Cumbre

Acuerdo Unión Europea-Mercosur: mucho más que un pacto comercial

Este viernes, el presidente Javier Milei asumirá la presidencia pro-tempore del Mercosur en una cumbre celebrada en Uruguay. Pero, más allá de la alta expectativa que hay en torno a un nuevo encuentro entre Milei y Lula, la posible firma del acuerdo UE-Mercosur podría robarse todas las tapas de los diarios.
05-12-2024
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Este 6 de diciembre no es un día más para la región: en Uruguay, Montevideo, Argentina, a través del presidente Javier Milei, asumirá la presidencia pro-tempore del Mercosur

En un principio, el mayor atractivo del evento era que, por primera vez, Milei participaría de una cumbre de presidentes del bloque sudamericano. Justamente, a mediados de este año, el uruguayo Luis Lacalle Pou había criticado con dureza a Milei por su ausencia.

Además, el evento hará posible que Milei se vuelva a cruzar cara a cara con el líder brasileño Lula da Silva, con quien se vio por última vez en la reciente cumbre del G20 celebrada en el Gigante Sudamericano.

Sin embargo, una noticia de último momento ha cambiado el panorama: Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, estará presente en Uruguay para intentar cerrar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. 

La jugada de Von der Leyen no es casualidad si se tiene en cuenta que el miércoles cayó en Francia el gobierno del primer ministro Michel Barnier.

Barnier había asumido en septiembre, luego de que el oficialismo del presidente Emmanuel Macron perdiera su mayoría parlamentaria en las elecciones anticipadas que él mismo había convocado. 

Hay que destacar que el primer ministro francés, que continuará en su cargo de manera interina, fue destituido por la Asamblea Nacional después de que intentara imponer un presupuesto austero para arreglar los enormes déficits del país.

De esta forma, Barnier se convirtió en el primer ministro de menor duración en la historia de la República francesa moderna y el primero en ser expulsado por el Parlamento desde 1962. 

¿Por qué esto es una oportunidad para la UE?

Cabe recordar que el histórico acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur se firmó allá por 2019, cuando Mauricio Macri aún era presidente de Argentina.

Sin embargo, el pacto nunca fue ratificado como consecuencia de que una serie de países, entre ellos Francia, consideraba que el bloque sudamericano no cumplía con estándares mínimos de protección del medio ambiente.

Eso obligó a ambos bloques a volver a negociar partes del acuerdo, aunque, en realidad, el verdadero motivo de París para oponerse era que su sector agrícola, los famosos farmers franceses, comenzó a presionar al gobierno de Macron, ya que no podrían competir con el Mercosur.

Ahora, con la caída del gobierno, Von der Leyen parece percibir que es un momento más que oportuno para, de una vez por todas, tratar de cerrar el nuevo pacto. 

En diálogo con El Economista, Julieta Zelicovich, doctora en Relaciones Internacionales y especialista en Relaciones Comerciales Internacionales, detalló que "las negociaciones entre Mercosur y la Unión Europea están en la etapa final y las cuestiones técnicas están ya bastante resueltas desde hace varias semanas".

"Lo que viene demorando el cierre del acuerdo es la mesa política. Por ello, es importante entender la dinámica de funcionamiento de la UE en materia de los acuerdos de libre comercio: aunque es la Comisión Europea quien tiene a su cargo la negociación, el que tiene que dar el acuerdo para que se firme y luego pase al Parlamento Europeo es el Consejo de la UE. Y es justamente en el Consejo en donde se manifiesta esta tensión reiterada entre los países que están empujando para avanzar con el acuerdo, como Alemania y España, y los países que son productores agrícolas, liderados por Francia", agregó.

Por otra parte, respecto al viaje de Von der Leyen, Zelicovich aportó que "la inestabilidad política de Francia sacude un poco el tablero y abre una ventana de oportunidad única para que Von der Leyen avance y presione fuertemente con la firma de este acuerdo. En el escenario de la próxima presidencia de Donald Trump, para la Unión Europea este tipo de instrumentos resultan fundamentales".

En sintonía con Zelicovich, el politólogo Tomás Múgica consideró que "si uno analiza la posición de la UE en su conjunto, parece evidente que un acuerdo de este tipo es favorable para Europa porque amplía sus mercados y porque, en el contexto de fragmentación geopolítica actual, le permite estrechar lazos con socios confiables que pueden proveer alimentos y energía, entre otros bienes estratégicos".

No obstante, el politólogo consideró que "más allá de la potestad de Von der Leyen, parece difícil que un acuerdo de este tipo pueda cerrarse sin el apoyo de uno de los dos principales socios de la UE, que es Francia. Deberíamos ser bastante escépticos respecto a la posibilidad de concluir exitosamente y de implementar un acuerdo de este tipo".

Otros problemas que resolver 

Más allá de las tensiones con Bruselas, el Mercosur también tendrá que resolver algunos problemas internos, principalmente en lo que respecta a cómo el bloque debe negociar sus acuerdos comerciales.

Cabe recordar que este problema comenzó desde que Lacalle Pou llegó al poder y, disconforme con la burocracia del Mercosur, comenzó a negociar bilateralmente un acuerdo de libre comercio con China, algo prohibido por el bloque. 

Sin embargo, esta situación podría fortalecerse en lo inmediato, ya que Milei ha dicho que estaría interesado en negociar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos (esto no es probable, ya que las economías de Argentina y EE.UU. no son complementarias). 

Según Múgica, "Brasil, que es el socio principal del Mercosur, no está de acuerdo con esta idea. Pero el resultado de las negociaciones con la UE va a influir lógicamente sobre esta tensión".

"Si no hay acuerdo, se van a intensificar seguramente las presiones de parte de los socios más disconformes, como en este caso Argentina, para que se produzca una liberalización, una flexibilización que permita llegar más rápidamente a acuerdos con socios externos", agregó. 

Por su parte, el politólogo Ignacio Labaqui coincidió con que esta cuestión podría ser el principal eje de conflicto con el gobierno de Lula: "El Mercosur hace años que está estancado. En mi opinión el bloque no registra ningún progreso fundamental desde el final del Plan Real en enero de 1999. Los sucesivos relanzamientos ocurridos desde entonces fueron un fracaso y buena parte de los compromisos del Tratado de Asunción son letra muerta hoy". 

Para Labaqui, tal como opina Andrés Malamud, "el Mercosur es un "inter-presidencialismo, por lo que la relación bilateral entre Argentina y Brasil es un componente muy relevante". 

"Desde 2019, las díadas de presidentes argentino-brasileños han sido conflictivas la mayor parte del tiempo. Agregaría que los ciclos políticos a partir de 2019 también han estado desalineados la mayor parte del tiempo (a diferencia de lo ocurrido entre 1980 y 2019, cuando los ciclos políticos de ambos países se movían en tándem). Estos dos elementos han complicado en los últimos años la relación bilateral y han contribuido a que el Mercosur no registre progreso alguno", sentenció.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar