Panorama

Los números son increíbles, pero los inversores no se convencen

Mientras los grandes expertos de la economía siguen haciendo advertencias de todo tipo, repitiendo casi al unísono que el dólar está atrasado, con el actual tipo de cambio se logró en marzo la mayor exportación de toda la historia y el segundo mayor superávit comercial del gobierno de Milei. Así y todo, con el riesgo de la guerra en Medio Oriente molestando, los dólares estuvieron firmes en el mercado local, los bonos no despegan, el riesgo subió apenas. Y la única que mostró un buen resultado fue la Bolsa, con gran día en ADR argentinas en NY.
Wall Street
Luis Varela 20-04-2026
Compartir

Así como, por nuestro prontuario, los inversores internacionales siguen siendo renuentes a comprar títulos públicos argentinos, los pequeños ahorristas argentinos ven lo que pasa con la economía real (cierre de empresas y pérdida de empleos) y continúan comprando dólares a dos manos (de a US$ 2000 M por mes). Todos, propios y extraños, apuestan a que tarde o temprano el actual programa económico no aguantará y, en consecuencia, buscan refugiarse para no quedar atrapados en una nueva caída.

Y, en línea con eso, elogiados economistas históricos persisten en hacer duras advertencias. Y no son solo Domingo Cavallo, Carlos Melconián, Carlos Rodríguez o Joaquín Cottani los que ponen luces amarillas de manera permanente. También aparecen otras voces que tienen probablemente un respeto mayor de parte de los economistas de elite, como Ricardo Arriazu o Roberto Frenkel, que uno tras otro siguen haciendo advertencias, encontrando la paja en el trigo o, si se quiere, el pelo en el huevo.

Ya es vox populi que la Argentina está creciendo de manera desigual, con forma de K, con algunos sectores creciendo a toda velocidad y otros perdiendo un escalón mes tras mes. Con ese contexto, adelantándose a los tiempos por venir, el economista Ricardo Arriazu dijo con todas las letras: "el desempleo en el Gran Buenos Aires es el gran riesgo del programa económico de Milei", quizás un poco por la tensión social que genera ese duro problema y probablemente también por el resultado electoral que pueden encontrar las urnas presidenciales de 2027.

Pero, además, hoy decidió salir a dar su voz el economista Roberto Frenkel, que se había mantenido mudo últimamente, y lo que dijo fue durísimo: "Este Gobierno tiene que poner un tipo de cambio más alto para tener superávit de cuenta corriente y acumular reservas genuinas, que no sean deuda, y con eso dar sostenibilidad de largo plazo. Milei y Caputo tienen que entender que no somos Arabia Saudita, no podemos vivir del petróleo y el gas, necesitamos actividad económica".

La cuestión es que, por encima de estas voces con tanta experiencia, el INDEC difundió hoy un dato que dejó a casi todo el arco económico con la boca abierta. Gracias a los granos, la energía y la minería, la Argentina tuvo en marzo la mayor exportación de todos los tiempos: se vendieron al exterior productos por nada menos que US$ 8645 M. Y, como además de ese numerazo hubo sólo US$ 6122 M de importaciones, el superávit comercial logrado en marzo fue de US$ 2523 M, el más alto desde mayo de 2024.

Es decir, con este "dólar atrasado" del que todos hablan, la Argentina exportó en marzo por 45% más dólares que en febrero y 37% más que en marzo de 2025, mientras que importó en marzo por 18% más dólares que en febrero y 2% más que en marzo de 2025. Ahora en un contexto en el que el BCRA compra dólares todos los días, con el BID, el BM y la CAF ofreciéndose como garantía para que Luis Caputo pueda emitir deuda en dólares probablemente al 5% anual, mientras los bancos buitres de Wall Street nos esperan con cuchillo y tenedor para cobrarnos más del 9%.

Por supuesto, todos estos números parecen anticipar esa Argentina con dólares hasta las orejas por la tremenda cosecha de granos que está en curso, con una gran cola de camiones para descargar en el puerto de Rosario. Pero, además, en momentos en los que los meteorólogos dicen que este año viene con "el mayor Niño en 20 años", lo cual anticipa un gran ciclo de humedad. Y, probablemente lo más notorio es que afirman que se acaban de descubrir dos yacimientos gigantescos de cobre (Vicuña y Lunahuasi), que tienen un valor equivalente a 1,5 Vaca Muerta, con el metal rojo cotizando en este momento en zona récord de todos los tiempos.

Así y todo, con todos estos elementos sobre la mesa, mientras el mundo está sumergido en la incertidumbre de la Guerra en Medio Oriente, el mercado local no tuvo hoy un día festivo, ni siquiera después de que Caputo logró que el FMI diera respaldo para armar un plan para reunir US$ 10.000 M en 18 meses. Mientras el dólar mundial estuvo débil, el mercado cambiario local tuvo al blue quieto, pero a los dólares oficiales y financieros para arriba. Las tasas de interés de los plazos fijos siguieron bajando. Los bonos estuvieron sin fuerza y el riesgo país subió apenas. Y la única que esta vez asomó la cabeza fue la Bolsa local, con una mejora en bloque para las ADR argentinas en NY, mientras casi todas las Bolsas del mundo mostraron debilidad.

Por supuesto, en centro del escenario económico mundial estuvo situado otra vez en torno al estrecho de Ormuz, donde tanto Irán como EE.UU. siguen presionando para ver si se llega a algún acuerdo, cuando se está por cumplir con el tramo de tregua (con el primer mandatario chino Xi Jinping pidiendo un alto el fuego inmediato, mientras los bancos de inversión pronostican que el yuan subirá 9% este año, mordiéndole parte de la capacidad exportadora al gigante asiático). En medio de esta tensión, hubo una leve suba del 3,3% para el petróleo, con el WTI a US$ 87,35 y el Brent a US$ 95,45, nada demasiado extremo, pero demostrando que la situación no está resuelta.

Dentro de tres semanas el Senado norteamericano realizará la audiencia para ver si aprueba a Kevin Warsh para colocarlo en lugar de Jerome Powell en la cima de la Reserva Federal. Se sabe, Warsh fue apuntado por Trump, para que baje la tasa base de la Fed pronto, ya que necesita una economía vigorosa para la elección de medio término, en noviembre. Warsh promete que con él a cargo la Fed será independiente de la Casa Blanca. Sin embargo, hoy hubo un repunte para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,8% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,5% en Chile, 0,2% en Japón, no cambió en China, y bajó 0,1% contra el euro, la libra y el mexicano, cedió 0,2% en Brasil y achicó 0,4% en Suiza.

En el mercado argentino, a pesar de haber inundación de dólares por comercio exterior y con la liquidación de la cosecha gruesa en camino, la ley de inocencia fiscal no seduce a nadie: sigue la compra hormiga de parte de los ahorristas, y esta vez el mercado cambiario estuvo firme. Con el dólar oficial a $ 1397,09, el BCRA compró US$ 131 M en el mercado, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 44 M. Y, con eso, el dólar oficial subió $ 8,08 hasta $ 1397,09, el dólar blue no cambió y siguió a $ 1410, el dólar senebi subió $ 9,09 hasta $ 1408,36, el dólar mep subió $ 4,44 hasta $ 1416,07 y el contado con liqui subió $ 10,87 hasta $ 1469,07. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 7%.

En los bancos sigue habiendo mucha liquidez en pesos, tras la baja de encajes y la facilidad del efectivo mínimo, por lo que hubo una leve baja en la tasa de los plazos fijos: por plata chica bajó de 21,6 a 21,5% anual (16% en bancos grandes y 25% en bancos chicos) y por plata grande bajó de 25,7 a 25,3% anual.

Mientras tanto, los títulos públicos argentinos tienen tasas a vencimiento que van del 6 al 10% anual, pero siguen sin cautivar a los inversores. Por eso, con bajo volumen operado, los bonos argentinos cerraron casi sin cambios y con eso el riesgo país subió 8 unidades hasta 526 puntos básicos.

En papeles privados hubo ruedas en rojo casi todas las Bolsas europeas y una leve baja en la Bolsa de Nueva York, con merma del 0,1% para el Dow, achique del 0,2% para el S&P y descenso del 0,3% para el Nasdaq. Al tiempo que, beneficiados por un petróleo más firme, la Bolsa de San Pablo subió 0,2% y la Bolsa de México mejoró 0,4%.

Y al mercado bursátil argentino le pasó lo mismo. El MerVal tiene adentro a muchas petroleras y gasíferas y con $ 82.062 M operados en acciones y $ 176.912 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,5%. En tanto que las ADR argentinas en NY anotaron una suba en bloque del 1 al 12% par a Bioceres, Edenor, Telecom, BBVA, Loma Negra, TGS, Supervielle, Macro e YPF.

Como dijimos, los commodities siguen bailando al compás del estrecho de Ormuz. Hubo una suba del 3,3% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron en descenso. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago hubo un buen día para el trigo y el maíz, y una pérdida leve para la soja. En Rosario subieron la soja y el sorgo, en tanto que el maíz y el girasol retrocedieron. Y, finalmente, el Bitcoin bajó 1,4% con el resto de las criptomonedas mostrando signos de debilidad aún mayores.

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar