La incertidumbre continúa y el estrés financiero no cesa
Apurado para que la crisis financiera no se profundice, el ministro Luis Caputo se comunicó telefónicamente con la titular del FMI Kristalina Georgieva, y luego de ese diálogo se confirmó desde el Fondo que Argentina tiene efectivamente pedidos US$ 20.000 millones por el acuerdo que debatirá el board del organismo dentro de tres semanas, confirmando que la negociación está "muy avanzada".
Pero este nuevo intento para enfriar al mercado volvió a caer en saco roto, ya que la semana cerró con un viernes difícil, en el que los dólares financieros subieron más (ya tienen en marzo una suba que triplica a la tasa de interés). Y lo peor del caso es que el BCRA volvió a esforzarse vendiendo dólares y realizó además un pago con el Club de París, por lo que las reservas brutas cayeron al nivel más bajo de los últimos catorce meses.
Además, con el año electoral ya lanzado, con dispersión en el peronismo, pero sobre todo con mucha división en los partidos que supuestamente tienen objetivos parecidos al del Gobierno, sobresalió un Mauricio Macri que habló en Córdoba y, ante el riesgo de que el PRO desaparezca, atacó duramente al gobierno de Milei, al decir que "la falta de apego a la institucionalidad comienza a afectar el plan económico".
Y Macri fue todavía más allá: afirmó que "trabajar juntos nunca existió; todo lo que hicimos fue rescatarlos para que el plan económico no se vaya al demonio. Yo creí que Milei tenía el mismo proyecto de país que yo, pero tiene un proyecto de poder, solo basta ver todas las áreas clave que están en manos de Santiago Caputo".
Con esto, además de las dudas que se tiene en relación a la negociación con el FMI, con respecto a cómo será la política cambiaria futura y los tiempos para salir del cepo, se agrega otro gran peligro: los partidos dialoguistas están rompiendo con el Gobierno, por lo menos en este momento de cierre de listas, eso agrega incertidumbre, y profundiza el stress financiero.
De allí que, además de la suba de los dólares financieros y la fuerte caída de reservas, se anotó una baja en los bonos, con el riesgo país rozando los 800 puntos básicos, es decir colocado en el mayor nivel de las últimas 19 semanas. Al tiempo que, con un día muy duro en Wall Street, la Bolsa de Buenos Aires volvió a bajar, con descenso en bloque para los ADR argentinos en NY.
Y por si todo eso fuera poco, según los últimos datos oficiales entregados por el Banco Central, los stocks de dólares en pesos y en dólares vuelven a apuntar hacia abajo. Esto quiere decir que los que blanquearon dólares los están retirando, pasándolos a cajas de seguridad, al colchón o invirtiéndolos, pero sacándolos de los bancos. Al tiempo que los depósitos en pesos dejaron de crecer, ya que el carry trade no solo pierde contra el dólar sino que también es horadado por la inflación, que según algunas consultoras estaría en marzo en la zona del 2,7% mensual.
Además de todos estos números negativos, se profundizaron a lo largo de todo el día las sospechas de movimientos creativos de fondos de parte de Caputo para que no se vea lo que realmente está sucediendo. Hubo todo tipo de cálculos sobre los $ 3 billones que le faltaron para cubrir en la licitación de deuda del jueves, en la que se sospecha que se le colocó un papelito a un mes de plazo al BCRA, con la ilusión de que para el 20 de abril ya estén los números concretos con el FMI. Y además hubo todo tipo de rumores sobre desvío de fondos de créditos del BID que debieron haber sido usados para una cosa, y se utilizaron para tapar agujeros que van apareciendo.
Todos estos datos concretos y rumores que se reparten en el inicio del año electoral, con lanzamiento de listas, con nombres ya concretos, parecen querer convertir a la elección de legisladores para la Ciudad en una suerte de plebiscito sobre la marcha del gobierno de Milei, cuando en realidad lo que se elegirán serán puestos locales, pero que pueden tener importancia en el ánimo popular para ir calentando lo que será la elección por los porotos en octubre, por bancas en Diputados o en el Senado.
Mientras Argentina se debate en este pantano tantas veces visto, señales de inflación con recesión están apareciendo en varios países. Los inversores conservadores internacionales se van asustando, van vendiendo posiciones de riesgo y se colocan en lugares supuestamente seguros, como el oro que alcanzó un nuevo récord o en bonos de la Fed, que tuvieron mejoras de precios contado y consecuentes bajos en sus tasas a vencimiento.
Así, se vieron descensos en todas las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4% anual a 1 año de plazo, 4% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 1,9% en Chile, 0,4% en México y 0,3% en Brasil, no cambió contra la libra y el yuan, y bajó 0,1% contra el franco suizo, 0,3% contra el euro y 0,8% contra el yen.
Al tiempo que el mercado cambiario argentino volvió a estar presionado. Con el blue bajo control, el dólar exportador cotizó a $ 1.144,98, y el BCRA se vio obligado a vender US$ 192millones en el mercado. Y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 447 millones (con un pago de deuda al Club de Paris), por lo que las divisas brutas que quedan en Reconquista están en apenas US$ 25.775 millones, el menor nivel desde enero del año pasado.
Frente a eso, el dólar blue (que es un mercado más reducido) no se movió y siguió a $1.300, pero el Senebi saltó $16,92 hasta $1.318,41, el MEP subió $7,97 hasta $1.304 y el contado con liquidación subió $14,10 hasta $1.310,81. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 18% y la del CCL con el mayorista fue del 22%.
A pesar de que se aclaró que con los US$ 20.000 millones que llegarán desde el FMI, más préstamos colaterales del BID, el BM y la CAF, se podrán pagar los vencimientos de cupones y de deuda de capital el próximo 9 de julio, los bonos argentinos perdieron otro 0,2%, por lo que el riesgo país saltó 38 unidades hasta 797 puntos básicos, el mayor de las últimas diecinueve semanas.
Se conoció en EE.UU. que la inflación sigue en el 2,5% anual, pero se teme que el strike de aranceles que está repartiendo Trump siga desacelerando la economía, con riesgo de llevarla a una recesión. De ahí que los inversores se empiezan a bajar de las acciones y hubo una dura caída en la Bolsa de Nueva York: el Dow perdió 1,7%, el S&P cedió 2% y el Nasdaq se hundió 2,7%. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo bajó 0,9% y la de México cedió 0,6%.
Y el mercado bursátil local no se salvó de la volteada. Con $70.160 millones operados en acciones y $94.654 millones de Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,4%. En tanto que los ADR argentinos mostraron una suba del 1% para Bioceres, pero luego bajas en bloque del 1% al 4% para YPF, Despegar, Central Puerto, Supervielle, Loma Negra, Edenor, TGS, Mercado Libre, BBVA, IRSA y Macro como las más perjudicadas del día.
Por último, con el terremoto en el sudeste asiático, más los ataques de Israel a Beirut y las vueltas que le da Putin al acuerdo para terminar la guerra con Ucrania, las commodities siguen bailando. El petróleo bajó 1%. Los metales básicos y los granos estuvieron mixtos, con bajas más profundas en la Bolsa de Rosario. A la vez, hubo caída del 4,2% para el bitcoin, con descensos de hasta el 7% para el resto de las criptomonedas, con estocada para el ethereum. Incluso sufrió algo la onza de plata, pero el oro siguió enarbolado, alcanzando un nuevo récord, superando los US$ 3.100 por onza. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar