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Con Rusia entre ceja y ceja, la OTAN se reúne en Madrid

Los 30 miembros de la alianza transatlántica, liderados por Estados Unidos, discutirán qué estrategia implementar para contener a Rusia y apoyar a Ucrania

La OTAN fue creada por iniciativa de EE.UU., que es, por lejos, su líder indiscutible.
La OTAN fue creada por iniciativa de EE.UU., que es, por lejos, su líder indiscutible.
Damián Cichero Damián Cichero 29-06-2022
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Aunque algunas reuniones preliminares comenzaron ayer, entre este miércoles y jueves se celebrará en Madrid, España, la 32° Cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). 

En general, los líderes de los 30 países miembros discutirán asuntos relacionados con la defensa y la seguridad. Sin embargo, la guerra entre Rusia y Ucrania será el principal tema de la agenda.

Si bien este es el evento más importante de la OTAN, no será su primera cumbre en 2022, ya que en febrero se realizó otra, de manera exprés, en Bruselas, Bélgica, por la invasión rusa de Ucrania. 

Justamente, la mayoría de las cumbres de la OTAN se celebran en Bruselas porque allí se encuentra su cuartel general. De todas formas, los países miembros pueden albergar las reuniones para conmemorar hechos históricos, como sucederá ahora con España, que cumple 40 años desde que se unió a la alianza. 

El origen

La OTAN fue creada el 4 de abril de 1949 con el objetivo de formar un sistema de defensa colectiva que contuviera el avance de la Unión Soviética en plena Guerra Fría. 

Entre muchos de los artículos del Tratado, se destaca el quinto, que establece que todos sus miembros deberán salir en defensa de cualquier otro miembro atacado por un país extranjero. Sin embargo, el mismo fue invocado por única vez en 2001, cuando Estados Unidos sufrió los atentados del 11 de septiembre en las Torres Gemelas. 

Precisamente, la OTAN fue creada por iniciativa de EE.UU., que es, por lejos, su líder indiscutible, aportando casi el 70% del presupuesto militar de la alianza.

La organización fue creada por 12 miembros fundadores, pero, luego de seis ampliaciones, actualmente posee 30: EE.UU., Albania, Alemania, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Macedonia del Norte, Montenegro, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía y Turquía.

El principal desafío

Sin dudas, el principal desafío de la organización es la vieja conocida Rusia, la cabeza de la URSS en el siglo XX.

Aunque Moscú ha dado motivos más que suficientes para preocupar a la OTAN, muchos creen que fue la propia alianza la que despertó al gigante dormido.

Tras la disolución de la URSS, la supervivencia de la OTAN fue claramente puesta en duda porque su objetivo había desaparecido. Sin embargo, la alianza se las arregló para encontrar otros nuevos.

Entre los más importantes se destacan dos: por un lado, se propuso combatir el terrorismo. Por el otro, Estados Unidos la utilizó como un medio para difundir la democracia, ya que cualquier país que quiera unírsele debe cumplir con ciertos estándares.

Más allá de esto, la OTAN nunca se olvidó de Rusia y, pese a que esta se encontraba visiblemente debilitada, continuó presionándola.

Así, en la década de los 90 comenzó a ampliarse hacia el Este, permitiendo que se le sumaran países que formaron parte de la URSS, como Lituania, Letonia y Estonia, o que estuvieron bajo su órbita, como Polonia, Hungría y República Checa.

Justamente, la adhesión de estos tres últimos se concretó en la anterior cumbre, que se realizó en Madrid en julio de 1997.

Desde Moscú aseguran que Washington se había comprometido a no expandirse hacia el Este, por lo que el accionar de la OTAN rompió claramente el equilibrio de poder en el Viejo Continente.  

Para Rusia, la gota que rebasó el vaso fue el acercamiento entre la OTAN y Ucrania, y por ello, tras varios años de advertencias, el Kremlin decidió concretar su ataque, el cual realmente se inició en 2014 con la anexión de Crimea. 

Ahora, durante la actual cumbre, los 30 miembros deberán establecer la estrategia a seguir contra Vladimir Putin y compañía, la cual incluye seguir apoyando a Ucrania económicamente y con el envío de armamento, aunque no con el involucramiento de tropas.

En esta línea, parece casi imposible que la OTAN acepte en algún momento el ingreso de Ucrania, ya que, debido a las tensiones con Rusia, prácticamente sería interpretado como una declaración de guerra. 

Otros objetivos

Una de las novedades de esta cumbre es que, por primera vez, se abordará el desafío que representa China, aunque sus miembros no logran ponerse de acuerdo sobre cómo describir al gigante asiático, el cual mantiene importantes vínculos militares y económicos con Rusia.

Además de ser el país más poblado del mundo y estar a punto de convertirse en la principal potencia económica, China también tiene crecientes ambiciones militares en el Indo-Pacífico, siendo la reunificación con Taiwán su máximo objetivo.

También se abordarán otras cuestiones, como los ciberataques, las tecnologías disruptivas y el impacto climático. Respecto a esto último, la finalidad es reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en 45% para 2030 y ser neutral en carbono para 2050. 

Además, se mantendrá la política de “puertas abiertas” para que nuevos países se sigan incorporando a la alianza transatlántica. En este sentido, ayer se confirmó que Turquía llegó a un acuerdo con Suecia y Finlandia para no vetar su ingreso, lo cual no podría concretarse de otra manera, ya que se necesita el consenso de todos los miembros para que esto se confirme. 

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