Una seguidilla de homicidios -que llegaron a ser media docena en un solo día, varios presumiblemente relacionados con el crimen organizado- puso la semana pasada en el centro de los cuestionamientos al ministro del Interior del Uruguay, Carlos Negro.
Este domingo, un atentado contra la fiscal de Corte, del cual resultó ilesa, terminó de prender las alarmas de las autoridades policiales y del sistema político oriental.
Un ataque de ese tipo es inusual en Uruguay, si bien el delito vinculado al narco creció y se hizo más violento en los últimos tiempos.
Mónica Ferrero denunció que en la última madrugada dos personas ingresaron al patio de su casa y dispararon dos veces, según informó horas después el matutino La Diaria en su sitio web. Los balazos ocasionaron daños en la vivienda de la fiscal de Corte, pero no hubo heridos.
Luego, otros medios informaron que, además de los disparos con armas, se utilizó una granada también el patio.
Algunas versiones señalan que los atacantes habrían cavado un pozo para colocar explosivos, hipótesis que está siendo investigada por la Policía.
La camioneta en la que se fugaron las dos personas fue encontrada horas después, incendiada.
El ministro Negro se reunió en la tarde de este domingo con el Comando de la Policía para analizar el caso. "Citamos al equipo para dirigir las acciones necesarias y que recaiga sobre ellos todo el peso de la ley. Van a caer", posteó en la red social X.
Por su lado, el presidente Yamandú Orsi convocó al ministro del Interior y a la de Defensa, Sandra Lazo, además de la fiscal Ferrero, para una reunión, este lunes, en la Torre Ejecutiva, sede del Poder Ejecutivo uruguayo.
El sistema político reaccionó de inmediato pidiendo esclarecer el hecho y frenar el avance de la delincuencia.
El exmandatario Luis Lacalle Pou se comunicó con Orsi a raíz del atentado a Ferrero, informó en su cuenta de X. "En este tema no puede haber diferencias, ni dos opiniones. Del lado de la institucionalidad, del lado del orden, del lado de la protección", señaló ese político y principal figura del opositor Partido Nacional o Blanco.
Varios otros dirigentes se manifestaron preocupados por el episodio a través de redes sociales.
¿Quién es la fiscal atacada?
Como fiscal de Crimen Organizado y de Estupefacientes Ferrero estuvo al frente de los varios casos importantes de corrupción y narcotráfico, por lo cual había recibido amenazas de muerte y tiene instalada una garita de vigilancia custodiando la puerta de su casa.
Desde setiembre del 2024 ella ocupa como subrogante el máximo cargo de la Fiscalía General de la Nación, cuya función es dirigir y coordinar la actuación de las fiscalías en materia penal, civil, adolescentes infractores, violencia doméstica y aduana.
La "subrogación automática" que está cumpliendo Ferrero obedece a que quien ocupaba ese cargo, también por subrogación, tomó licencia médica tras recibir un diagnóstico de cáncer. Los partidos políticos no han alcanzado un consenso para nombrar un nuevo fiscal de Corte definitivo.
Ferrero había comentado hace pocos días, al comparecer ante una comisión del Parlamento para hablar sobre temas presupuestales, que por su trabajo investigando el narcotráfico era objetivo de grupos narcos, recordó este domingo el medio Búsqueda en su portal.
"Tengo los narcos al lado haciéndome todo tipo de señas de muerte y, sin embargo, sigo adelante. En una falsa rapiña me sacaron un brazo, en otra me amenazaron de muerte; ya saben más o menos por dónde viene, y seguimos peleando", señaló.