De la calle a la pista

BYD a la Fórmula 1: ¿rumor serio o movida de marketing?

En vísperas del Gran Premio de Shanghái surge el rumor de que la automotriz china desembarcaría en la máxima categoría de automovilismo. ¿Cuán probable es y qué necesitaría además de plata?
Tras Cadillac y Audi, ¿llega BYD a la F1 2026?
Sergio Cutuli 12-03-2026
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Este fin de semana, la Fórmula 1 llega a China para cumplir con la segunda fecha del calendario 2026 que comenzó el domingo pasado en Australia, y en este marco surge una especulación sobre el desembarco de una automotriz china en la máxima categoría del automovilismo.

Nos referimos a BYD que es nada menos que la marca que más autos eléctricos vendió en el mundo al cabo del año pasado, superando a Tesla (ver acá).

¿Cuánto de cierto hay y cuánto de especulación? Nunca se sabe pero por lo pronto la versión la lanzó Bloomberg, quien a su vez cita a "fuentes familiarizadas en el asunto" y a "un portavoz de BYD que no respondió a una solicitud de comentarios".

Si después de leer esta aclaración usted sigue ahí, vamos con lo que se sabe y con lo que se necesitaría para que algo así se concrete.

¿BYD puede llegar a la F1 así como así?

BYD es como un pulpo hambriento que creció muy rápidamente y al cual la pecera del mercado chino le quedó chica hace bastante tiempo; de hecho en ese aspecto no le está yendo del todo bien en los últimos meses, y pierde frente a sus competidores que son igual de voraces y le están empezando a hacer sombra.

Es por eso que la otrora firma de baterías decidió extender sus tentáculos hacia otros continentes (foco en Europa y América Latina), sin poder aún desembarcar en América del Norte debido a las barreras arancelarias impuestas por la gestión de Donald Trump.

¿Cuánto más podrá EE.UU. frenar a BYD? Quizás meses, quizás años pero en algún momento se concretará, y después se verá el tipo de bienvenida que le darán los estadounidenses a los modelos electrificados orientales.

BYD, con su propia flota de buques, está llegando con sus autos a distintos puertos del mundo.

Lo cierto es que una marca que está en plena difusión de lo que hace precisa echar mano a cuanta vidriera se le presente y nadie se resiste -si tiene los recursos para hacerlo- a meterse de alguna manera en la Fórmula 1.

Bloomberg señala que "BYD Co. está examinando opciones para entrar en el automovilismo competitivo, incluyendo la Fórmula 1 y las carreras de resistencia, en un esfuerzo por impulsar el atractivo de la marca china a nivel mundial", y que "está considerando varias opciones luego de su rápido crecimiento fuera de su mercado local y el continuo cambio de las carreras competitivas hacia los motores híbridos".

Suena lógico, más aún cuando se trata de una compañía a la que parece sobrarle "billetera" como para poner un pie en la F1. 

No obstante no es algo tan simple, en primer lugar porque hay que ver si el resto de la parrilla quiere que se sume un nuevo contrincante, es algo que se decide entre todo el "Circo".

¿Pero acaso no entraron Audi y Cadillac esta temporada? Sí, pero son casos bien distintos y sirven como ejemplo de lo que eventualmente podría pasar con BYD o con cualquier otra automotriz que pretenda sumarse.

Audi lo logró porque en 2022 se asoció con Sauber y con el correr de los años fue adquiriendo sus operaciones (en 2023 un 25%, en 2024 un 50% y en 2025 la totalidad).

El caso de Cadillac es el que resulta más relevante porque es totalmente nuevo, y aprovechó que hace tres años la FIA abrió un proceso para sumar nuevos equipos, y no quiso perder la oportunidad del auge que tiene la categoría en EE.UU.

No fue el único equipo en presentarse, pero sí el único que logró pasar la evaluación técnica/deportiva.

GM tuvo que involucrarse seriamente en el proyecto para dar avales y convencer a Formula One Management (FOM/Liberty Media), además de desembolsar unos US$ 450 millones en concepto de tarifa anti-dilución.

¿Y eso qué es? Una compensación económica que debe pagar cualquier nuevo equipo para mitigar el impacto financiero negativo en los equipos existentes. Hay que tener en cuenta que la categoría reparte gran parte de sus ingresos (premios, derechos de TV, sponsors, etc.) entre los equipos a través de un fondo; cuando entra un equipo nuevo ese fondo se debe dividir en más partes, por lo que cada equipo existente recibe menos dinero y debe ser recompensado.

La tarifa establecida en el Acuerdo de la Concordia firmado en 2021 por todas las escuderías es de US$ 200 millones (US$ 20 millones para cada equipo), pensados para cubrir unos cinco años de dilución.

En el caso de Cadillac la cifra se elevó a más del doble a pesar de que algunos jefes de equipo consideraron que seguía siendo insuficiente, ya que el valor de las escuderías y los ingresos crecieron mucho desde 2021, con valoraciones de equipos que llegan a US$ 3.000 millones.

El colorido de los fans chinos en el Gran Premio de Shanghái de 2025.

Más equipos, más negocio

Desde 2017 que la Fórmula 1 corría sólo con diez equipos y veinte autos, pero en esta última década el negocio creció y se extendió muchísimo, casi en paralelo como le pasó a la china BYD, y en 2026 se sumó la undécima escudería.

Entonces, además de plata, ¿qué otra cosa le faltaría a este rumor para estar más cerca de ser cierto? Que alguien abra las puertas de par en par, y acá es donde cobra algo de realidad lo publicado por los colegas de Bloomberg.

"Desde hace un par de años sueño que todos los grandes países estén representados en la Fórmula 1. EE.UU. lo estará con GM y el paso sucesivo sería la llegada de un gran grupo chino. El piloto ya lo tienen", declaró el Presidente de la FIA, Ben Sulayem al diario Le Figaro hace exactamente un año.

Detrás de esto, Bem Sulayem ve un negocio multimillonario que va mucho más allá del Gran Premio de Shanghái,

¿Pero no serían demasiados autos en pista? No. En las temporadas 2010-2011 hubo doce equipos en la parrilla, y de hecho el Acuerdo de la Concordia establece ese número como máximo.

Ben Sulayem, Presidente de la FIA, ve con buenos ojos la llegada de un equipo chino a la F1.

Con el aval de la FIA (o al menos de su mandamás) sólo restaría que BYD dé el paso, aunque estamos obviando el aspecto técnico (y su costo asociado) de desarrollar un auto y un motor (aunque podría arrancar contratando a un proveedor, como hacen otras escuderías).

Una posibilidad es que replique la experiencia de Toyota que -desde finales de 2024- firmó una asociación técnica con Haas; a partir de la temporada 2026, Toyota Gazoo Racing (TGR) se convirtió en el socio principal y aparece en el naming (TGR Haas F1 Team) mientras que proporciona apoyo en áreas como desarrollo de pilotos, ingenieros y mecánicos.

BYD de momento no tiene participación en competencias de automovilismo y sería más lógico que desembarque en carreras de Resistencia como Le Mans, y luego dé el salto.

Lo concreto es que sin que haya nada oficial que venga desde China se logró que -una vez más- todos hablemos de BYD, y en este caso para asociarla nada menos que con la Fórmula 1. Una movida de marketing para aplaudir.

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