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Dirección equivocada: imposible arrancar

Brotes verdes, riesgo país y la cifra que contradice el relato oficial: inversión en caída, salarios apretados y un futuro que no despega.

Javier Milei. Imagen hecha con IA.
Javier Milei. Imagen hecha con IA. Grok
Carlos Leyba 28 julio de 2026

Antes de la nueva suba del riesgo país, JL Daza –interventor chileno en el Tesoro- afirmó que estábamos próximos a ser "país grado de inversión". La subida del índice ocurrió después de las declaraciones en que Daza informó la existencia de "brotes verdes". 

Inventarió los países donde había practicado tráfico de monedas lo que –entiende– lo califican para predecir un futuro argentino que los datos no permiten avizorar. 

Los "brotes verdes" fueron bandera para ocultar la inocultable derrota de la economía de Macri. N. Dujovne, el autor, fue designado por sus dotes de comunicación y Daza tiene que ocuparse por la torpeza del vocero y las bravuconadas de Toto:  y dice ¡brotes verdes!



Lo de Macri fue desastroso. "Sturzenegger – Llach" emitieron demencialmente para pagar el "dólar futuro" -que habían denunciado penalmente- y parieron las Lebac que crecen hoy (con otro nombre) en las cuentas del Tesoro. 

La secuencia Macri fue penosa y premonitoria: Caputo se lució a pura deuda. Escuchemos a Macri en Cumelen, enero de 2020: "Yo siempre les decía a todos: 'Cuidado que los mercados te dan plata pero un día no te dan más y nos vamos a la mierda. No nos van a dar la plata para reemplazar lo que falta y nos vamos a la mierda... Y me decían 'no", pero tenemos que seguir'". Siempre ha ocurrido desde 1976. 

Para los fanáticos "ahora será distinto": pero tuvo que venir S.Bessent –exsocio y amigazo de Daza– a rescatar al gobierno  en una maniobra extraordinaria..



Con Dujovne, tal como ahora, nada se asemejaba a "brote verde". Debí reconocerle a Dujovne: en Vicente López, entre Callao y Ayacucho, divise, en un agujero del asfalto, un brote verde. La falta de inversión (la rotura de la calle) y sólo el azar, un brote verde de imposible duración. Los que Daza ve han de ser brotes verdes como aquellos, sin futuro. Es que no hay inversión bruta fija, de ningún origen y la que hay –medida en relación al PBI– no repara la estructura preexistente. Es un mal de medio siglo que Milei y sus políticas no tienen interés en reparar y que han profundizado hasta la catástrofe. 

Diego Cabot (La Nación 22/7) tituló "El Gobierno abrió las ofertas para tapar baches y 'hacer jardinería' en 3900 kilómetros de rutas con peaje". Los contratos no imponen construir autovías ni ampliar trazas. El compromiso es "bacheo, repavimentación y jardinería" y peaje por 30 años, en 3900 KMs y un peaje de U$S 3 más IVA  cada 100 km: sin cabinas ni evasores por tramos cortos. Cabot señala que esa "inversión privada" será financiada, en gran parte, por financiamiento público a través del BICE a unos señores hoy encuadernados¡¡ 

Con esos aires. según Milei, "en 30 años seremos como Suiza, pero mejor" (24 /4/ 25, A24). Si las concesiones de baches y jardinería se cumplen, en rutas, difícilmente en 30 años seamos "como Suiza", el país del continente europeo con mayor PIB industrial por habitante. Con esta estrategia ni remotamente dispondrá la Argentina, en 30 años, de la estructura básica necesaria para el desarrollo. ¿Brotes verdes? 



Estamos en una sequía generalizada. Cada día nos informa no de la apertura de nuevas empresas, sino del cierre de las que estaban, no de la creación de empleo formal sino de su destrucción, no del aumento de la inversión (pública y privada) en ciencia y técnica y en el fortalecimiento de la educación, de la formación docente y de la inversión en universidades públicas, sino de todo lo contrario. En esta dirección (rumbo que muchos elogian) no vamos para Suiza sino al revés. 

Estamos viviendo una revolución no sólo de instrumentos sino de objetivos sociales. Por un lado, la esperanza de más del 30% y por el otro el desasosiego del 70% que –reconoce Daza– no llega a fin de mes: que está, que siente, que vive, peor que antes, de un antes en que ya se vivía mal, sobre todo "mal de esperanzas". 

La fuente que fundamenta las esperanzas económicas viene en picada: con Milei aceleró. O. Ferreres, que no padece de sesgo "antiliberal", estima que la inversión bruta fija, a mayo, representa 11% del PIB. Catástrofe. Una tasa que viene cayendo desde que comenzó el gobierno y desde muchos años antes. No mantenemos el stock de capital, no mejoramos la tecnología. Que el futuro viene mal. Milei agrava. Peor: la Contabilidad Nacional no computa la "desinversión", el cierre de empresas. Quien "desinvierte", destruye capital, know how. Marcha al subdesarrollo. Si el desarrollo (convertir en acto lo que es potencia) es el camino del progreso (incremento de la capacidad de satisfacer las necesidades sociales), el subdesarrollo es destruir capacidad de satisfacer necesidades sociales. En eso estamos. No de ahora. Con esta política estamos acelerando la marcha al despeñadero.



Los que alimentan la esperanza, ese vigoroso 30% que sostiene la política actual, creen que son pasos dolorosos para estar mejor. Destacan los logros. Terminar con la causa primera de los males "el desequilibrio fiscal" y como deriva de ello "la estabilidad monetaria" similar a la de países desarrollados o de nuestros vecinos.  "Disciplinadas las cuentas públicas", "lograda la estabilidad de los precios", lo demás ocurrirá por añadidura. La racionalidad del mercado arrancará los motores para ir, Milei ha sintetizado, a ser "Suiza o mejor, en 30 años". La "magia del mercado" producirá el progreso. Pero, pícaros, no lo creen en absoluto: RIGI y Super RIGI son beneficios para "elegidos". No es "el mercado": son mega zanahorias. Las que no necesitaron, por ejemplo, los israelíes para invertir en la explotación petrolera en alta mar en las Islas Malvinas: mismo sector, tal vez, mayores dificultades. 

La empresa israelí, integrada por ex funcionarios de ese gobierno, entiende que al "aliado estratégico" no se le respeta la soberanía territorial: para los israelíes las Malvinas son inglesas. Esta es una muestra de la extraordinaria capacidad diplomática desplegada por Milei para recuperar las Malvinas. En ese afán llegó a citar a Marc Zell como "presidente del Partido Republicano" sin aclarar que es un "inexistente presidente del Republicans Overseas Israel" quien le propuso a Trump revise la posición de Estados Unidos sobre Malvinas porque el Reino Unido no había acompañado a EE. UU. en el Golfo Pérsico y sin embargo, el gobierno argentino, demostró respaldo total. Increíble que lo haya citado mientras los amigos de Zell perforaban en el Atlántico argentino.

En el reportaje en A24, Milei explicó las fuerzas que harán de la Argentina una "potencia mundial".  



Primero una digresión. JM Albertini en 1960 publicó "Los engranajes de la economía", en su obra distingue la "economía de potencia", que acumula recursos para una supremacía mundial en la que el ciudadano es un recurso más; y la "economía del bienestar" que prioriza la satisfacción de las necesidades, la distribución equitativa de la riqueza, las mejoras en las condiciones de vida y el desarrollo integral de todas las personas.  El modo en que se organizan los instrumentos define si se construye una economía de potencia o de bienestar. El camino define la llegada. 

Cuando Milei dice "potencia" no expone una "economía de bienestar" como ha sido el programa de todos los países occidentales a partir de la Gran Crisis y a la salida de la SGM sino la "destrucción" que implica, aquí y ahora, un camino de sufrimiento para llegar a la economía que después "el mercado amañado", el de los beneficios fuera de mercado del RIGI y SuperRIGI, construirá previa destrucción. 

Milei y los gobernadores peronistas y radicales, además de los super beneficios, le ofrece a "ese mercado" la libre extranjerización del territorio, la ley de glaciares y la parafernalia de derogaciones demenciales de Sturzenegger y de la "montonera del bien". Horacio T. Liendo —arquitecto de la Convertibilidad – considera a los RIGI una manera de "favorecer la concentración económica y coloca en desventaja competitiva a las pymes y al tejido empresarial local" y advierte que "la entrada de capitales bajo esquemas preferenciales de liquidación de divisas puede generar una apreciación del tipo de cambio, lo que perjudicaría la competitividad del resto de los sectores productivos que operan bajo el régimen general". No hay en Liendo un sesgo antiliberal.



Los pilares según Milei son la agroindustria, la energía, incluida la nuclear, litio y cobre y la inteligencia artificial. Explotar la naturaleza. No es novedad. La energía nuclear lleva 70 años de desarrollo: un gran consenso. Todo empezó antes de Milei. Lo nuevo es el desarrollo de la IA. Peligroso. Milei entiende que en el mundo se "hiper regulan" esas tecnologías y está dispuesto a liberalizar sin control esas explotaciones. El Papa Leon XIV y todas las personas responsables del Planeta, están advirtiendo el riesgo de colonización por parte de los hipermagnates que militan para liquidar la democracia: lo escriben.

El amable lector me estará diciendo que no tengo en cuenta las inversiones en la cordillera, Vaca Muerte, litio, cobre, el RIGI. Sí. Por ahora esas inversiones son más anuncios que realidades: las cuentas de Marina dal Poggetto, nos informan que, las que han llegado, no mueven el amperímetro y mueven poco la economía más allá del innegable y benéfico impacto exportador de las inversiones iniciadas hace largo tiempo y sin RIGI. Un ejemplo RIGI: las viviendas para los obreros de una inversión minera fueron importadas directamente de China con inodoro incluido. 

Pero el gran resumen del presente fue la expresión de Mario Di Paolo, del Sindicato (SUTNH), dirigente sindical de la fábrica de negro de humo de Midlin ("uno de los nuevos ricos oligarcas de las concesiones del Estado"), que dijo "esa fábrica cierra porque no hay consumo interno y porque no puede exportar porque los salarios "en dólares" son muy altos", aunque los que perciben, en pesos, no lleguen a fin de mes. 



Dirección equivocada: imposible arrancar.

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