Mientras el mundo siguió concentrado en los bombardeos que van y vienen entre Israel e Irán, provocando una nueva suba del petróleo, refugio en la onza de plata, pero no en el oro ni en las criptomonedas, con baja masiva en todas las Bolsas, el ombligo argentino siguió concentrado en la prisión domiciliaria de Cristina Fernández, en la colocación de una tobillera, en su régimen de visitas y en la presión kirchnerista al peronismo para que este miércoles se realice una marcha, pero ya no a Comodoro Py.
Con esa imagen de que sigue resistiendo el partido político que fue más fuerte en los últimos años, a pesar de tener ahora cada vez menos gobernadores, y varios no acudieron a la cita, los inversores siguen mirando hacia otra parte y tienen a la Argentina completamente fuera del mapa. En consecuencia, a pesar de que el Indec anunció que mayo tuvo deflación del 0,3% gracias a la apertura y la llegada de importados, el resultado que tuvo el mercado local fue nuevamente el peor de todos: financieramente, estamos como si las bombas de Israel e Irán estuvieran cayendo todas en Buenos Aires.
En medio de una liquidación récord del campo, ya que en menos de dos semanas terminan las retenciones bajadas temporalmente entre enero y junio, el BCRA siguió con goteo de reservas, al tiempo que el dólar blue anotó un fuerte incremento, pero con dólares oficiales y financieros a la baja. Efectivamente, en un día en el que Caputo no tomó deuda, las reservas cedieron. Y con toda la imagen tan insegura, con los peronistas gritando "vamos a volver por todos los rincones", los bonos bajaron, el riesgo país subió y la Bolsa de Buenos Aires fue nuevamente la peor de todas, a pesar de que hubo precios mixtos en los ADR argentinos en Nueva York.
Este miércoles Caputo licitará el nuevo Bopreal serie 4, con el que el Gobierno permitirá cancelar deudas fiscales y aduaneras por hasta US$ 1.000 millones. Pero ni con este nuevo conejo salido de la galera, ni con el Indec confirmando que en mayo los precios mayoristas importados tuvieron una deflación del 4,1%, ni con todo eso, el equipo económico no puede convencer para sacar al mercado local de un estancamiento que nos devolvió tanto en acciones como en bonos a los precios de hace más de seis meses.
A nivel internacional la tensión y los muertos en Israel e Irán siguen inquietando. La situación terminó rompiendo la reunión del G7, al punto de que Donald Trump, que se había manifestado como un presidente pacifista, insinuó que si las bombas no terminan pronto, es posible que EE.UU. se meta en la contienda. Eso, que tiene un corto plazo impredecible, sucede mientras el organismo de estadísticas norteamericano informó que EE.UU. tuvo en mayo una baja del 0,9% en las ventas minoristas, cuando los expertos habían pronosticado un descenso del 0,5%.
Así, siguiendo todas las variables al minuto, se inició la reunión de dos días de la Fed, que terminará este miércoles. No se supone que Jerome Powell decida mover su tasa base (seguiría en el 4,5% anual). Pero la tensión global hizo que muchos inversores tomaran posición en bonos norteamericanos como refugio, por lo que las tasas largas de EE.UU. se van aplanando: se pagó 4,1% anual a 1 año de plazo, 4% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 1,1% contra la libra, 0,7% contra el euro, 0,5% en México, 0,4% en Japón, 0,3% en Suiza y 0,1% en Brasil y China, y no cambió en Chile.
En el mercado local, en cambio, con todo el mundo mirando hacia San José 1111, el mercado cambiario local siguió con el zig zag que muestra desde hace semanas. Con el dólar oficial a $1.189,61, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 96 millones, y hay preocupación porque esto ocurre en un pico de ventas del campo, y supuestamente desde julio (con retenciones más altas) las ventas serán menores y la presión sobre el tipo de cambio puede subir.
Con eso en la mira, más lo que pueda ocurrir en la marcha para defender a Cristina Fernández, el dólar oficial bajó $11,51 hasta $1.189,61, pero el blue subió $15 hasta $1.205, mientras que el Senebi bajó $7,92 hasta $1.196,95, el MEP bajó 54 centavos hasta $1.190,43 y el contado con liqui bajó $4,15 hasta $1.201,20. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue nuevamente positiva del 1% y la del CCL con el mayorista alcanzó a 4%.
A la espera de lo que ocurra con el lanzamiento del nuevo Bopreal, los títulos públicos tuvieron una rueda para el olvido, incluso considerando que esta es una semana muy corta, con feriado el lunes por Güemes y el viernes por Belgrano. Por eso, con poco volumen, los bonos argentinos bajaron 0,6% y el riesgo país subió 10 unidades hasta 688 puntos básicos, alejándonos cada vez más de la zona de riesgo que debe tener el país para acceder cómodamente al crédito voluntario internacional.
La tensión en Medio Oriente, más otro bombardeo de Putin sobre Ucrania, más bajas en casi todas las Bolsas europeas, más la baja en las ventas internas de EE.UU. determinaron una rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York: el Dow bajó 0,7%, el S&P perdió 0,8% y el Nasdaq achicó 0,9%. Y, con eso como faro, la Bolsa de San Pablo bajó 0,3% y la de México cedió 0,8%.
Pero, con el agregado de la tensión interna por Cristina, el mercado bursátil local fue el peor del día y se consolida lejos como el peor de lo que va de este año. Con $86.003 millones operados en acciones y $83.326 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 2,5%. Pero los ADR argentinas que se transan en NY estuvieron mixtas, con suba del 1% al 4% para Cresud y TGS; bajas del 1% al 2,7% para Mercado Libre, Bioceres y Central Puerto.
Por supuesto, la tensión en Medio Oriente sigue afectando el valor de las commodities. El petróleo volvió a subir 5,1%, ya que, por el estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, dominado por Irán, pasa el 22% del petróleo mundial. Frente a eso, los metales preciosos estuvieron sostenidos, pero no con el oro -que no cambió- sino con la onza de plata que sigue escalando. Los metales básicos también actuaron mixtos. Los granos estuvieron con claroscuros, con subas para el trigo y la soja en Chicago, y maíz débil. En tanto que en Rosario la soja fue la ganadora del día, con el maíz y el trigo mostrando poco movimiento. Y hubo un dato que frenó a una de las posiciones refugio más elegidas de los últimos tiempos: la Justicia investiga otra gran estafa cripto, terminó aplicándole un bloqueo a gigante global tras robo en criptomonedas por unos US$ 13.000 millones, y como directa consecuencia el Bitcoin bajó 3,5% y el resto de los valores de ese panel perdieron hasta 4%.
¿Encontrará el mercado argentino un piso? Los analistas recomiendan que cada caída es una oportunidad de compra. Pero veremos qué pasa con el nueva Bopreal y qué sucede con la marcha kirchnerista, si es que se hace. Los seguidores de Cristina no parecen aceptar que su líder quedó presa por corrupción, y se irá viendo si con movilizaciones surgen situaciones de violencia que pueden encender la mecha todavía más.

