Una selección especial con las mejores series y películas, que incluye también estrenos en salas de cine.
Estas son las series y películas para ver en el fin de semana en Netflix y Disney Plus.
1. Miniserie para ver en Netflix: El secreto del rio
Esta miniserie mexicana (8 episodios de 45 minutos), en base a un guion de Ernesto Contreras, es la historia de una amistad que supera todos los obstáculos.
En el año 2004, Manuel (Frida Sofia Cruz) es un niño de 7 años enviado por su madre a la casa de su abuela en el Istmo de Tehuantepec, una región en el sureste de Oaxaca conocida por ser el hogar de las muxes.
Desde el principio, Manuel es señalado por ser diferente, ya que, a diferencia de Erik (Mauro Guzmán), el hijo del vecino de su abuela con quien lo obligan a convivir, no se identifica con los estereotipos de masculinidad. Esta diferencia lo convierte en blanco de agresiones por parte de la comunidad. Después de que Erik lo rescata de un hecho violento que mantendrán en secreto, ambos fortalecerán su relación a pesar de los prejuicios que rodean su amistad, mientras navegan las imposiciones sociales que enfrentan en el Istmo.
Quienes también amparan a Manuel son las muxes, encabezadas por Solange (La Bruja de Texcoco), que encarnan un símbolo de diversidad en la región, aunque no se identifican como personas transgénero, sino como un tercer género que rompe con las normas tradicionales. Los muxes, nacidos biológicamente como hombres, adoptan una nueva identidad que desafía la masculinidad convencional.
Pasan 20 años, y Manuel regresa al pueblo como Sicarú (Trinidad González). ¿El lazo de amistad con Erik (Diego Calva) se mantendrá? ¿Ese secreto los seguirá uniendo?
Sicarú es ahora una mujer esbelta y su camarada se ha casado con la amiga de infancia de ambos, Paulina (Yoshira Escárrega). Los prejuicios en el pueblo no han menguado...
Los 4 primeros episodios tienen el encanto de las interpretaciones de los niños, de una naturalidad sin fallas. El nivel actoral no decae cuando sus personajes son adultos e interpretados por Calva y la modelo trans Trinidad González. Tampoco puede soslayarse, el encanto y la dulzura que La Bruja de Texcoco le imprime a su inolvidable personaje, encargado de descomprimir las tremendas tensiones a las que son expuestos los niños.
En síntesis, una historia adulta, muy bien narrada, con momentos de tensión y otros de gran encanto. De lo mejorcito que ha estrenado la plataforma recientemente.
Imperdible.
2. Miniserie para ver en Disney Plus: Grotesquerie
Una familia asesinada de la manera más brutal: después de devorar al padre. Drogadictos crucificados, una joven monja con la expresividad de Marty Feldman que es periodista de casos macabros y fanática de los documentales sobre crímenes reales. Un sacerdote carismático con un pasado como entrenador físico y aficionado a la autoflagelación. Policías que vomitan repetidamente, uno de ellos sobre un cantero lleno de petunias. Una enfermera que busca placer con sus pacientes en coma. Y una adolescente con sobrepeso que devora tacos empapados en palta a una velocidad vertiginosa. En el centro de esta vorágine, una jefa de homicidios alcohólica debe enfrentarse a sus propias limitaciones y a un asesino en serie.
Con solo dos de los diez episodios emitidos hasta ahora, la nueva creación de Ryan Murphy (conocido por Dahmer, Ratched, Menéndez, entre otros títulos) mantiene al espectador cautivado a través de una serie de excesos donde lo grotesco se entrelaza con lo abyecto, generando tableaux que superan con creces los de Pecados capitales (David Fincher, 1996).
¿Son estos homicidios de naturaleza satánica o secular? Esa es la pregunta que intenta responder la detective Lois Tryon (interpretada con ferocidad por Niecy Nash), mientras se sumerge en el vodka, asistida por la inquisitiva monja (Micaela Diamond).
El gore es abundante y las secuencias de suspenso están bien logradas. Hay momentos que rozan el delirio: uno entre la detective y la enfermera que "cuida" a su esposo (brillantemente interpretada por Lesley Manville), y otro en una cadena de comida rápida, donde la monja y el sacerdote compiten por las papas fritas que acompañan sus hamburguesas. Los diálogos entre los personajes son absolutamente descabellados.
El nivel de perversión de las situaciones es notable. Si los episodios restantes mantienen la calidad de los primeros, estaremos ante un festín para los amantes del horror y la ironía.
Muy recomendable.
3. Película para ver en Netflix: El hombre que amaba los platos voladores
Durante el alfonsinismo, el periodista José de Zer logró crear un verdadero fenómeno con sus crónicas e investigaciones realizadas en el lugar de los hechos. Gran fabulador, dotaba de verosimilitud las apariciones de ovnis en las sierras cordobesas y los misterios en minas abandonadas. Sus segmentos en el noticiero de Canal 9 alcanzaban altos picos de rating.
Fake news? Sin duda, no muy distintas de las recreaciones históricas de Hollywood. Sin embargo, las puestas en escena de de Zer eran menos elaboradas: creativas, pero con escaso presupuesto.
