Proteccionismo

A fuerza de aumento de aranceles, México logró que GM incremente su producción local

La automotriz anunció que traslada la fabricación a suelo mexicano de dos modelos que hasta ahora importaba desde China. El Gobierno de Claudia Sheinbaum celebró la medida. ¿Esto se podría replicar en Argentina?
Claudia Sheimbaum, Presidenta de México, en su visita a GM.
Sergio Cutuli 20-05-2026
Compartir

¿Qué tienen en común las políticas de Donald Trump y Claudia Sheinbaum? A priori se podría afirmar que poco, pero ambos -a pesar de estar en las antípodas ideológicas- decidieron aplicar aranceles a las importaciones (con foco especial en China) para proteger sus industrias y ambos han logrado lo que buscaban.

En el marco del llamado "Plan México", General Motors (GM) le confirmó este martes a Sheinbaum que trasladará la fabricación de dos modelos Chevrolet a suelo mexicano que hasta este momento se importaban desde China.

La automotriz anunció que si bien no será producción local y se trata de ensamblaje con piezas importadas desde China, relocalizará primero la producción del Chevrolet Groove en 2027 y, en una siguiente etapa, la del Aveo, uno de los vehículos de mayor venta en México y el modelo más vendido por Chevrolet en ese mercado.

Un dato clave: GM vendió más de 60.000 unidades de Aveo el año pasado en México y se espera que en 2026 sean aún mayores.

El Chevrolet Aveo es uno de los modelos más vendidos en México y dejará de llegar desde China.

Ambos modelos serán armados en en las plantas ubicadas en Ramos Arizpe, Coahuila con una proyección anual de 80.000 unidades hacia 2030, y destinadas únicamente al consumo interno.

"Tan sólo con estas 80,000 unidades anuales, GM de México contribuirá a superar la meta del Plan México, impulsado por la Presidenta Sheinbaum, de incrementar en 10% la producción de vehículos para el mercado nacional hacia 2030", dijo  Paco Garza, Presidente y Director General de GM de México, Centroamérica y el Caribe.

Este proyecto forma parte de la inversión de US$ 1.000 millones anunciada en enero de 2026 por GM para fortalecer las operaciones de la compañía, la cual tiene más de 90 años de presencia en México y genera más de 23 mil empleos directos.

"Agradecer a General Motors, porque eso que fue una idea hace poco más de un año hoy es una realidad (...) Es la visión de creer en México, de pensar en México y de pensar en las y los trabajadores mexicanos. Este es el Plan México. Yo, la verdad, soy muy positiva siempre, es la obligación de cualquier presidente o presidenta del mundo. Lo primero es que hay que ser positivo. Imagínense si uno fuera negativo, lo que traduciría hacia los demás. Siempre hay que ser positivo. Pero en particular, cuando nos reunimos y cuando trabajamos juntos, salimos adelante, y eso es lo que hoy estamos viendo", expresó Sheinbaum en su recorrida por el Complejo Toluca de GM.

La mandataria mexicana visitó la planta de Ramos Arizpe donde se realizó el anuncio.

Trump y Sheinbaum versus China

En términos puramente ideológicos, el Presidente de EE.UU., Donald Trump representa el populismo conservador de extrema derecha y el nacionalismo económico, mientras que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum encabeza un proyecto de izquierda con foco en el intervencionismo estatal y la justicia social.

A pesar de estas diferencias, ambos decidieron hacer la misma jugada ante la "amenaza china" y proteger sus industrias y fuentes de empleo: apelar a las barreras arancelarias para reemplazar importaciones por fabricación en sus respectivos países.

Opuestos en las ideas, Trump y Sheimbaum hicieron la misma jugada: poner barreras arancelarias.

En el caso de México, el año pasado el Poder Ejecutivo logró que el Congreso aprobara el "Programa de Protección para las Industrias Estratégicas de México".

Esta ley impuso aranceles de hasta el 50% a la importación de automóviles y autopartes provenientes de países asiáticos y otras naciones que no cuentan con un Tratado de Libre Comercio vigente con el país, con el objetivo de proteger a la industria automotriz local.

Obviamente que el principal afectado resultó China, que acusó a México de "socavar sus derechos e intereses legítimos", y lo adjudicó directamente a lo hecho previamente por Trump: "Los abusos arancelarios de EE.UU. han provocado una oposición generalizada en todo el mundo".

Además de China, otras industrias también fueron afectadas como es el caso de India, Rusia, Corea del Sur, Indonesia, Tailandia y Turquía.

¿Podría replicarse esto en Argentina?

Lo hecho por EE.UU. y México claramente podría aplicarse en Argentina en post de intentar generar fuentes de trabajo y sustituir importaciones, pero no parece ser el modelo elegido en este momento por el Presidente Javier Milei, sino todo lo contrario.

A pesar de sentirse cerca de Trump, Milei -que llegó al poder con su relato de abrazar las ideas de la libertad- eligió el camino de la apertura comercial, de quitar aranceles en lugar de subirlos o imponer nuevos.

Fue bajo su mandato, que ya lleva dos años y medio, que la industria automotriz china creció como nunca antes en el mercado argentino, principalmente impulsada por el cupo para vehículos electrificados.

En el mientras tanto, las terminales radicadas hace varias décadas aguardan la reducción/eliminación de impuestos nacionales, provinciales y municipales para hacer frente a una competencia feroz de marcas que incluso cuentan con subsidio estatal de China.

¿Debería Milei mirar lo que hacen sus pares de América del Norte y pegar un volantazo en algún momento para evitar un eventual colapso de la industria local?

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar