Cambia el equipo, ¿cambia la política económica?
La crisis actual es, por lejos, la más innecesaria e impensable de las últimas 3 o 4 décadas
Economista
Investigador y profesor en la Universidad del Salvador. Profesor en la Universidad Argentina de la Empresa, la Universidad del CEMA y la Universidad de Buenos Aires. Es uno de los principales asesores económicos de Javier Milei.
Lic. en Economía en la Univ. Nacional de Rosario, Master en Economía en el Instituto Torcuato Di Tella, Master en Finanzas en la Universidad del CEMA.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Español, inglés
La crisis actual es, por lejos, la más innecesaria e impensable de las últimas 3 o 4 décadas
La dualidad cambiaria no podrá sostenerse tiempo y las autoridades deberán especificar si optan por flotación libre o no
El BCRA no debería ser agente financiero del Tesoro, direccionar discrecionalmente el crédito al sector privado o otorgar avales para que la banca comercial impulse productos específicos
Es positivo un rescate para sepultar la expectativa de una corrida, pero los desequilibrios fiscales y externos deben corregirse
Los márgenes de error y la paciencia general, no sólo de los opositores, se han reducido significativamente
El país sigue soportando una espiral hiperinflacionaria sin interrupción: en abril superó el 80%, acumulando casi el 13.800% en doce meses
El ajuste fiscal no se puede seguir postergando, ni tampoco el corte del continuo crecimiento de la oferta de dinero, Lebac y deuda pública
Hay que hacer un giro hacia la “supply side economics” con menos Estado y más disciplina de mercado, sin hundir a la economía en una severa estanflación
Desde 2008 la demanda agregada supera sistemáticamente al PIB, y el núcleo del problema es el déficit fiscal
No será fácil digerir que fuimos el único país en soportar una crisis cambiaria y, aun con reservas récord, tardar tres semanas en contenerla
A la Casa Rosada no le quedan más que tres opciones: cambiar políticas, modificar el equipo o ambas cosas
Se requiere no sólo detener el drenaje de reservas sino un programa de estabilización y crecimiento coherente, factible y creíble
El mismo no es creíble y, fuera de los discursos de los funcionarios, se lo percibe ya como inexistente
La esperanza es que el Gobierno opte por un decidido cambio de políticas y abandone el expansionismo fiscal y monetario actual.
La lección que deja en esta semana es que son las autoridades las que “corren” detrás de las reacciones del sector privado
Sin un esfuerzo real para bajar otros gastos, subirián las expectativas de aumento de endeudamiento, la base monetaria y los precios
Según el FMI, el PIB caerá 15% en 2018 y 6% en 2019 y, además, los precios aumentarán 13.864% y 12.874%, respectivamente
Hacia adelante, las perspectivas no son de desinflación alguna
Una suba del IPC entre 2% y 2,5% para marzo arrojaría para el 1T una inflación promedio mensual entre 2,1% y 2,2%, superior a la del cuarto trimestre del año pasado (2%), a la del tercero (1,7%) y a la del segundo (1,8%)