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Merz lidera antes de asumir: Alemania acuerda elevar el gasto público a niveles récord

Friederich Merz, futuro canciller alemán, consiguió que el Parlamento saliente rompa con la histórica política germana de austeridad. Así, el futuro mandatario tendrá a disposición 500.000 millones de euros para impulsar la maltrecha economía de la locomotora de Europa.

Merz lidera antes de asumir: Alemania acuerda elevar el gasto público a niveles récord
21 marzo de 2025

En una medida casi de vital importancia, esta semana el Parlamento alemán aprobó un paquete de reformas constitucionales históricas para expandir la deuda del país. 

El martes, los legisladores del Parlamento saliente aprobaron la medida con 513 votos, superando los dos tercios necesarios para hacerlo. 

Para Friedrich Merz, quien próximamente se convertirá en canciller, era necesario moverse rápido, ya que a partir del 25 de marzo la nueva distribución de bancas en el Parlamento podía haber complicado sus planes de expandir el gasto público.



En este sentido, los conservadores del canciller entrante apoyaron el paquete de medidas junto con legisladores del Partido Socialdemócrata (SPD) de centroizquierda y los Verdes.

Un giro de 180 grados 

La votación marca un giro en la política fiscal de la mayor economía de Europa después de años de austeridad como consecuencia de un freno a la deuda, que limita el déficit presupuestario estructural al 0,35% del PIB, excepto en emergencias. 

Intentando justificar la medida, Merz explicó que "tal deuda solo puede justificarse bajo circunstancias muy específicas. Las circunstancias están determinadas sobre todo por la guerra de agresión de Vladimir Putin contra Europa".



Sin embargo, el paquete también es una respuesta a la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca que, en tan solo un mes de gobierno, ha dejado en claro que Europa ya no puede confiar en la defensa de Estados Unidos. 

Desde febrero de 2022, momento en el que Moscú invadió Ucrania, EE.UU. le envió más de US$ 200.000 millones en ayuda económica. Sin embargo, intentando destinar todos sus recursos a la contención de China, Trump ahora parece seguro de dejar a Kiev librado a su propia suerte.

Según el paquete de medidas, el gasto en defensa que supere el 1% del PIB quedará exento de las restricciones del freno constitucional de la deuda del país. Además, la ayuda para Ucrania también se incluirá en esa exención, lo que podría desbloquear miles de millones en ayuda para Kiev. 



Incluso, a falta de confirmación oficial, ya se ha difundido que el gobierno saliente de Olaf Scholz acordó liberar este año 3.000 millones de euros adicionales en ayuda militar para Ucrania gracias a la aprobación de la reforma fiscal.

"La decisión que estamos tomando puede ser, por lo tanto, nada menos que el primer gran paso hacia una nueva comunidad de defensa europea", aseguró Merz, quien les pidió a los países no pertenecientes a la UE, como el Reino Unido y Noruega, que desempeñen un papel importante en esa comunidad.

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El canciller saliente, Olaf Scholz, y su sucesor Friederich Merz



Intereses más allá de la defensa 

Aunque el paquete es una respuesta a la nueva política de Trump, quien esta semana volvió a conversar telefónicamente con Putin, también tiene como objetivo impulsar la golpeada economía alemana.

Cabe recordar que, en 2024, y por segundo año consecutivo, la locomotora de Europa registró una recesión, mientras que para este año se espera que su PIB apenas crezca 0,1%. Por ello, el paquete incluye un fondo especial de infraestructura de 500.000 millones de euros.

Sin embargo, como Merz necesitaba los votos de Los Verdes para aprobarlo, debió aceptar que una quinta parte de esa financiación se destine a la lucha contra el cambio climático.



¿Puede el nuevo paquete impulsar la economía alemana?

Según el instituto económico alemán DIW, el fondo de infraestructura podría aumentar la producción económica en un promedio de más de dos puntos porcentuales por año durante la próxima década.

Así, por ejemplo, con el acuerdo de un aumento del gasto en defensa e infraestructura, se espera un crecimiento del 2,1% en 2026, en vez del 1,1%. 

Por su parte, el instituto IfW ha sido más precavido, pero ahora estima que la economía germana crecerá 1,5% el año que viene.



Por otro lado, entre los sectores que más se beneficiarían de la medida se destaca el de la construcción y la industria de defensa. 

¿Peligra la credibilidad alemana? 

En 2024, el ratio de deuda de Alemania se situó en torno al 64% del PIB, muy por debajo al de otros grandes países industrializados, como Estados Unidos y Francia.

Sin embargo, como consecuencia del paquete de infraestructura, a partir de ahora y en los próximos años, se espera que ese nivel suba considerablemente en alrededor de 10 puntos porcentuales. 



Y, si a eso se le suma el aumento del gasto en defensa, el ratio de deuda se elevaría aún más, en 2,5 puntos adicionales al año.

En este sentido, dentro de 10 años, el ratio de deuda pública global podría aumentar hasta el 90%, e incluso podría superar el 100% para 2034. 

Según Fitch Ratings, la calificación crediticia AAA más alta de Alemania, el país podría enfrentar presiones a largo plazo si el creciente gasto no se compensa con medidas de consolidación, o no conduce a una mejora duradera en el crecimiento.



Fitch estima que el déficit fiscal de Alemania podría aumentar a 4-4,5% de la producción para 2027, desde el 2,6% del año pasado. Eso llevaría la deuda del país hacia el 70% de la producción, la más alta entre los países con calificación AAA. No obstante, seguiría estando por debajo del 80% máximo para Alemania en 2010.

La buena noticia para Berlín es que su actual alta calificación crediticia lo convierte en un prestatario codiciado. Pero, para aprovechar dicha situación, probablemente se necesitarían tasas de interés más altas para que los bonos del gobierno alemán sigan siendo atractivos para los inversores.

Se estima que los costos de endeudamiento de Alemania a 10 años podrían subir, en los próximos tres años, al 4%, su nivel más alto desde 2008.



Los rendimientos a 10 años cotizarán en un rango de 2,5% a 3% en el corto plazo y aumentarán con el tiempo, a medida que el país emita casi 150.000 millones de euros de deuda adicional para fines de 2028.

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