17 marzo de 2026
Seguir en
Las mejores frases del podcast
- En Argentina hoy hay 25 partidos, cada uno de ellos liderados por un Ejecutivo: el partido nacional, que es violeta, y 24 partidos provinciales que, aunque tengan gobernadores del mismo partido nominal, no pertenecen al mismo partido nacional.
- Si sos oficialismo, tenés un partido. Si sos oposición, no: lo tenés que construir. Y lo que estamos viendo es que los partidos se construyen desde el gobierno.
- Cuando uno se pregunta dónde está la oposición, piensa en Axel Kicillof. Kicillof es oficialista, pero a un nivel diferente al de Milei. Cristina, no. Cuando Cristina se pelea con Axel -o viceversa-, lo que tenemos es una lideresa opositora que sin control territorial mantiene apoyo legislativo.

- En todas las elecciones del año pasado, los gobernadores ratificaron sus gestiones en todos los distritos salvo la Capital Federal. Ganaron los oficialismos tanto cuando ganaba como cuando perdía La Libertad Avanza.
- Para los gobernadores, hasta ahora, siempre fue más negocio desdoblar que unificar. Las únicas razones para unificar fueron gobernadores extremadamente alineados con el gobierno nacional. En este caso no tenemos ningún gobernador de La Libertad Avanza con tantos incentivos, si bien hay algunos bastante aliados. Entonces, uno podría pensar en esos gobernadores unificando y la mayoría, probablemente, desdoblando.

- ¿Qué tiene el gobierno nacional como incentivo para que se unifique? La propuesta es no plantarles candidatos: "Unifiquen, voten al mismo tiempo que los nacionales y se llevan la cancha para ustedes". Es altamente improbable que sea una promesa capaz de ser cumplida. Cuesta pensar que en la elección presidencial, con todo para ganar, LLA vaya a menos y acepte que los gobernadores se mantengan sin ser propios.
- Las PASO son un mecanismo que permite la articulación de la oposición, sobre todo. Habitualmente el oficialismo no recurre a ellas porque el poder ordena. El gobierno quiere eliminarlas porque las PASO son más instrumentales para la oposición que para el gobierno.
- Si las PASO se suspenden, lo que vamos a tener es la confirmación y el congelamiento de las fracturas opositoras que tenemos en este momento. Sería una jugada magistral del gobierno para sus intereses electorales.
- Estamos importando menos ahora que en el pico de importaciones de 2022-2023. Es bastante discutible la idea de que hay un festival de importaciones irrestrictas.
- Ni los líderes opositores ni los gobernadores quieren competir a Milei con el pasado. La salida es para adelante: hay que correr a Milei por derecha. No lo digo yo; es lo que están interpretando personajes como Pichetto y Moreno. ¿Y cómo corrés a Milei por derecha? Con Trump. Es Trump el que quiere cerrar, proteger, reindustrializar. Podés decir: "Yo tengo el programa de Trump en Argentina; vos, Milei, sos un vendepatria, un globalista". La idea es cerrar el país trumpistamente, no kirchneristamente.
- Si el gobierno le quita a la oposición la herramienta (de las PASO), la dispersión opositora está garantizada. Votar en contra de las PASO sería como votar en contra de la boleta partidaria: popular, pero suicida.
- Si aparece un liderazgo extraordinario, puede coordinar a la oposición por punto focal: aquel que permite la coordinación espontánea. Si los electores se alinean, los partidos se alinean. Hoy la oposición tiene el incentivo institucional -las PASO- pero no tiene el punto focal, el líder. Si pierde las PASO, bienvenido Milei a su segundo mandato.
- El electorado argentino es más pragmático que ideológico. Trump gana por cuestiones culturales; Milei gana por cuestiones económicas. La inflación explica a Milei. Si se le escapa la inflación de las manos, pierde su herramienta; si la mantiene, es el candidato.
**
Andrés Malamud se recibió con honores en la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y después hizo un doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en el Instituto Universitario Europeo. Vive en Portugal y trabaja como investigador de la Universidad de Lisboa.
Pablo Castro es economista y politólogo. Ha sido docente en diversos cursos en la Universidad de Buenos Aires, consultor y analista financiero en Argentina y el Reino Unido.
Seguí a El Economista en Google
Agreganos a tus medios preferidos.
+ Agregar
