Héctor Rubini
[email protected]Economista
Investigador y profesor en la Universidad del Salvador. Profesor en la Universidad Argentina de la Empresa, la Universidad del CEMA y la Universidad de Buenos Aires. Es uno de los principales asesores económicos de Javier Milei.
Educación
Lic. en Economía en la Univ. Nacional de Rosario, Master en Economía en el Instituto Torcuato Di Tella, Master en Finanzas en la Universidad del CEMA.
Ubicación
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Idiomas
Español, inglés
Agro y ganadería, a la espera de precios en suba
No sería de extrañar que en los proximos meses el precio de la soja en los puertos brasileños y argentinos tenga un sendero menos volátil y menos bajista que en Chicago
Actividad y demanda de dinero, hacia la baja
Es necesario que aumente la demanda de dinero, pero eso exige un descenso de la inflación y la reversión de LA caída de la actividad.
Impuestos digitales: inevitables e irreversibles
Los negocios digitales han generalizado la aplicación de impuestos sobre los mismos, que llegaron para quedarse y por muchos años
China, EE.UU. y el precio de la soja
La evolución de los precios de grano, aceite y harina de soja seguirá un rumbo incierto, con pocas perspectivas de una fuerte recuperación. Un factor fundamental es el conflicto entre ambas potencias y otro es el brote de una fiebre porcina que mató a millones de cerdos en China.
Dólar, deuda y votos
En el frente interno, asoma la crucial elección del próximo domingo en Córdoba y, en el global, la negociación entre China y EE.UU.
Credibilidad y tipo de cambio, en el ojo de la tormenta
No está nada claro el resultado que tendrá el retorno a la flotación sucia o “managed float” vigente hasta octubre y que intenta a desalentar compras de dólares, sembrando incertidumbre sobre lo que hará la autoridad monetaria.
Sin credibilidad, el dólar no tiene techo
Si la economía no crece, y las exportaciones siguen sin reaccionar en serio, ¿cómo evitar una crisis de la deuda en 2022 o 2023? )
¿Hacia una crisis de la deuda?
El mensaje de la fuerte huida de deuda argentina de ayer es muy claro: los inversores no confían en el programa económico del FMI y siguen sin tener claro si Argentina podrá o tendrá voluntad de pagar sus deudas con el organismo y, además, con los bonistas.