Incertidumbre

Javier Milei, Uruguay y el Mercosur: el futuro, cada vez más oscuro para la región

Tras el triunfo de Yamandú Orsi en Uruguay, se espera que los vínculos entre Argentina y el país vecino se enfríen. Sin embargo, dicha situación podría tener implicancias a nivel regional, incluso dentro del Mercosur.
28-11-2024
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Vientos de cambio se sienten en la región: el pasado fin de semana, y pese a la buena gestión de Luis Lacalle Pou, el candidato de centroizquierda Yamandú Orsi se impuso en las elecciones presidenciales

Cabe recordar que el actual presidente no pudo presentarse en las elecciones, ya que la Constitución uruguaya no permite ir en busca de la reelección.

Por ello, el oficialismo postuló la candidatura del conservador Álvaro Delgado, quien en el balotaje alcanzó el 45,9% de los votos, contra el 49,81% de Orsi.

Orsi, de 57 años y exalcalde de Canelones, es considerado el delfín del expresidente Pepe Mujica. En su campaña, él mismo manifestó que evitaría aumentar los impuestos que podrían ahuyentar a las empresas. Además, dijo que se enfocaría en atraer inversionistas, estimular el crecimiento y capacitar a los trabajadores en línea con su enfoque político de "izquierda moderna".

Sin embargo, una vez que asuma en marzo de 2025, las cosas no serán fáciles para él, ya que no cuenta con una mayoría absoluta en la Cámara Baja, aunque sí en el Senado, donde su partido, el Frente Amplio, ganó 16 de los 30 escaños.

Tensión en el Río de la Plata

Tras el triunfo de Orsi, una de las grandes cuestiones es cómo evolucionará la relación bilateral entre Argentina y Uruguay, principalmente si se tiene en cuenta el buen vínculo que han mantenido los presidentes Javier Milei y Lacalle Pou. 

Al respecto, Orsi consideró que la relación entre ambos "tiene que ser muy buena, no tenemos otra chance nosotros".

"Desde el punto de vista filosófico e ideológico tenemos puntos de vista bastante encontrados, pero los temas que nos convocan, que son los comunes, ahí tenés que apelar al sentido común", agregó. 

En este sentido, el presidente electo confirmó que invitará al mandatario libertario a su asunción: "Obviamente que Javier Milei tiene que estar. Me encantaría encontrarme antes con él y algo va a pasar; algún encuentro vamos a tener que tener, por supuesto".

No obstante, es difícil saber cómo reaccionará Milei, mucho más si se tiene en cuenta que no felicitó a Orsi por su triunfo, algo que sí hizo la Cancillería argentina con un frío y distante mensaje. 

"La República Argentina felicita al pueblo uruguayo por su ejemplar jornada cívica y saluda al presidente electo Yamandú Orsi por su victoria. Ratificamos nuestro compromiso de trabajar junto a Uruguay para fortalecer la agenda compartida y el bienestar de ambos países", expresó la cartera de Relaciones Internacionales. 

Lo que sí está confirmado es que Milei viajará la semana que viene a Uruguay para participar de la Cumbre de Líderes del Mercosur, que se celebrará en Montevideo. 

Milei, que asumirá la presidencia pro tempore del Mercosur, tiene como uno de sus principales objetivos "cerrar la etapa de negociación" para un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

Si bien está descartado que vaya a lograrse "la firma ", el canciller Gerardo Werthein explicó que "estamos analizando ventajas y desventajas del Mercosur. Nos sentaremos con los miembros para analizarlas, necesitamos abrirnos al mundo".

Es importante mencionar que el presidente Milei estaría evaluando un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, algo que va en contra de las normas del Mercosur (Uruguay se enfrenta a un problema similar por negociar individualmente con China).

En este sentido, se espera que la delegación argentina les reclame a sus socios del Mercosur que el bloque autorice tratados de libre comercio (TLC) con terceros países.

El encuentro, pautado para el 6 de diciembre, representará la primera vez que Milei participe de una cumbre del Mercosur, lo que provocará que vuelva a encontrarse cara a cara con el líder brasileño Lula da Silva después de lo que fue su tenso cruce durante el G20 celebrado en el país vecino. 

Un acuerdo cada vez menos probable 

Más allá de las tensiones dentro del bloque, la realidad es que la ratificación del acuerdo UE-Mercosur parece poco probable debido a lo que pasa al otro lado del océano Atlántico.

El principal escollo es el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que hace unas semanas se reunió con Milei en Buenos Aires. 

Macron, que está al mando de un gobierno debilitado, tras el fracaso de adelantar las elecciones y perder su mayoría en el Parlamento, se enfrenta a críticas constantes de los agricultores franceses, que creen que el acuerdo implica "desventajas" y pérdida de competitividad.

Hay que destacar que el apartado comercial del acuerdo podría ser aprobado, ya que la Comisión Europea tiene atribuciones para avanzar en ese sentido sin necesidad de la aprobación de los 27 países miembros del bloque. 

Sin embargo, el marco institucional y de derechos humanos requerirán la ratificación de todos los parlamentos.

Así, mientras que España, Alemania e Italia son los principales defensores del Acuerdo, Francia se las está arreglando para bloquearlo.

Justamente, esta misma semana legisladores franceses de todo el espectro político votaron a favor de una declaración del gobierno que condena como "inaceptable" el acuerdo comercial.

Un total de 484 de los 577 legisladores votaron para expresar su desaprobación del acuerdo, que crearía un mercado común de 800 millones de personas, lo que representaría una quinta parte de la economía mundial. 

A pesar de que la votación fue simbólica, sirvió para enviar un mensaje claro de la fuerte aversión de Francia al pacto.

En sintonía con París, Polonia también se pronunció en contra del acuerdo: el primer ministro Donald Tusk dijo, en una reunión de gabinete, que su gobierno se oponía a los términos agrícolas del acuerdo del Mercosur. 

Y, usando un lenguaje similar al de Macron, confirmó que "Polonia no aceptará el acuerdo con los países sudamericanos en su forma actual".

De todas formas, por el momento, no está claro si París puede reunir apoyo para bloquear el acuerdo por completo, ya que solo Austria, Polonia, Francia e Irlanda se han pronunciado en contra formalmente.

Actualmente, los opositores al acuerdo del Mercosur todavía están por debajo del 35% de la minoría calificada de la población de la Unión Europea que se necesitaría para detenerlo. Aunque solo haría falta que Italia o algunos otros países más pequeños desertaran para volver a paralizar el pacto.

Justamente, el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha dicho que apoya el acuerdo, pero quiere asegurarse de que no perjudique los intereses de los agricultores italianos; mientras que el ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, se ha opuesto a la versión actual.

El acuerdo UE-Mercosur permitiría la entrada a la UE de 99.000 toneladas adicionales de carne de res, 190.000 toneladas de azúcar, 180.000 toneladas de carne de ave y 1 millón de toneladas de maíz. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar