Con distinto nombre, la Ciudad de Buenos Aires sigue sumando colectivos eléctricos
Si bien la conferencia de este viernes del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri tuvo como punto central la construcción de una nueva línea de Subte (ver acá), en un segundo plano se confirmó la llegada de más colectivos eléctricos al distrito.
En rigor del anticipo, se trata de un servicio denominado TramBUS que no es otra cosa que un juego de palabras entre tranvía y bus, pero que de tranvía no tiene nada.
"El TramBUS es una especie de subte en superficie, similar al Metrobus, pero más moderno, 100% sostenible porque es eléctrico, adaptado a personas con discapacidad y además, silencioso por lo que también vamos a reducir la contaminación sonora", declaró Jorge Macri este viernes.
Está a la vista, que se parece más a un bus eléctrico que a un subterráneo, y -además- este desembarco dilata, posterga o abandona los planes del Ejecutivo porteño de encarar la obra de la línea I del Subte, ya que las líneas del TramBUS tendrán el mismo recorrido.
Las dos líneas de TramBUS se suman a las dos del MUBE (Movilidad Urbana de Buses Eléctricos), y una de ellas comenzará a funcionar este año.
¿Cómo es el TramBUS y qué tipo de colectivos tendrá?
Según se anunció oficialmente, habrá dos líneas de TramBUS que se integrarán a la red de Subte de forma transversal, con la intención de conectar las principales cabeceras de distinas líneas.
El TramBus 1, o T1, empezará a funcionar el año que viene y circulará por el centro de la Ciudad y conectará la Costanera (altura Aeroparque) hasta el Centro de Trasbordo Sáenz, recorriendo los barrios de Palermo, Villa Crespo, Caballito, Almagro, Parque Chacabuco, Boedo, Parque Patricios y Nueva Pompeya. Tendrá conexiones con las estaciones de subte Palermo (línea D), Dorrego (línea B), Acoyte (línea A), Avenida La Plata (línea E) y Hospitales (línea H), hasta la estación Saenz (FFCC Belgrano Sur).
La T2 recién estará en funcionamiento en 2027 y circulará de manera transversal de norte a sur más hacia el oeste y conectará los barrios de Nueva Pompeya, Flores, Villa Santa Rita, Villa del Parque, Agronomía, Parque Chas, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza y Belgano. Unirá la estación Belgrano C del tren Mitre con San Pedrito (línea A), pasando por Congreso de Tucumán (línea D) y por las estaciones Luis María Drago y Pueyrredón (FFCC Mitre), entre otras.
No es una nueva línea, como era la prometida I, con todas las ventajas que tendría, sino que es un paliativo para esos recorridos.
El Gobierno de la Ciudad dijo que este año llegarán los primeros 20 colectivos "que irán por carriles exclusivos y semáforos sincronizados", con lo que "reducirán en un 40% los tiempos de viaje actuales y van a beneficiar en forma directa a más de 60.000 usuarios diarios" que se mueven en sentido norte-sur.
¿Qué tipos de colectivos eléctricos serán los que recorran el TramBUS?
Eso aún está por verse porque a fin de enero se abrieron los sobres de la licitación por US$ 50.150.000 del llamado "Corredor Costero con Electromovilidad".
Hubo cinco oferentes, en orden de llegada: Colgas (Argentina), Irizar E-mobility (España), Corven Motors (Argentina), Red Flag International Holding (China) y Megacar (Argentina), y sus propuestas están bajo análisis.
Colgas, empresa del Grupo Empresario Prieto con experiencia en la movilidad a nivel local que combina el concesionario Colcar con la carrocera NUOVOBUS, ya tiene homologado un bus eléctrico que es el Yutong E12, aunque se desconoce si participaron de la licitación con este modelo.
En el caso de Megacar sí confirmó que se presentó con dos propuestas: MT27e y MT17e, de 18 y 12 metros respectivamente; fueron desarrollados por Agrale Argentina y Todobus y llevarán el nombre de TodoBus Lugano.
Corven, en tanto, es una empresa que representa y comercializa localmente buses chinos con marca propia, en distintas medidas, capacidades y autonomías: V60, V90 y V120 de 6, 9 y 12 metros, respectivamente, y desde 2022 hay unidades Corven circulando en Santiago, Chile.
Además tiene entre su amplio porfolio de marca a los buses (y camiones) de la china Foton, y recientemente se vieron unidades importadas del minibus urbano de la marca china Zhongtong, en su playa de estacionamiento.
La española Irizar no informó públicamente cuál es su propuesta pero el Ministro de Infraestructura porteño Pablo Bereciartua mostró en su cuenta de X un render precisamente de un vehículo de Irizar.
Se trata del Irizar ie tram y que la empresa lo denomina "un autobús 100% eléctrico cero emisiones con atributos estéticos de tranvía", en coincidencia con el término del anuncio de la Ciudad; está disponible en tres largos: 10, 12 y 18 metros.
De la china Red Flag, en tanto, no se conocen datos y resulta complejo acceder a cualquier tipo de información.
¿Qué pasa con el MUBE?
Recientemente, el Ministro Bereciartua mostró en su cuenta de X que ya están en camino a la Argentina las unidades que formarán parte del MUBE (ver acá).
Se trata de 12 unidades del modelo chino AsiaStar JS6690GHBEV, que ya arribarán al país ploteadas y listas para entrar en funcionamiento, y que cuentan con con trabajos realizadas por Agrale Argentina (por donde van a pasar cuando lleguen).
Su capacidad es de 13 pasajeros sentados, la conductora (serán todas mujeres) y entre 10 y 11 pasajeros parados.
Una primera unidad llegará en soledad para ser homologada y cumplimentar los procesos exigidos por el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), ya que es un modelo que nunca antes circuló por las calles argentinas.
En este caso, la empresa DOTA (a través de la Línea 57 Atlántida) se adjudicó la licitación de estos buses y le ganó al compulsa a Metropol y Flechabus. El presupuesto oficial era de $7.000 millones y la compañía ofertó la mitad, $3.500 millones.
El transporte urbano de pasajeros, al igual que el de cargas (la famosa "ultima milla") es un terreno donde la movilidad eléctrica está probado que sirve y contribuye a crear mejores entornos, libres de contaminación sonora y de gases.
Buenos Aires está relegada respecto de otras ciudades del mundo y estas dos iniciativas llegan para dar un paso en la creación de un modelo más conectado y eficiente en términos medio ambientales, pero a nivel país hay mucho por hacer.
El haber comenzado tarde, en este caso, puede ser una ventaja; no hay que inventar nada ni ponerle nombre marketineros, alcanza con copiar las experiencias de otras ciudades y replicar las más exitosas para tener buenos resultados.
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