Caputistas vs. menemistas

La sobreactuada iniciativa de LLA en el Congreso no alcanza para ocultar sus internas

Los dos alfiles de Santiago Caputo en Diputados se encargaron esta semana de mostrarse activos. Del lado de los Menem, buscan instalar que el tema está "sobredimensionado".

Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados
Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados
22 mayo de 2026

La convivencia entre caputistas y menemistas en el Congreso no afecta hasta ahora la estrategia legislativa del oficialismo, pero puertas adentro de las bancadas de La Libertad Avanza se evidencian algunas incomodidades y resquemores.

La generosidad de los ex Cambiemos y de los gobernadores a tiro de ATN para que el Poder Ejecutivo pueda avanzar con su agenda, disimulan la interna libertaria y evitan que quede mayormente expuesta en el Palacio del Congreso.

Caputistas

La poca representación de legisladores con terminal en el consultor de Balcarce 50 también influye para que las diferencias no sean tan palpables: sólo Santiago Santurio y Joaquín Ojeda en la Cámara baja y, con menor intensidad, Ezequiel Atauche y Emilia Orozco, en el Senado, se contabilizan de ese lado.



Más allá de lo publicado en redes sociales, los dos alfiles de Santiago Caputo en Diputados se encargaron esta semana de mostrarse activos: en la sesión del miércoles al debatirse el proyecto de Hojarasca, tanto Ojeda como Santurio (en carácter de presidente de comisión) tuvieron la posibilidad de expresarse en el recinto.

Hablar en el plenario no es un tema de fácil resolución para las autoridades de los bloques: todos los integrantes (en este caso 94) quieren tener sus cinco minutos de discurso para subirlos a las redes, por lo general redundando en las habituales críticas al "kirchnerismo".

El primero también tomó protagonismo un día después en una comisión convocada por la oposición en la que los yerbateros expusieron sobre la problemática de su sector, defendió la política económica del Gobierno ante las críticas opositoras y de los invitados.



Pero sobre todo, envió un mensaje hacía adentro de su espacio, marcando la presencia de su sector y que, más allá de las internas, el apoyo al Presidente está intacto.

Menemistas

Del lado de los Menem, entre aclaraciones (y aclaraciones de las aclaraciones) con explicaciones sobre uso de redes incluidas, el variopinto esquema de asesores del presidente de la Cámara busca instalar que el tema está "sobredimensionado".



Martín Menem desfila por medios amigables con la gestión libertaria reeditando un clásico que su tío Carlos, como presidente de la Nación, patentó en los años '90: ¿Por qué me pregunta eso?, le decía el riojano a Bernardo Neustadt, el comunicador de cabecera del menemismo.

Su sobrino, para evitar hablar de la interna, replica los cuestionamientos a los interlocutores. Salvando las distancias, claro.

El dispositivo del menemismo en la Cámara baja también incluye una especie de "bozal de protección" para que los diputados no hablen con los medios, salvo aquellos 10 o 15 que tienen peso propio y pueden salir airosos de una conversación de ese tipo.



Es que además del tema Caputo-Menem, deben evitar exponerse porque la pregunta sobre la situación de Manuel Adorni sigue siendo recurrente.

"No alcanza con que el Gobierno vaya poniendo mojones para decir 'acá se terminó el tema', como fue la exposición en Diputados o las conferencias de prensa; el tema se va a acabar cuando se tenga que acabar, no pueden establecer el 'fin' por decreto", confió a El Economista un experimentado legislador que supo ser aliado al gobierno en los inicios de la gestión de Milei.

Para completar el blindaje, desde la cumbre de la Cámara baja también se empezaron a cerrar eventos de diplomacia parlamentaria que hasta hace meses eran públicos. ¿El objetivo? Neutralizar el posible contacto de legisladores libertarios con medios o con quien los pueda poner incomodos.



Del otro lado de Pasos Perdidos, ni Victoria Villarruel, en su carácter de titular del cuerpo, ni Patricia Bullrich, como titular del bloque violeta, se ven en la obligación de tener que justificar la interna, ni de inmolarse por el jefe de Gabinete.

De hecho las dos coinciden en que Adorni ya debería haber presentado su declaración jurada de bienes.

Así, el clima en ambas cámaras del Congreso es diferente, con una sobreactuada iniciativa del oficialismo por mostrar actividad con envío de proyectos (Super RIGI, Etiquetado Frontal, Ludopatía) o el tratamiento de otros (Hojarasca, reforma política); mientras por lo bajo esperan que lleguen el Mundial de Fútbol y las vacaciones de invierno, para que los flashes dejen de encandilarlos y giren hacia otro lado.



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