Indignación

¿Quién es el millonario anfitrión de Insaurralde y Nápoli?

La filtración del festejo donde aparecen Martín Insaurralde y Juan Nápoli volvió a poner en foco al developer Rodrigo Fernández Prieto.
Rodrigo Fernández Prieto Captura de YouTube
Beto Valdez 13-07-2026
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Rodrigo Fernández Prieto se convirtió en el nombre más buscado tras la filtración del video donde Martín Insaurralde y el banquero Juan Nápoli miran un partido de la Selección. 

Desde su piso flotante en el barrio más caro de Buenos Aires, este desarrollador inmobiliario funciona como el eslabón perdido entre el dinero, el fútbol y el poder político de las últimas décadas. 

Su historia no se explica sin su padre, pilar de una constructora familiar que creció al amparo de Julio Humberto Grondona en Avellaneda mediante negocios compartidos en corralones y la firma Conenar.

Esa misma estructura le permitió tender puentes directos con el kirchnerismo, al punto de que el propio Rodrigo dio sus primeros grandes pasos comerciales asociándose formalmente en la firma D&S con Facundo De Vido, hijo del exministro de Planificación, mientras levantaba imperios como las Torres Maui junto a Servicios Portuarios S.A. 

Hoy, consolidado como el dueño de las torres de lujo de la zona portuaria, su departamento opera como una discreta embajada donde la vieja política y la nueva city financiera se mezclan lejos de los micrófonos. 

Allí sintonizó la misma frecuencia Juan Nápoli, el poderoso presidente del Banco de Valores y dueño de Nápoli Inversiones. 

El banquero pasó de ser el armador clave de Javier Milei en Wall Street y encabezar la lista de senadores de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, a quedar en el ojo de la tormenta por escándalos mediáticos y el avance judicial sobre su secreto bancario en la City. 

La filtración del video de este encuentro, grabado sin zócalos ni ediciones en medio del festejo futbolero, terminó exponiendo la mesa donde los millones del mercado bursátil y los históricos hilos del poder bonaerense comparten el mismo sillón, sumando un nuevo dolor de cabeza judicial en las causas por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito que cercan a los protagonistas. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar