Este domingo 24 de noviembre, unos 2,7 millones de uruguayos asistirán a las urnas para elegir a su nuevo presidente.
En el balotaje se enfrentarán el alcalde de centroizquierda Yamandú Orsi y el candidato de la coalición gobernante Álvaro Delgado.
Orsi, que ha prometido una "izquierda moderna", obtuvo el 43,9% de los votos en la primera vuelta, mientras que Delgado alcanzó el 26,8%, aunque la realidad es que cuenta con el respaldo del Partido Colorado que, junto con su Partido Nacional, sumó casi el 42% de los votos.
En este sentido, los últimos sondeos proyectaron que hay tan solo 25.000 votos de diferencia entre ambos candidatos.
Por lo tanto, tanto para Orsi como para Delgado serán claves los votantes que en octubre optaron por otros candidatos.
Entre esos candidatos se encuentra el antisistema Gustavo Salle, que ha hecho campaña contra las vacunas, la corrupción y la identidad de género, y quiere proteger el medio ambiente.
En total, en la primera vuelta sacó el 3% de los votos, aunque ya ha dicho que no le recomendará a sus votantes a quién deben apoyar en el balotaje.
Aproximadamente el 8% de los votantes de la primera ronda optaron por partidos más pequeños o no acudieron a las urnas.
Cabe recordar que, pese a tener una imagen positiva, el presidente Luis Lacalle Pou no puede ir en busca de su reelección como consecuencia de que la Constitución uruguaya no lo permite.
Y es justamente la popularidad de Lacalle Pou, la inflación a la baja y el empleo y los salarios reales en ascenso lo que ha dificultado las campañas de Orsi y Delgado.
Asuntos como las preocupaciones de larga data sobre los altos costos de vida, la desigualdad y los delitos violentos podrían ser los que terminen inclinando la balanza en favor de uno u otro.
Otra cuestión a tener en cuenta es que ninguna de las dos coaliciones tiene mayoría absoluta en la Cámara Baja, aunque el Frente Amplio ganó 16 de los 30 escaños del Senado, lo que según Orsi lo coloca en una mejor posición para liderar el gobierno.
Algunas propuestas
Por un lado, entre las principales propuestas de Orsi se destaca la idea de implementar una nueva política de desarrollo industrial de la mano con el sector privado, buscando impulsar áreas como la bioeconomía, la energía y las tecnologías.
En este sentido, se ofrecerán beneficios en la tarifa eléctrica para mipymes y sectores productivos, además de que se buscará reducir la carga burocrática para agilizar trámites.
El líder opositor también plantea adoptar un programa de empleo para 12.000 jóvenes de 18 a 24 años con formación dual e incentivos tributarios.
Por su parte, Delgado pretende seguir mejorando la competitividad y productividad de la economía uruguaya.
Para ello, intentará mejorar la infraestructura y educación, además de sofisticar el sistema productivo a través de la ciencia y la innovación.
Delgado, que comparte fórmula presidencial con Valeria Ripoll, cree que es necesario modernizar la regulación del mercado laboral para adaptarse a los nuevos desafíos del mundo.
En relación con este tema, pretende desarrollar instrumentos de financiamiento a las pymes mediante el descuento de facturas y mejorando su acceso a los beneficios por inversiones.
Actualmente, en Uruguay existen cerca de 210.000 micro, pequeñas y medianas empresas que representan el 99,6% de las empresas del país y generan el 65% del empleo en el sector privado.