Luego de dos días de alta volatilidad en los mercados financieros, los bonos globales registraron fuertes subas, impulsados por el anuncio del presidente Javier Milei de que esta semana se presentará en el Congreso el nuevo acuerdo con el FMI para capitalizar el BCRA.
Como consecuencia, los bonos exhibieron alzas promedio de 2,3% el lunes a lo largo de la curva, que continuaron el martes con un incremento de 0,3% en promedio.
"No obstante, el riesgo país no logró una compresión significativa y se ubica en 740 puntos. Esto se explica en parte por la fuerte caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos (el bono a 10 años pasó de 4,55% a 4,23% en las últimas dos semanas) en un contexto de 'risk off'", dijeron desde Delphos.
"La capitalización del BCRA y el aumento de las reservas internacionales —que siguen en terreno negativo— podrían ser factores determinantes para la evolución de la curva soberana argentina en dólares", dice el informe.
"Estas variables se consideran las más cuestionadas del programa y, por ende, dificultan la convergencia hacia niveles de riesgo crediticio equivalentes a B-. Actualmente, Argentina opera como uno de los 'peores alumnos' a escala global, con diferenciales de hasta 100 puntos básicos por encima de países con calificación CCC y en niveles similares a los de los peores emisores corporativos estadounidenses (CCC & Lower)", señalaron.
"Creemos que este nivel de riesgo país no se condice con la consolidación del superávit fiscal y financiero, las expectativas de crecimiento, el nivel de endeudamiento ni la posible victoria del oficialismo en las elecciones de medio término. En consecuencia, un aumento de las reservas internacionales se perfila como una de las últimas piezas del rompecabezas y podría ser uno de los principales catalizadores para atraer nuevamente a los inversores 'real money' y volver a cotizar en niveles de riesgo crediticio B-", dicen desde Delphos.
- Asimismo, consideramos que este paso resultaría fundamental para lograr un merecido incremento en la calificación por parte de las principales agencias.
Por último, el riesgo país estandarizado de Argentina se ubica en torno a 95. "Estimamos que la curva soberana ofrece valor, especialmente al observar que sus rendimientos sólo se encuentran por debajo de aquellos correspondientes a países que enfrentan grandes crisis económicas, sociales y/o políticas", dice Delphos.