Incertidumbre

Mientras Trump se apura, Putin y Zelenski recurren a la calma

Por un lado, el presidente de Estados Unidos intenta que la guerra en Ucrania llegue a su fin cuanto antes. Por su parte, Vladimir Putin y Volodímir Zelenski, pese a tener diferentes intereses, intentan ganar el mayor tiempo posible para alcanzar sus objetivos.
Damián Cichero 21-03-2025
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Semana de importantes novedades en el marco de la guerra en Ucrania: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversó telefónicamente con sus pares de Rusia y Ucrania. 

En primer lugar, el martes, y por segunda vez desde que asumió la presidencia en enero, Trump se comunicó con Vladimir Putin. Y, aunque el líder republicano no logró convencerlo de acordar un alto el fuego de 30 días, sí pudo persuadir al líder ruso de dejar de atacar temporalmente las instalaciones energéticas ucranianas.

Cabe recordar que, a diferencia de Joe Biden, quien envió más de US$ 200.000 millones en ayuda económica a Kiev, Trump ha decidido que Washington deje de apoyar a Ucrania

Concentrado en contener a China, el actual presidente cree que Rusia no es un peligro estructural para su país. Por ello, su objetivo es mejorar los vínculos entre Washington y Moscú, buscando debilitar la alianza sino-rusa. 

Según los expertos, la negativa de Putin al cese a las hostilidades durante 30 días sería una estrategia para ganar tiempo a medida que las tropas rusas avanzan en el este de Ucrania.

Además, a esto se suma la desconfianza que Moscú tiene de Estados Unidos y compañía, principalmente porque este es el último mandato de Trump, por lo que dentro de cuatro años Washington podría convertirse, nuevamente, en un enemigo hostil.

En este sentido, Putin expresó su preocupación de que un alto el fuego temporal podría permitir a Ucrania rearmarse y movilizar más soldados. Por ello, redobló su demanda acerca de que cualquier resolución requiere el fin de toda la asistencia militar y de inteligencia a Ucrania.

Una complicada partida de ajedrez

Aunque Rusia tiene todas las de ganar, también es cierto que la extensión de la guerra no resulta la mejor de las noticias para el Kremlin. Por ello, Putin se aseguró de que Trump no se fuera con las manos vacías de la conversación, aceptando el cese a los ataques a las instalaciones energéticas. 

Sin embargo, Rusia, por ahora, es libre de continuar su ofensiva militar sobre el terreno, en particular en la región occidental de Kursk, donde está cerca de expulsar a las fuerzas ucranianas que se apoderaron de una parte del territorio ruso en una incursión durante agosto pasado.

Apuntando a largo plazo, el principal objetivo de Putin es que Trump reconozca formalmente a Crimea, Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón como territorio ruso.

Según Moscú, la invasión de Ucrania fue en respuesta al constante acercamiento de la OTAN a las fronteras rusas.

Cabe recordar que, desde el fin de la Guerra Fría, la alianza liderada por Estados Unidos incorporó a sus filas tanto a países que estuvieron bajo la órbita soviética (Polonia y Hungría), como a otros que formaron parte de la propia Unión Soviética (Estonia, Lituania y Letonia). 

Por ello, si Moscú se asegurase la posesión de estos territorios ucranianos, indirectamente se garantizaría un premio mayor: que Ucrania no se una a la OTAN.

Esto se debe a que, según el artículo 5 de la alianza, un ataque contra un miembro es un ataque contra todos. Por lo tanto, la OTAN nunca aceptaría incluir a un miembro que tiene disputas territoriales, ya que esto automáticamente se convertiría en una declaración de guerra contra Moscú. 

Consciente de los beneficios que Rusia podría obtener de estos nuevos vínculos con Trump, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, manifestó "con un alto grado de confianza que los presidentes Putin y Trump se entienden bien, confían el uno en el otro y tienen la intención de trabajar paso a paso hacia la normalización de las relaciones ruso-estadounidenses".

"Por supuesto, Rusia y Estados Unidos son países muy grandes y se ha estropeado demasiado durante las administraciones estadounidenses anteriores", agregó Peskov, en referencia a la administración de Biden. 

Para muchos expertos, los vínculos entre Estados Unidos y Rusia tocaron su piso durante la administración del demócrata, incluso convirtiéndose en el momento de mayor tensión entre ambas potencias desde la caída de la Unión Soviética. 

"Así que, por supuesto, tomará tiempo y esfuerzo, respaldado por la voluntad de los dos presidentes, restaurar estas relaciones. Pero por ahora, esta fuerte voluntad de los dos presidentes es probablemente la mejor garantía de que todos seguirán este camino", sentenció Peskov. 

Ucrania se mantiene a la expectativa 

Esta misma semana, y tan solo un día después de conversar con Putin, Trump se comunicó telefónicamente con Volodímir Zelenski, quien le aseguró que Ucrania apoyaría la propuesta de detener los ataques contra instalaciones e infraestructuras energéticas durante 30 días.

La llamada representó la primera conversación entre Trump y Zelenski desde su tenso encuentro en el Despacho Oval el 28 de febrero pasado, en el que también participó el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance. 

Hay que recordar que el propio Trump ha acusado a Zelenski de "dictador" por haber suspendido las elecciones presidenciales. 

Pero, en esta oportunidad, Zelenski le agradeció al presidente por el apoyo de Estados Unidos y los dos líderes acordaron que los equipos técnicos se reunirían en Arabia Saudita en los próximos días.

Zelenski, consciente de que sin el apoyo norteamericano esta guerra habría terminado hace rato, describió la llamada como "positiva, muy sustantiva y franca".

"Dimos instrucciones a nuestros equipos para que resolvieran los problemas técnicos relacionados con la implementación y expansión del alto el fuego parcial. Los equipos ucranianos y estadounidenses están listos para reunirse en Arabia Saudita en los próximos días para continuar coordinando los pasos hacia la paz", agregó.

Por el momento, más allá de las especulaciones, la noticia positiva fue que Kiev y Moscú llevaron a cabo un intercambio de prisioneros, liberando a 175 soldados por cada lado en un acuerdo facilitado por los Emiratos Árabes Unidos. 

Rusia también informó que liberó a otros 22 ucranianos heridos como un gesto de buena voluntad. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar