Ideas

Dónde vamos

Pagaremos caro que Milei y sus aliados, ignoren obstinadamente el camino histórico al desarrollo.
Carlos Leyba 14-07-2026
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Dos historias contemporáneas, noveladas, dan cuenta de lo caro del engaño para la sociedad. La primera "El impostor" de J.Cercas; la segunda "El adversario" de E. Carrere. Otras trascendieron notablemente: el caso B. Madoff, la estafa en WS; el caso E. Holmes, quien prometió detectar enfermedades con una gota de sangre. Historias que aclaran la fortaleza de un mentiroso "convincente" y la "necesidad" de creerle a un "impostor". Necesidad que borra las señales que, con análisis y sentido crítico, hubieran evitado tragedias.

En "El adversario" –el asesino está en libertad– advertir la mentira, habría evitado la tragedia; y en el caso Madoff, habría evitado enormes pérdidas económicas. Madoff murió en prisión.

En "la política" los "impostores", pociones mágicas, abundancias futuras, ni nuevos ni pocos. Bragadino (SXVI), impostor, alquimista, a los gobernantes de Venecia los condenó a la esperanza, con "promesa de "fabricar oro": le ganó tiempo al sentido crítico. 

Internet no ha mejorado la capacidad de "detectar impostores": incrementó la pérdida del pensamiento crítico. 

Aquí abundan ejemplos políticos anteriores a Milei: entre ellos "6,7,8" –confesos actores a sueldo – y Carta Abierta, "intelectuales" que militaban la "boca cerrada". Dejaron herederos famosos de sentido contrario y el estilo de no repreguntar en los cronistas.

Es el caso de Radio Now 97.9 FMM y la verborragia del presidente  – elegido dos veces y seguramente reelegido– quien afirmó con descomunal desconocimiento: "¿Qué produce Suiza? Turismo, relojes, chocolates, cortaplumas y servicios financieros. Y, bueno, ocasionalmente, un gran jugador de tenis. Entonces, cuando usted entra en un supermercado en Suiza, todo es importado". 

Milei, economista por la U. de Belgrano, ignora las estadísticas del Banco Mundial. Veamos. 

El valor agregado de la manufactura suiza es 17,7% del PIB. Si agregamos minería, construcción y electricidad, agua y gas, es 24,8% del PIB. El empleo industrial (OIT) es 19.6% de la fuerza laboral: proporción altísima dado los elevadísimos salarios suizos. Altísima productividad por trabajador. 

Dado el entusiasmo turístico internacional del presidente, viajó 37 veces al exterior desde que asumió, es razonable pensar que tenga "turismo internacional postergado" y falta de información sobre, por ejemplo, Suiza. Un país exportador de alto valor agregado: industria química y farmacéutica (26% del total), maquinaria, relojería e instrumentos de precisión, piedras preciosas y oro que importa en bruto y refina: Suiza reexporta café, chocolate, hormonas/cultivos de microorganismos. 

Exporta capital humano, que es lo que importa. Quien compra trabajo suizo compra productividad. No "turismo, relojes, chocolates, cortaplumas y servicios financieros" como cree Milei. 

Ha-Joon Chang, economista, señaló el océano de ignorancia de quienes creen que la riqueza suiza deriva del secreto bancario, del chocolate o del turismo, digamos, los mitos "tipo Milei". 

Chang recuerda que Suiza, en términos per cápita, es uno de los más industrializados del planeta y que su manufactura es el motor indispensable de su desarrollo económico. De paso: los gigantes farmacéuticos suizos, recuerda Chang, se consolidaron gracias a una "deliberada débil regulación de la propiedad intelectual (patentes) para fomentar la tecnología nacional" de la que hoy es una potencia industrial que genera, trama social y alto nivel de vida. 

Pagaremos caro que Milei y sus aliados, ignoren obstinadamente -a causa de la debilidad intelectual de las sectas, "cegatería ideológica" no es lo mismo que Weltanschauung– el camino histórico al desarrollo. 

En ese programa Milei (no un vecino de Ulan-Bator) confirmó que "nosotros en Argentina solamente comeríamos dulce de leche. Tendríamos unos problemas de sobrepeso tremendos porque sería lo único que comeríamos. Y andaríamos con biromes en colectivo nada más. O sea, no tenemos muchas más cosas". 

Es comprensible. Al igual que el de Cristina, su papá era colectivero. Un mundo chico. No todos los argentinos son "colectiveros" o hijos de colectiveros que es un trabajo digno. 

Es cierto, el dulce de leche es muy popular, le recomiendo "Campo Quijano" de los Alvarado, criollos y salteños si los hay. Pero ni se le ocurra decirle a un mejicano que nosotros lo inventamos, porque el de ellos (cuyo nombre no es aquí muy apropiado) si es de cabra, es una delicia difícil de emular. 

Respecto de la birome que es "argentina", entre otras razones, porque Agustín P. Justo "importó un inventor" al invitar a L.Biro al país porque recibiría apoyo para su invento. Vino, lo desarrolló, lo exportamos. Pero un francés compró la patente y fundó el emporio Bic, que no es argentino…y aquí cabe –dada la experiencia– gritar ¡cuidado con lo nuclear!!

 

El presidente, rifando años de investigaciones, acordó con un magnate iraní una inversión de US$ 1.200 millones con beneficios del Super RIGI (inexistentes en el planeta) construir, en Atucha,  un reactor modular pequeño de diseño e ingeniería 100% argentinas ¿Esa tecnología podrá ser "apropiada"  por el inversor y convertirse en una "idea brillante" birlada? ¿Otro Biro que fue Bic?

No lo sabemos. ¿El Parlamento se habrá asegurado el blindaje? No lo creo. El iraní se hará dueño del 40% de Núcleo Eléctrica. No sabemos.

Lo que sí sabemos es que el plan financiero (2026-2027) es tomar US$ 27.600 millones adicionales entre lo que resta de este año y el próximo, para cubrir vencimientos. Está muy bien…

Pero, vale la pena recordar, que asegurar los beneficios de la tecnología desarrollada durante 75 años, con US$ 1.200 millones, no habría sido tan difícil para un presidente que supiera que Suiza es una potencia industrial y que en la Argentina tenemos premios Nobel de Ciencias, que somos líderes en materia nuclear ( pero echamos a la calle a científicos formados) y fabricamos muchas cosas que, con su política, vamos a dejar de fabricar dejando a mucha gente en la informalidad y la changa, lo que hará imposible, lo que ya es difícil, por ejemplo la seguridad social y peor aún, la insoportable pobreza de la mayor parte de los niños argentinos. 

La Argentina sin futuro está siendo "deconstruida" con ideas que son una impostura, que parecieran predicadas por un adversario del Bien Común, con en un equipo de émulos de financistas de "mejor olvidar" y prometedores de pócimas saludables, que excluyen el crear trabajo. 

No exagero. Con esta dominante visión ridícula del mundo y de nosotros (chocolate en Suiza, en la Argentina dulce de leche) la suerte está echada. Entonces me pregunto: ¿dónde estamos? Y ¿dónde vamos?

Para responder a mí primera pregunta gloso a Jesús Rodríguez, dirigente radical, partido aliado del gobierno que hizo posible al programa de Milei. Repito textos del reportaje de J. Fontevechia (Perfil) a JR que dejó claro "dónde estamos". 

Dijo que "el apretón fiscal" no es reducir el gasto público y que si bien la desinflación es evidente, no cree que sea este un "programa de estabilización sostenible". Que la "reducción del gasto público" no fue el resultado de reformas estructurales, sino reducción del gasto, sin reforma de la seguridad social, reduciendo inversión pública y sin preguntarse "si es posible no  tener inversión pública", reduciendo el gasto educativo. Jesús sintetiza: es un "apretón fiscal". Y aclara "los ingresos tributarios se han reducido", "la recaudación real es menor que el año pasado". Alerta: el Gobierno propagandiza superávit fiscal, pero el FMI, dice que "el resultado fiscal es un déficit del 0,8% del PBI". Aclara "si cae la recaudación, la política es achicar el gasto". Señala desde que llegó Milei "se perdieron más de 20.000 empresas y más de 200.000 personas" perdieron empleo. 

La buena noticia, dijo Rodríguez, es la exportación energética: "Pero si hay alguien que cree que el futuro está atado a esa cuestión, se equivoca. … no disponemos de una dotación de recursos naturales comparable a los países que han podido desarrollarse con recursos naturales"...Advierte que para el Gobierno "El problema de la Argentina es de naturaleza fiscal… una visión reduccionista. El problema … es económico, social, estructural, cultural, es desequilibrio regional. desigualdad en los ingresos. Y tiene una derivación fiscal". 

Afirma JR: "Hay que reconstruir la confianza severamente afectadas por los… desequilibrios institucionales, debilidad de los organismos de control, ataque a la prensa, y estos episodios de corrupción en los últimos tiempos"; "integración al mundo de manera inteligente, alejada de este alineamiento acrítico,…,condiciones necesarias para pensar en el progreso…un nuevo alineamiento internacional más respetuoso de las reglas de juego que gobiernan el mundo, un programa económico que, junto a la estabilidad fiscal y macroeconómica, genera condiciones para la inversión no sólo en sectores vinculados a commodities energéticas"

Lo cito porque Rodríguez es un aliado del gobierno, un político destacado, que ha sido honesto al señalar las falencias de un programa, que creo,es de un solo objetivo y que, al igual que sus herramientas, es exclusivamente financiero. Es que, no hay un ministro que se ocupe de la economía. 

El jefe de las finanzas es el chileno J.L.Daza, un "control" extranjero, designado a pedido de los OI y las finanzas de NY, para garantizar que se cumpla con el servicio de la deuda que es lo que el gobierno está haciendo y ha ratificado cumplir en su última presentación. Necesario, pero insuficiente. 

Como la canción que dice que "hay otra historia", en la Argentina, desde hace 50 años, crece "otra deuda": la ausencia de una estrategia consensuada de desarrollo. Falencia política y técnica. 

Esa ausencia es la fuente de la deuda social, que se profundiza si no se construyen "caminos"…y sin caminos inevitablemente "nos despeñamos" a la banquina. Es por ahí lamentablemente por dónde vamos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar