Impacto

Primera semana de Trump en el poder: hay aranceles para todos

El pasado lunes 20 de enero, Donald Trump asumió como el 47° presidente en la historia de Estados Unidos y, aunque por el momento no tomó importantes decisiones en materia de política exterior, ya confirmó que habrá aranceles para todos durante su segundo mandato.
24-01-2025
Compartir

Como se esperaba, aunque Donald Trump apenas acaba de asumir la presidencia de Estados Unidos, sus primeros días en el poder están siendo muy intensos. 

Por el momento, su gobierno parece estar más concentrado en asuntos internos, principalmente en lo que respecta al control de la inmigración ilegal. 

Sin embargo, a pesar de que ha tomado pocas decisiones de trascendencia en política exterior, muchas de sus declaraciones dejan en evidencia que, a la brevedad, tendremos más novedades en este asunto. 

Incertidumbre con China

Como el propio Trump lo ha dicho en más de una ocasión, China es el principal desafío de su país.

No obstante, pese a las amenazas que realizó a lo largo de todo 2024, el día de su asunción suspendió inesperadamente los aranceles contra el Gigante Asiático.

Además, retrasó la prohibición de la aplicación de videos TikTok, de propiedad china, si bien sugirió que Estados Unidos debería poseer la mitad del negocio de TikTok en en este país. 

Con estas medidas, el líder republicano parece querer iniciar sus vínculos con Pekín con el pie derecho, aunque eso no implica que ya se haya olvidado del tema de los aranceles. 

Esta misma semana, Trump, que dijo que podría viajar a China en 2025, informó que su gobierno estaba discutiendo un arancel punitivo del 10% sobre las importaciones chinas porque el fentanilo se envía desde allí a Estados Unidos a través de México y Canadá.

En este sentido, también retrasó los aranceles del 25% contra estos dos últimos países hasta el 1 de febrero.

Además, recordó que la Unión Europea tiene un preocupante superávit comercial con EE.UU.: "La Unión Europea es muy, muy mala con nosotros. Así que van a tener que pagar los aranceles. Es la única manera".

Presión contra Rusia

Con el alto al fuego alcanzado en Gaza antes de la asunción de Trump, ahora todos sus cañones apuntan a resolver el conflicto en Ucrania. 

Durante meses, el magnate prometió resolver la guerra en su primer día como presidente, aunque, con el paso del tiempo, parece haber comprendido que ceder tan rápido ante las exigencias rusas habría sido visto como una muestra de debilidad. 

Este mismo jueves, el mandatario confirmó que quería reunirse con su par ruso, Vladimir Putin, para llegar a un acuerdo: "Y eso no es desde el punto de vista de la economía ni de ninguna otra cosa. Es desde el punto de vista de que se están desperdiciando millones de vidas. Es una carnicería. Y realmente tenemos que detener esa guerra".

Sin embargo, a principio de esta semana también amenazó con imponer "altos niveles" de sanciones a Rusia y aranceles a las importaciones desde allí si Moscú no llegaba a un acuerdo.

Y desde Ucrania, país que en 2024 sentía que un triunfo de Trump básicamente representaba una derrota total ante Rusia, celebraron el anuncio: "Realmente damos la bienvenida a mensajes tan fuertes del presidente Trump y creemos que él será el ganador", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha.

Por su parte, el embajador adjunto de Rusia ante la ONU, Dmitry Polyanskiy, explicó que Moscú tendrá que ver qué piensa Trump acerca de lo que significa un "acuerdo", ya que "no se trata simplemente de poner fin a la guerra. Se trata, ante todo, de abordar las causas profundas de la crisis ucraniana".

Cabe recordar que, entre varias de sus justificaciones para invadir Ucrania, Moscú argumenta que la expansión de la OTAN hacia Europa del Este pone en peligro su seguridad nacional. 

No hay lucha contra el cambio climático

Sin dudas, una de las medidas más importantes de Trump en materia de política exterior fue, por segunda vez, firmar una orden ejecutiva para que EE.UU. abandone el Acuerdo Climático de París. 

Con esta decisión, EE.UU. se une a países como Irán y Yemen, que no forman parte de este acuerdo que insta a los gobiernos a tomar medidas para limitar el calentamiento global a 2 grados Celsius.

"Estados Unidos no saboteará nuestras propias industrias mientras China contamina impunemente", argumentó Trump al tomar la decisión. 

Sin embargo, a pesar de su rápido accionar, EE.UU. tendrá que esperar un año tras la recepción de la retirada para que esta sea oficial, por lo que seguirá formando parte del Acuerdo cuando se celebre la próxima conferencia de la COP en Brasil este mismo año. 

Justamente, el brasileño André Corrêa do Lago, jefe de la cumbre global COP30, consideró que las negociaciones probablemente serán "más difíciles" en la cumbre de Belém en comparación con las reuniones del año pasado, cuando Estados Unidos estaba "comprometido con tener políticas para combatir el cambio climático".

Donald Trump ya firmó una serie de órdenes ejecutivas como nuevo presidente de EE.UU.

Menos tasas, más aranceles 

Desde el Foro Económico de Davos, Trump le exigió a la OPEP que baje los precios del petróleo y que el mundo baje las tasas de interés.

Además, les advirtió a todos los presentes que enfrentarán aranceles si fabrican sus productos en cualquier lugar que no sea Estados Unidos.

"Mi mensaje a todas las empresas del mundo es muy simple, vengan a fabricar su producto en Estados Unidos y les daremos uno de los impuestos más bajos de cualquier nación en la Tierra", confirmó Trump. 

"Pero si no fabricas tu producto en Estados Unidos, que es tu prerrogativa, entonces, simplemente, tendrás que pagar un arancel. Diferentes cantidades, pero un arancel que destinará cientos de miles de millones de dólares e incluso billones de dólares a nuestro Tesoro para fortalecer nuestra economía y pagar la deuda", agregó. 

La carrera por la IA

Trump parece estar dispuesto a convertir a EE.UU. en el líder indiscutido de la nueva carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial

El lunes, revocó una orden ejecutiva, firmada por Joe Biden en 2023, que obligaba a las empresas a compartir los resultados de las pruebas de seguridad con el gobierno, porque "obstaculiza la innovación" en la materia.

Además, el martes confirmó que una empresa conjunta, formada por OpenAI, el fabricante de ChatGPT, Oracle y SoftBank, contará con una inversión de hasta US$ 500.000 millones.

Con todo, el proyecto, conocido como Stargate, fue criticado por un "aliado" de Trump que, llamativamente, quedó excluido del mismo: Elon Musk.  

Stargate ya está comenzando a construir centros de datos y la generación de electricidad necesaria para el desarrollo posterior de la tecnología de IA en rápida evolución.

Pero Musk sugirió que "en realidad no tienen el dinero. SoftBank tiene menos de US$ 10.000 millones asegurados".

Como era de esperar, quien salió a cruzarlo fue Sam Altman, CEO de OpenAI: "Esto es muy bueno para el país. Me doy cuenta de que lo que es bueno para el país no siempre es lo óptimo para sus empresas, pero en su nuevo papel espero que en su mayoría pongan (a Estados Unidos) en primer lugar". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar