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Un nuevo sueño albiceleste

13-06-2019
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Por Nicolás Piñón

Faltan horas, minutos, segundos para que empiece la Copa América, y un nuevo sueño argentino estará en marcha. El calor y color en este caso lo ponen Brasil, anfitrión de la 46° edición del torneo, que organizará su quinta copa y que mañana levantará el telón del primer acto del torneo recibiendo a Bolivia, para el sábado, sí, dar paso a una nueva ilusión nacional. Desde las 19, la Selección pondrá primera contra Colombia.

Renovadas posibilidades para Lío Messi y compañía, y primera oportunidad seria para Lionel Scaloni como entrenador de la Selección. ¿Será que los Lioneles unidos terminen con la sequía de 26 años sin gloria nacional?

Eso se verá recién el 7 de julio, día de la final en el mítico Maracaná. Porque antes, Argentina tendrá un comienzo más que difícil cuando el sábado enfrente en Salvador de Bahía a la selección cafetera. Y para hacerle frente a James Rodríguez, Wilmar Barrios, Radamel Falcao, Juan Guillermo Cuadrado y compañía, Scaloni tiene a su equipo casi definido. Franco Armani; Saravia, Germán Pezella, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico; Roberto Pereyra, Giovanni Lo Celso, Leandro Paredes y Angel Di María; Messi y Sergio “Kun” Agüero serán sus elegidos salvo algún cambio de último momento.

Argentina llegó a la última instancia en las dos copas previas (2015 y 2016), pero perdió por penales en ambas con Chile.

Así es, Scaloni apuesta a la vieja guardia y también a cierta renovación para vencer en un torneo que lo tuvo a pasos de la gloria en sus últimas dos ediciones (2016 y 2015).

Y más allá de que la suerte venga siéndole esquiva a la Selección, vale tener en cuenta que, de lograrse la histórica gesta, no sólo sería un logro deportivo sino que también habría numerosos motivos económicos para brindar en la AFA.

Es que la Conmebol duplicó los premios respecto a copas anteriores y el campeón esta vez se llevará un bono de US$ 7,5 millones, es decir, 15% más que en 2016 y 80% más que en 2015.

Además, observando el lado monetario de la cuestión, vale agregar que la venta de entradas viene algo lenta: a veinticuatro horas de la ceremonia de inauguración, se llevan vendidas el 65% del totalidad de las entradas, 5% menos de lo esperado hasta el momento. Sin embargo, mañana se espera un lleno total en el Morumbí de San Pablo, cuando Brasil enfrente a Bolivia tras la ceremonia de inauguración y el arbitraje de Néstor Pitana. Sin Neymar, lesionado y envuelto en un escándalo extrafutbolístico, todo hace preveer que la verdeamarelha tendrá una Copa algo más difícil que si su as estuviera disponible. Aparte del estadio Morumbí, habrá otros cinco estadios que serán utilizados en las cinco ciudades donde se disputarán los partidos: el del debut argentino, el Arena Fonta de Salvador; el Mineirao de Belo Horizonte, donde Argentina jugará su segundo partido contra Paraguay; el Maracaná de Río de Janeiro, donde se jugará la final; el Arena do Gremio de Porto Alegre y el Arena Corinthians de San Pablo. Es decir, la final se dirimirá donde Argentina fue finalista en el Mundial de 2014. Si llega la chance, esperemos que el resultado sea otro.

Los “charrúas” fueron los que más copas de América levantaron y van 15 mientras que Argentina está segundo con 14, muy por encima de Brasil, que tiene 8.

Como costumbre de sus últimas ediciones, esta Copa tendrá la novedad de contar con dos invitadas por fuera de la Conmebol: en este caso, Japón y Qatar se sumarán a la cita futbolera sudamericana. Los qataríes serán parte del grupo B que encabeza la Argentina, con Colombia y Paraguay, siendo a su vez el tercer rival del equipo de Scaloni. Mientras que por el lado nipón, integrará el grupo C de Uruguay, Ecuador y Chile.

En cuanto a las novedades de turno que podrán vislumbrarse en el torneo que terminará el 7 de julio, por primera vez el VAR tendrá injerencia en el desarrollo del mismo. Así es, tal como está sucediendo en el Mundial de Fútbol femenino en Francia y en el de Rusia del 2018, la FIFA decidió que esta Copa América tenga el bautismo del polémico sistema de ayuda a los árbitros. Serán 30 profesionales de Portugal, Argentina, Uruguay y Chile colaborando para que todo sea lo más transparente posible.

Desde una de las últimas conferencias en Salvador de Bahía, Germán Pezzella hablaba de la importancia de contar con Lionel Messi, ausente en gran parte de la era Scaloni pero bien presente y capitán para la Copa América. El defensor de la Fiorentina de Italia decía: “Leo es líder y se hace cargo con una humildad de lo que genera en el grupo. Por eso, hay que darle una solidez a la parte defensiva, para que de mitad para adelante puedan hacer la diferencia”. Argentina parece compenetrada, unida y con su diez y líder respaldado por una nueva generación sedienta de gloria. Brasil, local, asoma como favorita por tal condición y su tradicional virtuosismo en el verde césped. Sin embargo, no tiene a Neymar mientras que Argentina cuenta con el mejor jugador del mundo. En la fiesta futbolera que empieza mañana, podrá pasar cualquier cosa.

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