La dura respuesta de BYD a las automotrices brasileñas: "Los dinosaurios están enloqueciendo"
"La reacción de Anfavea y sus socios, lamentablemente, no es nueva. Es el mismo guion de siempre: ante cualquier indicio de apertura del mercado o innovación, surgen amenazas de despidos masivos, cierres de fábricas y el fin del mundo tal como lo conocemos. Es una especie de chantaje emocional con tintes corporativos, repetido durante décadas por los magnates de la industria para proteger un modelo de negocio que ha dejado al consumidor brasileño rezagado en la curva moderna", señaló BYD como respuesta a la carta que cuatro automotrices le enviaron al Presidente Lula da Silva a fin de evitar que le concediera a la firma china una rebaja de aranceles a sus vehículos semi-armados.
BYD emitió un comunicado este miércoles en respuesta a una carta conjunta enviada por los presidentes de Volkswagen, Toyota, Stellantis y General Motors, quienes se opusieron a un pedido de beneficios y aseguraron que "la industria nacional está en riesgo".
Pero lejos de intentar calmar, el gigante asiático redobló la apuesta y dijo que las terminales enviaron la carta conjunta "rogando" que "abortara la innovación", y que la misiva tiene el tono dramático de alguien que acaba de ver un meteorito en el cielo.
En ese sentido calificó a las terminales como "dinosaurios": "Ahora, llega una empresa china que acelera su fábrica, baja los precios y pone autos eléctricos en los garajes de la clase media, y los dinosaurios están enloqueciendo", arremetió.
"El Presidente (Lula) debería escuchar estas cartas y usarlas como prueba de que va por buen camino. Porque si los dinosaurios gritan, es señal de que el meteorito está funcionando", añade al final.
Más allá de la pirotecnia, en la reunión celebrada este miércoles con la Cámara de Comercio Exterior de Brasil, BYD no obtuvo lo que pedía, aunque tampoco se fue con las manos vacías.
Pero lo curioso fue que -en paralelo, en medio de las negociaciones- la agencia de noticias oficialista (Agencia Brasil) sacó un cable pronunciándose a favor de la empresa china titulado: "Fabricantes de automóviles buscan influenciar al gobierno en la disputa por el mercado brasileño".
La carta (o el lobby) de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores surtió efecto y evitó que la sangre llegara al río: no se hizo lugar a la solicitud de BYD de reducir (por tres años) a 10% el impuesto a los SKD y a 5% el impuesto a los CKD.
Sin embargo, se creó una solución que cumple parcialmente con el requisito: durante seis meses será posible importar sin impuestos kits desarmados, hasta un cupo adicional de US$ 463 millones.
Y atendiendo a las alertas de Anfavea, se decidió adelantar el calendario de aumentos arancelarios para la importación de vehículos eléctricos e híbridos desarmados; anteriormente programado para reanudarse con un 35% sólo desde julio de 2028 (que actualmente oscila entre 10% y 30%, según el tipo de vehículo), se aplicará en su totalidad a partir de enero de 2027.
Esto satisface parcialmente la solicitud de Anfavea, que había pedido que el retorno de los aranceles sea inmediato.
De ninguna manera esto es el fin de la guerra, es apenas un alto el fuego. Hay que esperar nuevos capítulos porque -como ya mencionamos- la industria automotriz mundial se enfrenta a un cambio de época, quizás no tan rotundo como lo fue la extinción de los dinosaurios pero con la capacidad de extinguir a unos cuantos jugadores.