Meta puso la IA a evaluar empleados y terminó demandada: denuncian despidos discriminatorios
La inteligencia artificial prometía transformar el trabajo, eliminar tareas repetitivas y aumentar la productividad. Sin embargo, en Meta habría comenzado a cumplir una función mucho más polémica: ayudar a decidir qué empleados debían ser despedidos.
Un grupo de 26 trabajadores y extrabajadores presentó una demanda contra la empresa de Mark Zuckerberg, a la que acusa de utilizar sistemas internos de inteligencia artificial para clasificar, puntuar y seleccionar personal durante su última reducción masiva de empleados.
Según la presentación judicial, estas herramientas no habrían contemplado correctamente las licencias médicas, familiares o por embarazo. Como resultado, empleados que estuvieron legítimamente ausentes habrían recibido peores calificaciones y terminado en las listas de despidos.
La demanda contra Meta por utilizar inteligencia artificial en los despidos
La demanda fue presentada ante un tribunal federal de Oakland, California. Los 26 demandantes permanecen anónimos y aseguran haber sido notificados en mayo de que sus puestos serían eliminados a partir del 22 de julio de 2026.
Los trabajadores formaban parte de la reducción de aproximadamente el 10% de la plantilla global de Meta, equivalente a cerca de 8.000 puestos de trabajo.
Ahora buscan que la Justicia suspenda las desvinculaciones mientras tramitan individualmente sus reclamos mediante arbitraje, una modalidad establecida en los contratos laborales de Meta.
La presentación sostiene que la empresa no elaboró las listas solamente mediante evaluaciones de gerentes que conocían personalmente el desempeño de sus equipos.
Por el contrario, Meta habría utilizado una "constelación" de sistemas de inteligencia artificial para puntuar y ordenar a los trabajadores antes de decidir quiénes serían despedidos.
Qué herramientas de IA habría utilizado Meta
Entre las tecnologías mencionadas aparece Metamate, el asistente interno de inteligencia artificial de Meta. También se habrían utilizado agentes personalizados conocidos como "second brain", paneles de consumo de tokens, sistemas de monitoreo de actividad y mecanismos algorítmicos de evaluación de desempeño.
La acusación afirma que las herramientas analizaron indicadores como:
- Calificaciones de desempeño.
- Puntajes internos de productividad.
- Resultados y volumen de trabajo.
- Uso de herramientas de inteligencia artificial.
- Cantidad de tokens consumidos.
- Actividad en correos electrónicos y plataformas internas.
- Pulsaciones del teclado y contenido de las pantallas.
- Historial de navegación y comunicaciones laborales.
El consumo de tokens se habría convertido en una especie de indicador indirecto del nivel de utilización de inteligencia artificial por parte de cada empleado.
El problema es que una persona con licencia médica, familiar o por embarazo naturalmente registra menos actividad, produce menos documentos y consume menos tokens que alguien que se encuentra trabajando normalmente.
Según la demanda, Meta no habría corregido estas diferencias antes de comparar a los empleados.
Por qué el sistema habría discriminado a trabajadores con licencia
El argumento central de los demandantes es que los indicadores utilizados por Meta solamente pueden acumularse mientras una persona se encuentra trabajando.
Un empleado con licencia médica no puede generar la misma cantidad de documentos, mensajes, código o consultas a herramientas de inteligencia artificial que otro que trabajó durante todo el período evaluado.
Lo mismo ocurre con personas que redujeron su ritmo de trabajo debido a una discapacidad, un tratamiento médico, un embarazo o el cuidado de un familiar.
De esta manera, un sistema aparentemente neutral podría terminar castigando indirectamente a los empleados que ejercieron derechos protegidos por la legislación laboral.
Los demandantes aseguran que las ausencias no fueron correctamente excluidas o compensadas en los modelos de evaluación. Como consecuencia, los trabajadores que utilizaron licencias protegidas habrían sido seleccionados para el despido de manera desproporcionada.
La demanda acusa a Meta de haber infringido normas federales y estatales, entre ellas la Ley de Estadounidenses con Discapacidades, la Ley de Licencia Familiar y Médica y la Ley contra la Discriminación por Embarazo.
Meta negó que una inteligencia artificial decidiera los despidos
Meta rechazó las acusaciones y aseguró que las decisiones relacionadas con la estructura de la empresa fueron tomadas por personas.
"Las decisiones sobre la gestión de la fuerza laboral y la organización fueron y son tomadas por personas, no por inteligencia artificial", afirmó un vocero de la compañía.
La empresa sostuvo además que los reclamos carecen de fundamento y no están basados en hechos.
La existencia de herramientas automáticas de evaluación no significa necesariamente que un algoritmo haya tenido la decisión final. Esa será precisamente una de las principales cuestiones que deberá determinar la Justicia: cuánto peso tuvieron los sistemas de IA y cuánto control conservaron los responsables humanos.
El polémico monitoreo de los empleados de Meta
La demanda también apunta contra un programa interno de seguimiento implementado por Meta durante 2026.
De acuerdo con la presentación, el sistema podía recopilar pulsaciones del teclado, actividad del mouse, contenido de las pantallas, historial de navegación, mensajes, correos electrónicos y datos de voz, video y ubicación provenientes de dispositivos corporativos.
Los trabajadores sostienen que parte de esa información fue utilizada para desarrollar herramientas de inteligencia artificial y construir métricas de productividad.
También afirman que la implementación del programa fue comunicada mediante una publicación interna de baja visibilidad y que, al menos inicialmente, algunos empleados no tuvieron una alternativa clara para rechazar el monitoreo. Estas afirmaciones todavía deberán ser evaluadas judicialmente.
Un caso que podría cambiar el uso de la IA en Recursos Humanos
La demanda contra Meta podría convertirse en uno de los primeros grandes casos judiciales de Estados Unidos centrados específicamente en el uso de inteligencia artificial para realizar despidos.
Hasta ahora, la mayor parte de las controversias se había concentrado en la utilización de algoritmos para contratar trabajadores.
En junio de 2026, una jueza federal determinó que Workday debía continuar enfrentando una demanda relacionada con sus herramientas de selección de personal basadas en inteligencia artificial.
Los demandantes de ese caso sostienen que el software podía excluir candidatos mediante indicadores indirectos de discapacidad, como períodos sin empleo incluidos en los currículums.
Workday negó las acusaciones y aseguró que sus productos analizan las calificaciones profesionales, no características protegidas como la edad, la raza o la discapacidad.
El riesgo de dejar decisiones laborales en manos de algoritmos
El caso plantea un interrogante que será cada vez más frecuente dentro de las grandes compañías: ¿quién es responsable cuando una decisión asistida por inteligencia artificial termina discriminando?
Los algoritmos no necesitan conocer explícitamente que una persona tiene una discapacidad o estuvo embarazada para generar un resultado desigual.
Alcanza con que utilicen indicadores relacionados indirectamente con esas condiciones, como las horas de conexión, el volumen de producción, la continuidad laboral o la frecuencia con la que se utilizan determinadas herramientas.
Meta sostiene que los responsables humanos conservaron la decisión final. Los trabajadores, en cambio, afirman que esas personas se apoyaron en rankings, puntajes y recomendaciones generadas por sistemas automatizados.
El resultado del proceso podría marcar un precedente para las empresas que ya utilizan inteligencia artificial en Recursos Humanos, no solamente para contratar personal, sino también para evaluar desempeño, decidir ascensos y organizar despidos masivos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar