Escenario

El mejor de los mundos posibles

De críticas devastadoras a respaldo total: el giro de Milei con Caputo expone tensiones, dudas sobre el programa económico y un interrogante clave sobre el futuro.

De "uno de los más dañinos" a pieza clave. El giro de Milei con Caputo abre una pregunta incómoda: ¿convicción o necesidad?
De "uno de los más dañinos" a pieza clave. El giro de Milei con Caputo abre una pregunta incómoda: ¿convicción o necesidad?
Carlos Leyba 17 abril de 2026

"Creo que el verdadero modo de conocer el camino al paraíso es conocer el que lleva al infierno, para poder evitarlo"

Sensato consejo que Maquiavelo recomendó a Guicciardini en carta de 1521, que tal vez llevó a Milei, a una decisión sorprendente en función de sus afirmaciones previas. 

Me refiero a la designación de L. Caputo y equipo de Anker y la adopción "in toto" de su "programa" de "dolarización endógena". 



Las rimbombantes afirmaciones de Milei sobre quién era Caputo; y además, después de haber instalado, en el debate preelectoral, sus "convicciones" de dolarización por compra de todos los pesos y cierre del Banco Central y sistema de banca Simons, el designar a Caputo (y programa) rompía la lógica. Tal vez, inspiración de las "fuerzas del cielo". 

Milei se encargó de publicitar la desgraciada trayectoria del Toto - no como hombre de la timba financiera embuchado de dólares - como secretario de Estado, ministro y Presidente del BCRA (2015/2018): resultó en una catástrofe para la sociedad. Aún cargamos con una deuda en dólares que así como entraron, se fueron sin dejar rastros. Con esa monto (45MMde U$S) podríamos haber construido aproximadamente 1000 kms de trenes de alta velocidad. Rifamos esos dólares. Habría que preguntarle a los responsables. Los argentinos carecemos de memoria, pero "nosotros lo debemos". 

Frente a esto desaguisados, en el programa de TV "Involucrados", dirigido por Mariano Iudica, en septiembre de 2018, dijo Milei: "Caputo es un trader, no es un economista. Es un tipo que sabe de finanzas, pero no sabe de economía". Una afirmación categórica de la que, para gente normal, es difícil volver. 



Y además aclaró: "Es alguien que lo único que sabe es mirar una pantalla de Bloomberg y operar, pero no entiende los equilibrios macroeconómicos". Si esto no le alcanza al amable lector para entender la idea que tenía Milei acerca del trabajo de Toto, agregó: "Uno de los tipos más dañinos de la historia argentina". 

Síntesis del elegido: "No sabe economía...no entiende los equilibrios macroeconómicos"..."uno de los tipos más dañinos de la historia argentina". ¿Por qué lo elegiste Javier? Dime tu.

O nos debemos preguntar entonces:¿quién es el que no sabe de economía, que no entiende los equilibrios macroeconómicos o que es uno de los tipos más dañinos de la historia argentina? Por ahora un enigma ¿se resolverá? 



A pesar de ese juicio lanzado en la TV, Javier eligió a Caputo y a su equipo para dirigir la economía. 

Lo primero que uno piensa es una influencia tipo "Love Story" (1970) por aquello de "amar es nunca tener que pedir perdón". En ese caso ¡cuánto amor! Y reciproco. Caputo cada tanto nos recuerda su admiración (devoción) por Javier, como por ejemplo en Amcham (14/4/26) "Milei es uno de los 3 líderes mundiales más importantes". Grande Toto. ¿Hará falta tanto? ¿No alcanzará con un poco menos? La pregunta ¿cuáles son los otros dos? Sería bueno que lo aclare. 

Volviendo a Milei. No es un trader (como Toto) y tampoco - si nos basamos en sus propuestas de campaña - parecía ser un economista, al menos no si pensamos en uno capaz de exponer un programa económico consistente y posible, durante la campaña. Y tampoco parecía tener un equipo económico detrás de él porque nunca mencionó a nadie que aún hoy esté con él. 



¿Cómo decirlo de otra manera? ¿No sonó "fanfarrón" cuando el 21/7/22 en el programa de TV "Multiverso Fantino", toreaba a su amigo Fantino con "un programa de dolarización inmediata" basado, decía, en una ingeniería financiera de títulos públicos y un crédito en dólares que le permitirían transformar todos los pesos en dólares, al otro día de hacerse cargo del Gobierno? Ante el lógico escepticismo del amigo, dijo: "¿Vos querés que te muestre el celular? Me darían 10.000 millones de dólares cash una institución financiera internacional de las más importantes del mundo" (textual) 

Manejando el espectáculo, hizo el ademán de mostrar "el mensaje en el celular" donde supuestamente estaba la oferta de los dólares. Lo repitió varias veces. Increíble pero real. No tenía nada. 

Y con eso - como desesperadamente decía Carlos Melconian, "sin tuco ni fideos" - un periodismo cómplice le daba cámara haciendo "verdad" un bolazo de Jardín de Infantes. Era demasiada mentira. 



Decenas de economistas de todas las corrientes de pensamiento - asustados porque por ahí el tipo tenían "algo" -firmaron un documento demoledor sobre la demencia de un atajo tan irracional. Sin pensar y sin querer, le estaban dando crédito a una mentira de "primero inferior·, como decía Lorenzo Miguel el sindicalista asociado a López Rega, hasta que Rodrigo puso el país patas arriba. Porque esas cosas pasan. Aviso.

No fue todo. Por ejemplo, auspiciado por Luis Barrionuevo - socio desde hace años de Mario Lugones, actual Ministro de Salud y padre del socio de Santiago Caputo, el "mago del kremlin" consultor estrella que lo llevó a Javier al triunfo -  en septiembre de 2023, afirmó, señalándolo a Emilio Ocampo allí presente: "Ocampo será el último presidente del Banco Central, porque su misión principal será cerrarlo". 

Seguramente Milei no tenía la menor idea de lo que estaba diciendo desde el punto de vista económico. Pero la genialidad comunicacional se sumó a frases al boleo como la dolarización, al exterminio de la casta, etc. 



Una tras otras digeribles gracias al hartazgo de kirchnerismo y sus rezagos massistas en el poder. Rezagos massistas que, por otra parte, hicieron posible el ingreso de Milei a la segunda vuelta.

Claro, Milei, una vez  ganada la elección - una mega sorpresa sobre todo para él - no sólo no tenía nada parecido a un equipo, en ningún área,  o  un programa y la menor idea acerca de qué hacer una vez en el Poder.  Enterradas por inviables sus "profundas convicciones" económicas (peso excremento y dolarización) paso a retractarse basado, no tengo dudas, en el consejo de Maquiavelo y ahora lo tengo claro: Caputo, nos había llevado al infierno según el propio Milei, entonces, conocía el camino al averno y - lógicamente - esta segunda vez, podría evitarlo: "el verdadero modo de conocer el camino al paraíso es conocer el que lleva al infierno, para poder evitarlo". 

Pero sabido es que "el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra". Y a veces en el mismo lugar. El Toto Caputo luego de un encuentro con inversores (seguramente gente de mucho pedal entre ellos) en el JP Morgan (la matriz del equipo económico) dijo "La presentación fue mejor que siempre. Pico de optimismo tenemos". Envidiable. 



Pero previsible. 

Caputo cree que estamos yendo al Paraíso y ¿evita enfilar hacia el infierno? 

En esa misma reunión de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, dijo, sin sonrojarse: "los próximos 18-20 meses van a ser los mejores que el país haya visto en su historia". En el Atlantic Council (16/4) aseguró: "No podemos sentirnos más que optimistas respecto al futuro y seguimos convencidos de que Argentina será el país con mejor desempeño en los próximos 30 años". 



Cuando escuchamos este entusiasmo optimista no podemos olvidar las palabras señeras de Nicolás Dujovne - ministro de economía del clan Macri, igual que lo fue Caputo, por eso en algo se parecen - que dijo el 20/8/2017 en La Nación: "Se vienen 20 años de crecimiento para la Argentina" pasaron 10 y ocurrió todo lo contrario. 

Ahora Toto le sumó 10 años más al entusiasmo y el anuncio que están en "el pico de optimismo" para - a partir de ahora - 20 meses seguidos de pum para arriba como introducción a esos próximos 30 años que nos caracterizaran por ser el país con mejor desempeño de todas esas décadas. 

Con ese entusiasmo contagioso (más el apoyo de la dupla Daza-Bessent) la embajada de Toto, consiguió mil millones de dólares del FMi y una aprobación que lo llevó a decirle, por escrito, a Giorgieva, "tank you". 



El decoro es para otra clase de gente y no para los funcionarios de un Presidente que se hace italiano siendo presidente de los argentinos.  

Lo puso en claro Nicolás Márquez el biógrafo de Milei: "Los ministros, si tienen dignidad, deberían exigir su renuncia (la de Adorni), o en su defecto renunciar ellos". Toto dijo respecto de Manuel Adorni: "Lo que hizo no le costó ni un centavo a los argentinos". No todo es plata. Un empresario, el presidente de AmCham (LN 13/4) Alejandro Díaz, dijo que para ellos el primer tema es "la infraestructura. La falta de inversión en obra pública, tanto nacional como provincial, impacta directamente en el costo de operar en la Argentina, especialmente en la logística". 

Esto quiere decir, en buen romance, que "no hay equilibrio fiscal" si el fisco no hace lo que tiene que hacer: si renuncias a hacer lo que estás obligado a hacer, mantener la infraestructura por lo menos en el nivel ya derruido en la que la recibiste. Te lo dijo el presidente de AmCham. O como dice la sociedad no hay "equilibrio fiscal" si el fisco no paga las cuentas que vencieron, o no cumple las leyes sancionadas, o no cubre los remedios a los que estas obligado si no querés un colapso sanitario. Tampoco tenés equilibrio fiscal, si la evasión es de tal magnitud (alentada por todos los blanqueos que promoviste) que, como recordó el presidente de AmCham "que la informalidad, que está entre el 36/40%" Por todo eso, porque el equilibrio fiscal es un malabar transitorio y porque, el presidente de AmCham - frente a tu optimismo poco convincente - aclaró "me preocupa hasta cuándo la sociedad está dispuesta a validar esta política macroeconómica. La clase media probablemente no recupere su poder adquisitivo en los próximos dos años... la clase media queda en una zona muy vulnerable, sin ese paraguas de contención" Mientras tanto la mora, en todos los sentidos, crece.



En fin, nuestro incorregible Caputo, es como el Cándido de Voltaire, cree vivir en el mejor de los mundos posibles. No va por el camino al paraíso, chapotea cerca del infierno al que ya, como dijo Milei, Toto nos había llevado. Alcanza, como dijo Milei, si sale mal "nos vamos a casa"... ¿De verdad no pasa nada? Cándido.

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