Es obvio, pero...

Por qué los dichos de Hebe Casado son discriminatorios, aunque ella diga que no lo entiende

Hebe Casado redobló sus críticas contra la Selección de Francia pese a la sanción de la Embajada. Por qué sus dichos son discriminatorios.
Hebe Casado, vice de Alfredo Cornejo .
13-07-2026
Compartir

La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, volvió a sostener que el seleccionado francés podría ser considerado "una selección africana" por el origen familiar de sus jugadores. La Embajada de Francia la declaró "persona no grata" y condicionó cualquier encuentro institucional a una retractación.

La tensión entre Hebe Casado y la Embajada de Francia en Argentina sumó un nuevo capítulo. Un día después de ser declarada "persona no grata", la vicegobernadora mendocina insistió en que la Selección francesa podría ser considerada "africana" debido al origen de algunos futbolistas o de sus padres.

Casado compartió una publicación del periodista español Javier Negre, director de La Derecha Diario, quien defendió una polémica afirmación del expresidente Mariano Rajoy sobre el equipo dirigido por Didier Deschamps.

"Rajoy dijo la verdad que desde La Derecha Diario venimos sosteniendo: que la selección de Francia bien podría ser una selección africana por el origen de sus jugadores o de sus progenitores. No es racismo ni humor negro. Es un hecho objetivo", escribió Negre.

El mensaje fue replicado por Casado, que decidió mantener su posición pese al creciente rechazo político y diplomático.

El origen de la polémica

Casado había generado el conflicto durante el partido entre Francia y Paraguay por los octavos de final del Mundial 2026.

"El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappé", publicó en X para expresar su disgusto con el conjunto francés.

Ante las críticas, sostuvo que se trataba de sarcasmo y de una expresión propia del "folklore del fútbol". También afirmó que no consideraba inferiores a las personas africanas y que, por lo tanto, su comentario no podía ser racista.

Sin embargo, el episodio superó rápidamente el terreno de las redes sociales. La Embajada de Francia resolvió impedir que Casado ingrese a la sede diplomática o participe en actividades con funcionarios franceses mientras no se retracte.

La medida también implica que ningún representante del Gobierno francés participe en reuniones con autoridades de Mendoza si la vicegobernadora está presente.

"El racismo no es una opinión, es un delito. No hay lugar para el racismo en la cooperación franco-argentina", sostuvo el embajador francés en Argentina, Romain Nadal.

Por qué decir que Francia es un "equipo africano" resulta discriminatorio

El problema no está en considerar que ser africano sea algo negativo. El carácter discriminatorio aparece cuando se utiliza el origen étnico o familiar para negarles a determinadas personas la nacionalidad que poseen.

Los futbolistas convocados por Francia son ciudadanos franceses y representan oficialmente a ese país. Presentarlos como "africanos" en oposición a "franceses" supone que una persona con padres o abuelos africanos no sería completamente francesa, aunque haya nacido, crecido y vivido toda su vida en Francia.

Esa lógica introduce una prueba racial o genealógica que no suele aplicarse a jugadores blancos con antepasados extranjeros. La nacionalidad deja de depender de la ciudadanía y pasa a quedar condicionada por el apellido, la ascendencia o el color de piel.

En otras palabras, algunos ciudadanos son reconocidos como franceses sin necesidad de explicar de dónde provienen sus familias, mientras que otros son presentados como extranjeros permanentes debido a sus rasgos físicos o a su origen familiar.

El problema no es la palabra "africano", sino el uso que se hace de ella

La defensa de Casado —"si alguien lo toma como racista es porque considera a los africanos algo inferior"— confunde dos cuestiones diferentes.

Llamar africana a una persona francesa no sería necesariamente ofensivo si se estuviera hablando respetuosamente de sus raíces o de la identidad con la que esa persona se reconoce.

El problema aparece cuando esa categoría se utiliza para cuestionar su pertenencia a Francia. Además, Casado no habló en un contexto neutral: se refirió a un "equipo africano flojo de modales", vinculando el supuesto origen étnico de los jugadores con una evaluación negativa sobre su conducta.

Aunque asegure que no considera inferior a África, su publicación construye una división entre quienes serían franceses "auténticos" y quienes, por su ascendencia, seguirían siendo africanos.

Los jugadores franceses no dejan de ser franceses porque sus padres hayan nacido en África. Sostener lo contrario implica establecer diferentes grados de pertenencia nacional según la ascendencia o el color de piel. Es justamente allí donde una supuesta descripción del origen se transforma en una expresión discriminatoria. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

En esta nota