FMI

Juan José Battaglia, de Sekoia: desembolso inicial del FMI serían US$ 10.500 millones

El acuerdo con el FMI no sólo permitiría la refinanciación de sus vencimientos, sino que también facilitaría la refinanciación con los otros organismos

Juan José Battaglia
Juan José Battaglia
12 marzo de 2025

Entre 2025 y 2028 inclusive, la Argentina debe pagar capital por US$ 12.000 millones al FMI, alcanzando el monto total a pagar a US$ 14.000 millones en marzo de 2029. Sin embargo, al incluir otros organismos internacionales, los desembolsos superan los US$ 20.000 millones. 

Según Sekoia, una sociedad de Bolsa uruguaya donde está el argentino Juan José Battaglia (de amplia trayectoria en Europa y un especialista en mercados emergentes), el acuerdo con el FMI no sólo permite la refinanciación de sus vencimientos, sino que también facilita la refinanciación con los otros organismos (CAF, BM, y BID). 

"El DNU no especifica si habrá fondos por adelantado o si los desembolsos se recibirán a medida que venza el capital. Creemos que este último escenario es el más probable", dice. 



Battaglia, en un informe de research publicado posteriormente a la publicación del DNU oficial, plantea que la gran pregunta para el mercado es si habrá o no nuevos fondos disponibles para Argentina. "Creemos que el DNU brinda varios indicios de que los habrá. Aquí es donde entran en juego las Letras Intransferibles", dice. 

Recuerda que durante muchos años, el Tesoro pagó deuda con reservas internacionales. Para ello, emitió varias letras al Banco Central. El activo del BCRA pasó de tener dólares a tener títulos públicos sin valor de mercado. El año pasado, el BCRA reconoció una pérdida contable y dejó de valuar estas letras a su valor residual, optando en cambio por valuarlas a su valor recuperable.

"El DNU no es claro respecto del desembolso de fondos frescos para recapitalizar al BCRA a través de la cancelación de letras intransferibles. Sin embargo, si la intención es reducir la deuda consolidada, como ha manifestado el Gobierno en varias oportunidades, creemos que el escenario más probable es que el FMI desembolse como anticipo el monto de la primera letra con vencimiento en junio de este año, por US$ 10.562 millones (el próximo vencimiento significativo de letras intransferibles no es hasta 2029)", explica. 

De esta manera, se reduce la deuda del Tesoro consolidado y se capitaliza al BCRA en dólares, ya que reduce un pasivo valuado a su valor recuperable, actualmente en torno a un tercio. "En un principio, es sólo un ajuste contable de poca importancia, pero a través de fondos frescos, se convierte en una operación significativa. La segunda opción sería que el FMI desembolse sólo el valor recuperable de esas letras, un monto cercano a los US$ 3.000 millones", apunta Sekoia. 

"Creemos que el escenario más probable es algún tipo de esquema mixto, con un desembolso inicial parcial. Adelantar los US$ 14.000 millones de vencimientos con el propio FMI, más los US$ 10.500 millones de letras intransferibles de este año, nos parece poco probable", admite.

Sin embargo, dado el énfasis que el Gobierno ha puesto en la recapitalización del BCRA y la reducción de la deuda consolidada que implica la operación (debido principalmente a la contabilidad creativa para evitar problemas en el Congreso), Sekoia cree que los US$ 10.500 millones de la primera letra intransferible serían el desembolso inicial, "un valioso upfront que va directamente a fortalecer las reservas netas". El desembolso de los otros US$ 14.000 millones probablemente aún esté en negociación, afirma la sociedad de bolsa uruguaya.



"Nuestra lectura es que las noticias son muy positivas y la reacción del mercado ha sido demasiado moderada. Claramente, la corrección de los mercados globales no ayudó estos días. El desembolso upfront podría ser muy valioso", agregó. 

  • Battaglia dice que contrariamente a otros informes de los bancos de inversión, "creemos que condicionar parte de los futuros desembolsos a un nuevo programa económico también es, en cierta medida, un factor positivo". 

Al final del día, dice, el Gobierno cumplirá fácilmente con la meta fiscal, ya que ha sido mucho más agresivo que cualquier programa del propio FMI. Por otra parte, admite, "es probable que el FMI exija cierta flexibilidad cambiaria y, gradualmente, avance hacia un marco que facilite la absorción de shocks externos, lo que, para nosotros, es más que bienvenido".

Sekoia cree que el actual régimen cambiario (tablita o crawling peg activo) podría crear problemas de balanza de pagos en el futuro si no se elimina a tiempo. "Por lo tanto, si el nuevo programa con el FMI implica aumentar la flexibilidad cambiaria en los próximos meses, también lo vemos como una buena noticia", asegura. 



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