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¿Tener mucho dinero es un talento? La dura crítica de Martín Lousteau a la "meritocracia degradada"

¿Qué está pasando hoy que tener plata parece un talento en sí mismo? Y, ¿por qué, en el camino de hacerla, da la impresión de que todo vale?
Meritocracia en crisis: por qué hoy tener plata parece un talento y todo vale para conseguirla ChatGPT
13-07-2026
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El diputado nacional y economista Martín Lousteau encendió el debate sobre la distribución del ingreso y la meritocracia en Argentina a través de su último newsletter. 

Bajo el histórico lema "Poderoso caballero es don Dinero", el dirigente analizó cómo mutó el concepto del éxito económico en las últimas décadas y lanzó una fuerte advertencia: hoy se percibe tener plata como un talento en sí mismo, sin importar cómo se consiga.

A través de un recorrido que combina la historia de los Estados Unidos con fenómenos locales como la Generación Zoe de Leonardo Cositorto o los gurúes de las criptomonedas, Lousteau desarmó la idea de que el mercado siempre premia al que más se esfuerza.

"Está lleno de ejemplos. Ahí está, por caso, El método Briones, un libro cuyo subtítulo encaja perfecto con aquello acerca de lo que queremos reflexionar en esta entrada: 'Cómo promocionar y vender cualquier cosa'. Que la prosa en su interior sea autoría del Chat GPT es casi un detalle... O la 'Nueva Universidad de Magnates', de Mauro Stendel, que se pasea con un Lamborghini amarillo y el logo de su 'casa de estudios', prometiendo producir diez mil egresados millonarios", dice el economista.

La grieta del mérito en la economía argentina

Para Lousteau, la meritocracia se convirtió en un elemento más de la polarización política en Argentina. El economista señala que existen dos posturas irreconciliables que, paradójicamente, tienen parte de razón:

  • La visión liberal/centroderecha: Reivindica que cada individuo debe esforzarse y cosechar los frutos de su trabajo.
  • La visión progresista: Sostiene que la meritocracia es una ilusión porque la igualdad de oportunidades no existe de base.

"Que en la Argentina no hay igualdad de oportunidades es tan obvio que cuesta pensar que alguien lo niegue", sentenció el diputado, graficando que mientras algunos corren la carrera de la vida con zapatillas amortiguadas, otros lo hacen descalzos.

De Bill Clinton a los "Magnates" de Lamborghinis: Las tres olas de la meritocracia

El análisis económico de Lousteau divide la evolución social del "mérito" en tres etapas históricas clave que explican la crisis de representatividad actual.

1. La primera ola: El fin de la aristocracia

En la década de 1960, universidades de élite como Yale u Oxford abrieron sus puertas al talento y no solo al apellido. El ejemplo perfecto es Bill Clinton, quien proviniendo de un hogar humilde logró llegar a la presidencia de EE.UU., compitiendo con herederos del poder político como George W. Bush.

2. La segunda ola: La privatización del éxito

Cuando las clases altas descubrieron que el nuevo mundo exigía capital intelectual, comenzaron a invertir fortunas en la educación de sus hijos. Así, la desigualdad se trasladó al sistema educativo. Los recursos económicos empezaron a moldear los currículums desde la infancia, haciendo que la carrera ya no estuviera "abierta al talento" real, sino a quienes podían financiar la preparación previa.

Lousteau: "¿Qué está pasando hoy que tener plata parece un talento en sí mismo? Y, ¿por qué, en el camino de hacerla, da la impresión de que todo vale?"

3. La tercera ola: El éxito justifica los medios

Es la fase más peligrosa del capitalismo moderno. Según Lousteau, hoy la flecha de la causalidad se invirtió: ya no se es exitoso por tener mérito, sino que tener dinero te otorga mérito automáticamente.

  • Esquema Tradicional: Talento/Esfuerzo ➔ Éxito Económico ➔ Reconocimiento 
  • Esquema Actual: Dinero/Éxito ➔ Se asume que hay Mérito (sin importar el origen)

El peligro de los "famosos por ser famosos" y la cultura cripto

El legislador alertó sobre la proliferación de personajes que posan de financistas, influencers o creadores de universidades de "magnates" en autos de lujo. Citando encuestas de The Wall Street Journal, destacó cómo el dinero se convirtió en el valor social supremo, superando a la comunidad, la religión o la familia.

Lousetau: "Tener dinero es cada vez más importante para cada vez más personas (y todo indica que entre las nuevas generaciones esa tendencia está exacerbada)"

El riesgo económico y moral de este escenario es la pérdida de una brújula social. Si el resultado económico valida cualquier camino, se vuelve imposible distinguir al que crea valor real del que simplemente lo extrae mediante el engaño, la suerte o el delito.

La propuesta de Lousteau: Revalorizar la salud y la educación

Para salir de lo que denomina una "versión degradada" de la meritocracia e ir hacia una "meritocracia justa", el economista propone un retorno a los valores fundamentales no comerciales:

Inversión en capital humano: Reconocer el esfuerzo, el estudio y el trabajo bien hecho por encima del resultado financiero inmediato.

Redistribución del reconocimiento: Modificar la escala de prioridades económicas del país. Un docente o un médico cumplen roles mucho más críticos para el desarrollo de la sociedad que un community manager o un influencer, y sus salarios deberían reflejar esa responsabilidad. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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