El motor que la extrema derecha quiere apagar: la inmigración mantiene viva a Europa
En los últimos años, una gran cantidad de partidos de extrema derecha han ganado popularidad en Europa por sus propuestas para frenar la inmigración.
Sin embargo, en un momento en el que el Viejo Continente enfrenta una grave crisis de natalidad, la inmigración trae alivio en Europa: gracias a esta situación, la población de la Unión Europea alcanzó un récord de 450,4 millones de personas en 2024.
Desde 2012, la UE ha registrado anualmente más muertes que nacimientos, lo que convierte a la migración en el único motor del crecimiento de la población.
La tendencia pone de relieve el desafío demográfico de Europa, ya que el envejecimiento de la población y las bajas tasas de fertilidad ponen a prueba los sistemas de bienestar y crean escasez de mano de obra.
Pero, gracias a la inmigración, el bloque sumó 1,07 millones de habitantes en 2024, con una migración neta positiva de 2,3 millones de personas que compensó una disminución natural de la población de 1,3 millones, ya que las muertes (4,82 millones) continuaron superando a los nacimientos (3,56 millones).
Alemania, Francia e Italia siguen siendo los países más poblados del bloque, representando casi la mitad de la población total de la UE, con el 47%.
Mientras que 19 países de la UE registraron aumentos de población en 2024, ocho registraron descensos.
En este sentido, Malta registró la tasa de crecimiento más alta, con 19,0 por cada 1.000 personas, seguida de Irlanda (16,3) y Luxemburgo (14,7).
Por su parte, entre los países con poblaciones en declive, Letonia fue el más pronunciado (-9,9), seguido de Hungría (-4,7), Polonia y Estonia (ambos -3,4).
La población del bloque ha crecido de 354,5 millones en 1960, aunque las tasas de crecimiento se han desacelerado significativamente de 3 millones anuales en la década de 1960 a 0,9 millones durante 2005-2024. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar