Días atrás, Stellantis presentó su plan estratégico FastLane 2030 en el que realizó una serie de anticipos referidos a sus diferentes marcas en los distintos mercados donde opera. Sudamérica, en particular Brasil y Argentina, son pilares fuertes en donde el grupo sustenta su crecimiento, ya que es de las pocas regiones donde las ventas crecen.
Dialogamos con Martín Zuppi, Presidente de Stellantis Argentina para conocer su visión de estos anuncios y del contexto global y local del mercado automotor.
-¿Se puede hacer una bajada de FastLane 2030 para Argentina?
-No, porque la compañía es una compañía global. Lo más importante, y es una opinión personal, es que creo que nos puede beneficiar mucho la fortaleza regional en la cual hoy nos podemos apalancar.
Tenemos que ser conscientes de que la compañía tenía un un lineamiento mucho más global y transversal, y ahora es esa fuerza global pero con desarrollo regional, lo que hace puedas decidir en base a tu región y mercado, y digo región porque porque Brasil y Argentina no son muy distintos a nivel de configuración de productos, de segmentación.
La mejor noticia tiene que ver con eso, con el hecho de que regionalmente vas a poder decidir de una manera más autónoma cuál es la mejor configuración, en todo sentido: marca, modelo, motorización, energía...
Después está todo lo que es el desarrollo global, que claramente a nosotros como mercado y como región nos va a beneficiar. Cuando tenés una compañía global que dice que va a invertir 60.000 millones de euros en cinco años y que va a sacar 60 nuevos modelos para todas las marcas, con diferentes motorizaciones, el derrame es automático; ahora tenemos que empezar a ver cómo derrama, porque el anuncio fue el 21 de mayo.
-Se habló de una nueva plataforma global llamada Stella ONE, ¿hay posibilidades de que se instales en la planta de Palomar o la de 208 y 2008 aún es considerada nueva como para una inversión ahí y reemplazarla?
-Podría reemplazar cualquier plataforma de cualquier planta, podría reemplazar la de Córdoba, podría reemplazar Betim, qué sé yo. Estamos hablando de una plataforma totalmente nueva con nueva tecnología que si llega siempre es buena noticia.
Todavía no hay definiciones, es muy pronto. No hay un lineamiento estratégico de cuáles son los desarrollos, como decimos nosotros, un "deep dive" sobre lo que vamos a hacer.
-¿Estás preocupado por Palomar?
-Estoy preocupado por la industria en general porque soy pro industria y me gusta tener una industria que genere volumen. Palomar tiene una evolución industrial como la tiene Córdoba, como la tiene Porto Real, Betim o Goiania. El punto está en encontrar los medios, y esto lo digo tanto para Palomar como para Córdoba. La industria argentina tiene que encontrar los medios que permitan generar sustentabilidad a la industria, que es en general más del 50% para exportar.
-Pensando en la sostenibilidad a nivel exportación, ¿están analizando en llegar a algún mercado que no estén exportando hasta ahora?
-Sí, regionalmente estamos trabajando con todos los mercados que nosotros llamamos Región andina: Colombia, Ecuador y Perú. son mercados que para nosotros son importantes y que estamos analizando todo el tiempo para ver si podemos incluir, en este caso las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota, que hoy sólo se están exportando a Brasil.
-¿Creés que puede prosperar algún proyecto chino, como Ford hizo con Territory?
-Puede ser. Sinceramente, sin tener mucho detalle, me parece que el joint-venture entre Stellantis con Dongfeng tiene un poco que ver con eso, porque se habla de una producción en conjunto en China de modelos Jeep y Peugeot. Son dos marcas importantes para nosotros, así que yo lo vería de manera súper positiva.
-¿Cómo analizan el fenómeno de las marcas chinas en Argentina, más aún cuando están cercanos a lanzar una como es Leapmotor?
-Para mí el fenómeno no son las marcas chinas en Argentina, el fenómeno son las marcas chinas, la industria china a nivel industrial, que en los últimos años se desarrolló de manera exponencial. ¿Por qué en Argentina está pasando ahora? Porque tuvimos una apertura de mercado económica donde hace tres años no podías importar autos y hoy en día tenés la apertura para poder hacerlo; entonces, lo exponencial fue la velocidad con la que crecieron las marcas chinas.
Yo lo veo como que es parte de la industria automotriz mundial, son muy fuertes y es una realidad, pero es parte de la competencia. Como digo siempre, tenemos que ser ágiles, precisos y poner manos a la obra para hacerle frente a esto.
De lo que no tenemos dudas es de que tenemos los productos como para poder hacerlo, tenemos el know-how, las marcas y la competitividad para poder hacerlo. Nos sentimos capacitados de poder competir en un mercado abierto con las marcas chinas, con algunas importadoras y con marcas que producen en Argentina. No lo veo como un problema, lo veo como un competidor que hoy en día se hace cada vez más fuerte por la apertura, y donde nosotros tenemos casi la obligación comercial de competir.
El inminente lanzamiento de Leapmotor en Argentina tiene que ver un poco con esto también, no solamente competir con las marcas generalistas con las que venimos trabajando desde siempre, sino con ellos también con una opción como es Leapmotor. Además, no es una marca que compita, por lo menos a nivel producto, con las marcas que ya tenemos hoy sino que tiene una configuración claramente más como un vehículo chino.
A eso le vamos a sumar la posventa que creemos que comparativamente será un diferencial respecto del resto, con una capilaridad en todo el país con la red de Stellantis, y con un ingrediente más que es primicia: plan de ahorro. Vamos a lanzar a fin de junio el plan de ahorro para poder comprar alguno de los dos modelos de Leapmotor, y esa es otra ventaja competitiva porque hasta el momento no hay ninguna otra marca de este tipo que tenga un plan de ahorro.

-¿A qué atribuyen este proyección que hicieron a comienzos de año y que ahora corrigieron en base a que las ventas no acompañaron?
-Para mí el gran driver del aumento del mercado de 2025 fue la financiación, aparecieron financiaciones con costos y tasas mucho más bajas de lo que había en años anteriores, y por eso pasamos de un mercado de 390.000 a 580.000 unidades.
No quiero decir con esto que se desinfló la financiación, lo que quiero decir es que me parece que ahora el mercado se normalizó; cuando vos tenés clientes que no que necesitan una financiación más normalizada y más barata para llegar a sus 0 KM en el momento que aprueba esa financiación se tira al mercado a poder comprar, que me parece que es lo que pasó en 2025, sucede un aluvión de operaciones que después se normaliza con el tiempo.
Igualmente estamos hablando de un mercado de 550.000 contra un mercado del año pasado de 580.000. Esto puede cambiar en dos o tres meses si es que aparece alguna variable que pueda mejorar la condición de compra, ya sea de desde el precio, la financiación, la oferta... No lo veo problemático, el gran salto fue de 390.000 a 580.000.
Ahora estamos hablando de caer 30.000 autos, es menos de 10% de diferencia de mercado entre uno y otro; si tuviésemos un 2026 de 600.000 no diría que el mercado está creciendo exponencialmente y si tenemos uno de 550.000 no diría que el mercado tiene problema.
Siempre quiero un mercado más grande porque es mucho más sustentable para las terminales, los funcionarios, los proveedores, y ojalá pueda volver a subir. Lo que no creo es que sea un mercado que vuelva a 400.000 autos porque no están dados los medios para que eso pase y no vemos que pueda pasar nada muy disruptivo como para que el mercado se pueda volver a caer.

-Los precios en muchos casos dejaron de subir y algunos incluso bajaron a pesar de que se dio una inflación. ¿Eso fue por la caída de la demanda que se bajó o por el ingreso de los autos chinos?
-No, no creo que sea por la demanda que bajó. La realidad es que la rentabilidad de la operación, tanto para la terminal como para el concesionario, hoy en día es muy baja. Es mucho menor a lo que pasaba antes.
Esto te puede pasar vendiendo autos, heladeras o caramelos; en el momento que vos tenés oferta casi ilimitada y una demanda sostenida, todos queremos vender más y claramente "rallyamos" el precio bajando rentabilidades.
Siempre me preguntan, "¿Puede seguir bajando los precios?" Yo lo veo muy difícil desde la realidad actual. Ahora, si vos me decís que sale el Impuesto Interno eso impacta y bajan los precios, como ya pasó.
Pongo un ejemplo totalmente utópico, que no va a pasar, que el IVA pase de 21% a 10,5 para todos los autos, en ese caso ese 10% va a hacer que bajen los precios. Eso es un factor externo a las terminales y a los concesionarios que tienen cierta posibilidad de jugar con el precio, hasta un punto en el que no se puede bajar más.
-¿Y no tienen miedo de la expectativa de la gente que espera que sigan bajando y espera para comprar?
-Eso puede ser que pase, pero cuando la gente se dé cuenta que con el paso del tiempo los autos no bajan más, tiene dos opciones: compra o no compra. Repito, si no pasa nada externo, los precios de los autos no van a bajar, y es más: de a poquito van a empezar a recuperase.
No lo digo porque vayan a aumentar, pero hoy es el mejor momento para que la gente vaya y compre un auto.
-¿Y el dólar cuánto influye en este contexto?
-Nosotros jugamos con las cartas que tenemos arriba de la mesa. El dólar influye en todo sentido en Argentina, para un auto, para una Coca-Cola o una heladera. Los autos que importamos todas las marcas, se basa en precios en dólares. Y los autos que exporto, los exporto en dólares.
Entonces, me decís, "Che, tenés un peso más devaluado o un dólar más caro, ¿es conveniente?" Habría que hacer la cuenta, no sé. Porque yo importaría algo un poco más caro en pesos, pero soy mucho más barato en dólares para poner mis autos afuera.
-Hoy se habla de una alta morosidad crediticia, ¿cómo les impacta en planes de ahorro?
-Se nota la morosidad en todo, porque la gente que tiene dificultad para pagar la cuota de una casa, de una tarjeta de crédito o de un plan ahorro es la misma. Sin embargo, en el último mes, por lo menos el que tenemos medido, se revirtió un poquito esa tendencia; veníamos con una morosidad que iba creciendo despacito y en el último mes mejoró.

