Como todo escándalo y crisis, el tema es abarcable desde diferentes puntos de vista. La realidad se aborda enmarcada y cada acción puede tener consecuencias en diferentes ámbitos. En el caso de la crisis que está atravesando el gobierno nacional a partir de la publicación en X del presidente Javier Milei difundiendo la criptomoneda Libra, la primera crisis seria que golpea al gobierno, la misma puede tener consecuencias en lo político, en lo económico y en lo judicial. Por supuesto, en tela de juicio queda la reputación del Gobierno, y del Presidente en particular.
A continuación, abordamos cada una de estas variables, desde la situación actual y qué consecuencias se pueden desencadenar a partir de allí.
Político
Acá hay dos facetas a analizar: la interna del gobierno y la político-electoral.
En la primera, posiblemente se hayan puesto bajo revisión relaciones entre los dirigentes más cercanos al Presidente, que estuvieron involucrados en el acercamiento del proyecto crypto, y también a cargo de controlar la entrevista que se publicó luego sin editar. Estas pérdidas de confianza pueden afectar el funcionamiento del gobierno si no logran resolverlas internamente, porque quienes estuvieron involucrados son el círculo íntimo del presidente.
En lo político electoral, el error no forzado del presidente le dio un motivo de cohesión a la oposición, que hasta el momento estaba más concentrada en sus peleas internas que en armar un frente electoral competitivo para ganarle al gobierno. Igualmente no logró aprovecharlo completamente y tuvieron reacciones divergente.
Sintetizando, el Gobierno:
- Perdió el marco en el que se da la conversación pública.
- Unificó en parte a la oposición.
- Y puso en una situación incómoda a sus aliados que igualmente apoyaron al presidente.
La entrevista del presidente para volver a tener la iniciativa sobre el tema había sido buena, pero un error de vuelta no forzado, como publicar la entrevista sin editar en internet, volvió a poner al gobierno en en jaque. El vocero Adorni dio una entrevista en vivo para contener el tema, mostrando entonces que, si bien bajó la intensidad, aún la crisis no fue completamente superada. También demostró que la entrevista del Presidente no fue suficiente. Esto forzó a sumar más voceros a la crisis, lo cual a la larga es negativo para el manejo de la misma. También puede suceder en cualquier momento que nuevas informaciones sobre los involucrados mantengan al tema en agenda.

Imagen de Milei
El presidente Javier Milei construyó su identidad como líder basado en dos pilares: la autenticidad y su conocimiento económico. Esta crisis afecta ambas características.
La primera, construida a partir de manejar él sus redes sociales, ser transparente y mostrarse honesto en toda entrevista y acto, se vio afectada al mostrar algo que ya se sabe: que las entrevistas son editadas. Eso, que es común para cualquier Presidente del mundo, no puede ser mostrado, ya que da lugar a las preguntas ¿qué más habrán sacado? ¿si es tan transparente por qué la edita?
La segunda característica, quedó dañado porque falló en algo netamente económico, su campo de saber. Si bien los números macroeconómicos, y muchos micro, están mostrando buenos resultados, daña la reputación del Presidente haberse equivocado. Ninguno de los dos pilares está dañados de manera irrecuperable, pero sí lo pone en tela de juicio al presidente, donde comenzando el año electoral, ya cometió todos los errores que podía cometer. De acá al domingo 26 de octubre deberá estar atento a no cometer más errores.
Judicial
El principal problema desde la política es la pérdida de iniciativa. Al judicializarse un tema que es político, se pierde el control de tiempos y el encuadre del tema.
Si bien la idea de judicializar del gobierno y ponerse a "total disposición" de la justicia es un buen intento por mostrar transparencia y honestidad, ahora ya no depende del gobierno cuándo ni qué se comunica sobre el tema. Ni acá ni en EE.UU.
Eso genera que periódicamente salgan noticias sobre el tema, según haya movimientos en el proceso. Algo similar a lo que le pasa a Axel Kicillof con YPF o a CFK con sus causas penales, no pueden terminar de darle un cierre al tema porque los tiempos de la justicia no son los de la política: el primero se toma varios años para resolver estas cuestiones, el segundo cada dos años tiene elecciones.
Que además haya una denuncia en Estados Unidos ante la SEC (sería el paralelo a nuestra Comisión Nacional de Valores) empeora la cuestión, ya que si define investigar el panorama se puede poner judicialmente más peligroso para el gobierno y para el presidente en particular.
Económico
Aún no está claro el efecto. A medida que transcurran los días se verá si esta situación se traduce en una pérdida de confianza hacia Milei y por ende hacia su programa económico. A una semana del escándalo, ese no parecería ser el caso. De suceder habría una presión sobre el tipo de cambio y una baja de las cotizaciones bursátiles de la deuda y las empresas argentinas. De suceder, la confianza que espera construir el gobierno para atraer inversiones, va a tener también un fuerte efecto político: el esfuerzo de la población el año pasado durante el ajuste fue a cambio de una esperanza de mejora económica a largo plazo, pero que ya debería sentirse durante este año.
Si eso se posterga y perjudica la sensación de recuperación, dará la sensación que el esfuerzo fue en vano, golpeando la imagen del presidente y la performance electoral. Por el momento, este escenario extremo parece bastante inverosímil.

Como continúa desarrollándose la crisis aún es incierta. Cada escenario puede avanzar de manera independiente al otro, pero todos se retroalimentan en profundizar o detener la crisis. Por ejemplo, de haber habido una crisis económica seguramente habría profundizado la situación política del gobierno.
Por otro lado, de no resolver esta crisis, podría haber consecuencias políticas, como un mal resultado electoral, que devenga en una crisis económica por pérdida de confianza. Ambos escenarios sirven para entender las conexiones que hay entre unas y otras variables.
Para el Gobierno es importante cortar la crisis de raíz lo antes posible, y comenzar a comunicar buenas noticias. Eso intentaron Milei y Caputo con las entrevistas del martes pos-Libra: comunicar baja de impuestos y eliminación del cepo. Y eso profundizaron con las apariciones en público con Elon Musk durante el viaje a Estados Unidos: copar la agenda mediática con otras noticias que reemplacen al escándalo de Libra.
En la próxima semana se verá si estas noticias logran la potencia suficiente o el Libragate sigue firme y vigente profundizando la crisis.