Todo esto, y más, se explora en el filme de Diego Lerman (Tan de repente, La mirada invisible), que ofrece una visión amable de un personaje carismático y del contexto en el que se desenvolvía. La necesidad de ciertos empresarios de promover el turismo en Córdoba se unió al deseo de un hombre que sentía que la fama y el afecto de sus familiares le eran esquivos, dando lugar a este fenómeno.
Con un buen pulso narrativo y efectos especiales ingenuos que complementan el estilo de la película, Lerman retrata a de Zer con la destacada actuación de Leonardo Sbaraglia, acompañado por Mónica Ayos, Osmar Núñez, Daniel Aráoz y el maestro de actores Norman Briski.
Un film simpático y agridulce.
4. Miniserie para ver en Netflix: Soy Zodíaco
Este documental se adentra en uno de los casos de asesinatos en serie más notorios y enigmáticos de Estados Unidos, ocurrido en la década de 1960. A través de su estructura de tres episodios, el documental explora la figura del Asesino del Zodiaco, cuya identidad sigue siendo un misterio. La narrativa se centra en Arthur Leigh Allen, uno de los principales sospechosos, cuya posible culpabilidad ha generado un considerable debate en la comunidad investigadora y mediática.
Desde el primer episodio, la serie contextualiza los crímenes que conmocionaron la ciudad de Vallejo en 1968, donde el Asesino del Zodiaco no solo dejó un rastro de terror, sino que también lanzó desafíos a las autoridades mediante la difusión de pistas. Este comportamiento revelaba una dinámica inquietante, ya que los asesinatos parecen estar motivados por un juego psicológico, lo que planteaba preguntas sobre la naturaleza del mal y la psicopatología del delincuente.
A lo largo de la serie, se subraya la ineficacia de las herramientas forenses disponibles en esa época, lo que complicó las investigaciones policiales. La inclusión de detectives reconocidos como Dave Toschi y Bill Amstrong añade una dimensión histórica que ilustra la frustración y el caos que envolvieron la investigación. A pesar de la atención mediática que recibió el caso, los arrestos formales resultaron ineficaces debido a la falta de pruebas concluyentes, evidenciando así un tema recurrente en el género de los documentales sobre criminales: la delgada línea que separa la sospecha de la culpabilidad.
La figura de Arthur Leigh Allen, retratada como un individuo enigmático con un pasado problemático, se convierte en el eje central de la narrativa por su relación con la familia Saltwater, que ofrece una perspectiva cercana del posible criminal, ya que varios de sus miembros lo trataron desde que eran pequeños, con la anuencia de su madre y la posibilidad de haber sido abusados por él.
En 1991, uno de los hermanos recibe una insólita confesión de Arthur, lo que despierta inquietudes dentro de la familia y una recapitulación de los hechos vividos junto al curioso personaje.
La serie indaga en la complejidad de su carácter, pero también critica las limitaciones del sistema judicial: a pesar de las sospechas y las confesiones en su círculo cercano, la ausencia de evidencia concreta impide una condena efectiva.
El uso de material de archivo, junto con entrevistas al autor del libro en que se basó el film Zodiaco (David Fincher, 2007) y a una periodista que logró un encuentro con Arthur y que fuera televisado en varias ocasiones, no solo busca desentrañar el misterio del Zodiaco, sino que también reflexiona sobre la obsesión cultural por los crímenes reales y las implicaciones éticas de tal fascinación.
Muy recomendada.
5. Película para ver en Netflix: Una aventura en Marruecos
Esta película, dirigida por Susannah Grant, ofrece una reflexión sobre las relaciones intergeneracionales al centrarse en el proceso personal de Katherine (Laura Dern), una autora que atraviesa una crisis creativa y que se encuentra con Owen (Liam Hemsworth), un hombre mucho más joven, en un retiro de escritores en Marruecos. A diferencia de otras obras recientes que exploran el romance entre hombres jóvenes y mujeres mayores, este guion se aleja de los conflictos habituales para examinar las circunstancias que llevaron a estos personajes a conectarse.
Katherine, tras una reciente separación y lidiando con un bloqueo creativo, se dirige a Marruecos con la esperanza de reactivar su escritura. Sin embargo, su llegada se complica por varios contratiempos, como la pérdida de su equipaje y la inesperada presencia de su ex pareja, Ugo (Adriano Giannini). Por su parte, Owen, que se siente desatendido por su novia, una joven escritora ambiciosa, intenta concentrarse en su trabajo a distancia.
Con el transcurso de la historia, la relación entre Katherine y Owen se va desarrollando en diversos escenarios, donde intercambian reflexiones sobre la vida, el amor y sus aspiraciones. Esta dinámica permite a la película abordar el tema del autodescubrimiento y las posibilidades de renovación personal, un enfoque poco frecuente en este tipo de narrativas.
Uno de los puntos más destacados del film es la actuación de Laura Dern, considerada una de las mejores intérpretes de su generación en Estados Unidos. En contraste, el personaje de Hemsworth no recibe un tratamiento tan profundo; la dirección parece centrarse más en su aspecto físico que en sus emociones.
Aunque es una película menor, con paisajes encantadores y una fotografía atractiva, resulta entretenida y ofrece un rato ameno sin necesidad de mayores pretensiones.


