La Chan Zuckerberg Initiative (CZI), fundada por Mark Zuckerberg y Priscilla Chan, lanzó Biohub, una nueva organización científica que une la frontera en inteligencia artificial (IA) con la frontera en biología.
El objetivo: hacer posible curar, prevenir o gestionar todas las enfermedades antes de fin de siglo.
"Creemos que estamos ante un momento decisivo para la ciencia", dijeron Zuckerberg y Chan. "El futuro del descubrimiento científico impulsado por IA está empezando a tomar forma".
Cuatro grandes desafíos científicos
El plan de Biohub se estructura en torno a cuatro misiones clave:
- Construir un modelo unificado de la célula con IA, para entender y predecir cómo se comportan las células dentro del cuerpo humano.
- Desarrollar sistemas avanzados de imagenología, capaces de visualizar procesos biológicos complejos a escalas sin precedentes.
- Crear instrumentación para monitorear y modular la inflamación en tiempo real.
- Reprogramar el sistema inmune con IA para la detección temprana, prevención y tratamiento de enfermedades.
Estas líneas de trabajo buscan decodificar los mecanismos fundamentales de la vida y abrir el camino hacia terapias de precisión y medicina programable.
Unificación de equipos y salto en poder de cómputo
Para impulsar esta nueva etapa, CZI unificó todos sus equipos científicos bajo el nombre Biohub y anunció la expansión de su infraestructura tecnológica: 10.000 GPUs para 2028, dedicadas a modelar células, tejidos y organismos en simulación digital.
Biohub también incorporó a EvolutionaryScale, laboratorio pionero en IA para ciencias de la vida. Su cofundador, Alex Rives, referente global en modelado de proteínas (ESM, Meta FAIR), asumirá como Head of Science, liderando un programa que integra biología experimental, datos e inteligencia artificial.
"Será posible crear sistemas de IA que razonen sobre biología", explicaron. "Eso permitirá lograr en meses avances que hoy tomarían décadas".

La "biología virtual": la nueva frontera
El concepto central de Biohub es la biología virtual: construir representaciones digitales de moléculas, genomas, células y sistemas vivos para realizar experimentos virtuales a gran escala.
Estas simulaciones permitirán acelerar el ritmo de los descubrimientos científicos y reducir los costos de experimentación.
Además, Biohub está desarrollando IA científicas capaces de razonar, aprender y sintetizar conocimiento biológico, con el fin de acelerar la velocidad de descubrimiento en medicina y biotecnología.
Proyecto insignia: el Sistema Inmunológico Virtual
Entre las primeras iniciativas figura el Virtual Immune System Project, que busca modelar la complejidad del sistema inmunitario humano y abrir el camino hacia una inmunología predictiva.
- El objetivo es simular terapias, prevenir enfermedades antes de que surjan y reprogramar células disfuncionales.
Modelos de IA abiertos al mundo científico
Biohub liberó tres nuevos modelos de inteligencia artificial de acceso abierto:
VariantFormer: traduce variaciones genéticas personales en patrones de expresión génica específicos de tejido.
CryoLens: modelo de gran escala para análisis estructural en criomicroscopía electrónica.
scLDM: generador de datos sintéticos de células individuales con fidelidad inédita.
Estos se suman a GREmLN, modelo para redes génicas, y rBio, un modelo de lenguaje diseñado para razonamiento biológico.
Alianzas estratégicas y expansión
Biohub trabaja en conjunto con NVIDIA para escalar la computación biológica y mantener una plataforma abierta con datos, modelos y benchmarks.
Además, el nuevo CZ Biohub New York desarrolla investigación sobre células inmunes y envejecimiento, en colaboración con Yale, Columbia y Rockefeller University.
La organización también está en plena expansión de talento científico, con búsquedas activas en IA, biología celular, imagenología y multi-omics.
La visión a futuro
Zuckerberg y Chan creen que la convergencia entre IA y biología abrirá una nueva era en medicina, con avances en:
- Detección temprana de enfermedades.
- Medicina celular programable.
- Curas personalizadas basadas en edición genética.
- Prevención de enfermedades inflamatorias y crónicas.
"Estamos al borde de una revolución científica en biología", concluyen. "Seguiremos desarrollando estas tecnologías de forma responsable y compartiendo nuestros datos y modelos para maximizar su impacto en la humanidad".