La corrupción se convirtió en el principal problema del país para los argentinos, en un año marcado por el escándalo de $LIBRA, la filtración de los audios de Diego Spagnuolo y el presunto vínculo de José Luis Espert con Federico "Fred" Machado, empresario acusado por narcotráfico.
Según el estudio de Management & Fit de septiembre, la corrupción domina la lista de preocupaciones con el 24%, tras un crecimiento sostenido a lo largo del año que se intensificó especialmente entre julio y septiembre, meses en los que creció más de 5 puntos. Le siguen la inseguridad (16,8%), los aumentos de precios y tarifas (15,9%), la pobreza (14,8%) y la desocupación (12,5%).

Las sospechas de corrupción de los últimos meses "fueron influyendo en que para la ciudadanía, especialmente para el votante blando de La Libertad Avanza, la corrupción sea marcado como el principal problema", destacó Lara Goyburu, directora ejecutiva de la consultora, a El Economista. "Es un tema que preocupa al votante oficialista y que estos últimos hechos han llevado a que se recrudezca esa preocupación", agregó.
Por su parte, Casa Tres midió en 15% a la corrupción como principal preocupación, tras un salto considerable desde mayo, cuando apenas registraba el 6%. Solo entre julio y septiembre, el incremento fue de 3 puntos.
Opina Argentina también detectó un crecimiento marcado: la corrupción alcanzó el 38% en septiembre, trepando 12 puntos en apenas un mes. De esta forma, relegó a la desocupación (24%) y la inseguridad y el narcotráfico (16%). "En septiembre, tras el escándalo por presuntas coimas en ANDIS, sube 12% la preocupación por la corrupción entre los encuestados. Si bien descendió 8pp, el segundo foco de inquietud social se relaciona con la desocupación. Por otro lado, la inflación continúa fuera del radar de las principales problemáticas ciudadanas", explicó la consultora.

Finalmente, el informe de Trespuntozero y La Sastrería muestra un incremento significativo: la corrupción aparece como el principal problema para el 43,3% de los encuestados, muy por encima de la pobreza (18%) y la inflación (10,3%). Entre julio y septiembre, el indicador creció 13,5 puntos.
Con este panorama, los argentinos llegarán a las urnas el 26 de octubre con un clima distinto al de meses atrás, cuando las preocupaciones aparecían más equilibradas.

