Marcha atrás

Atención: los clientes están volviendo a los autos con motor a combustión

Un informe de una consultora revela que los cambios en las políticas de incentivo y el retraso en la infraestructura provocaron un retroceso en el entusiasmo por la adopción de vehículos eléctricos, a nivel mundial.

Atención: los clientes están volviendo a los autos con motor a combustión
Sergio Cutuli 16 diciembre de 2025

Los conductores de todo el mundo están abandonando la compra de vehículos eléctricos y optando por los autos a combustión, según revela un nuevo informe de confianza del consumidor de EY (Ernst & Young)

La mitad de los compradores globales espera que su próximo vehículo incorpore un motor de combustión interna, lo que representa un retroceso de 13 puntos con respecto a los niveles de 2024, detalla la consultora.

La preferencia por los vehículos eléctricos se desplomó en 2025 del 24% al 14% del año anterior, mientras que el interés por los híbridos cayó cinco puntos, hasta el 16%. Entre quienes aún consideran los vehículos eléctricos, el 36% pospone o abandona por completo sus compras debido a la turbulencia geopolítica y los cambios regulatorios a nivel local.



Cambios en las políticas, uno de los factores

A principios de diciembre, el Presidente de EE.UU., Donald Trump, propuso reducir drásticamente los estándares de ahorro de combustible para impulsar las ventas de motores de combustión, mientras que la Unión Europea se prepara por estas horas para revelar versiones diluidas de su prohibición de motores de combustión interna para 2035, tras la presión de la industria automotriz y las preocupaciones sobre su viabilidad.

China, líder mundial en la adopción de vehículos eléctricos, también está a punto de comenzar a eliminar gradualmente sus subsidios al consumidor; las exenciones fiscales para la compra de vehículos nuevos se reducirán a la mitad a partir de enero de 2026, antes de eliminarse por completo a mediados de 2027.

Constantin M. Gall, que dirige la práctica global de aeroespacial, defensa y movilidad de EY, relacionó este cambio con "un progreso de electrificación más lento de lo previsto", especialmente en áreas como las limitaciones de autonomía y la disponibilidad de cargadores.



El especialista señaló que incluso los compradores chinos, a pesar de su mayor predisposición hacia los vehículos eléctricos, priorizan la integración digital en su estilo de vida sobre el tipo de motor.

"Tuvimos conversaciones con la UE, que está realizando la debida diligencia para su reevaluación del Pacto Verde", declaró Gall, quien agregó que "ahora se fijan más en los hechos científicos que en las convicciones".

Los gobiernos occidentales impusieron aranceles a las importaciones para proteger a los fabricantes nacionales de los vehículos eléctricos chinos subvencionados, pero los fabricantes estadounidenses y europeos también se enfrentan a la competencia de las exportaciones chinas de vehículos con motor de combustión interna en los mercados globales.



La deficiente infraestructura de carga sigue siendo una de las principales preocupaciones que frena su adopción, así como los precios de venta desproporcionadamente más altos y la restricción o eliminación total de los incentivos gubernamentales para la compra.

Este cambio de rumbo amenaza los objetivos climáticos, ya que el transporte por carretera sigue siendo una de las mayores fuentes de emisiones globales; generalmente, la cifra se estima en torno al 20%. Los defensores del medio ambiente han advertido que retrasar la electrificación corre el riesgo de generar emisiones más altas durante períodos prolongados, lo que complica los objetivos de descarbonización y agrava el daño ambiental.

Su precio lo convierte en el auto eléctrico más accesible del mercado local.
Diversas marcas están importando vehículos eléctricos mediante el cupo abierto por el Gobierno.



¿Qué puede pasar en Argentina?

En Argentina, uno de los países más retrasados en el desarrollo de la electromovilidad, muy por detrás de mercados vecinos como Uruguay, Chile o Brasil, la venta de híbridos y en menor medida de 100% eléctricos está creciendo lentamente de la mano del cupo del Gobierno a vehículos electrificados importados sin arancel del 35%, que tengan en origen un precio FOB de hasta US$ 16.000.

Principalmente arribados desde China, estos modelos aparecen como una alternativa para particulares y empresas que desean hacer su primera incursión en nuevas tecnologías a precios similares o apenas por encima de vehículos de combustión de igual tamaño pero por lo general menos equipados.

Mientras tanto, el lento o nulo desarrollo de redes de carga pública atenta contra la expansión del parque, obligando a los privados a invertir para acompañar este probable desarrollo.



Con cuatro años de cupo por delante (con 50.000 unidades cada año), Argentina parece un mero espectador de lo que está sucediendo en países más desarrollados donde empresas y gobiernos están comenzando a pisar el pedal de freno y a retornar sobre sus pasos.

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