Euforia: Bessent cumplió; solo falta ver qué se vota el 26-O
Tal como se había insinuado en los últimos minutos de la rueda del miércoles, el secretario del Tesoro de EE.UU. Scott Bessent emitió un tuit contundente este jueves, con detalles sobre el apoyo que le dará a Argentina y eso provocó un cierre de semana financiera eufórico, con baja de todos los dólares, suba de los bonos, caída del riesgo país, salto en la Bolsa local y un verdadero brinco en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York.
Sin ambigüedades, Bessent confirmó el swap por US$ 20.000 millones y, lo más importante, sin esperar que se conozca cuál será el resultado electoral del 26 de octubre, determinó una medida histórica, que nunca antes se había concretado: EE.UU. compró pesos argentinos e instruyó a bancos internacionales a hacerle, y de hecho el Santander Internacional ya se adelantó y concretó las primeras adquisiciones.
La medida del jefe del Tesoro norteamericano fue criticada internamente por opositores estadounidenses, al punto de decirse que esta medida se tomaba para salvar a Caputo y a todo su equipo, pero fundamentalmente a los bonistas acreedores del país, ya que sin este movimiento anticipado el Gobierno no hubiera llegado a la elección del 26 de octubre sin tener que empezar a vender reservas a dos manos directamente desde el BCRA, con dólares ajenos, del FMI o de privados que tienen depósitos en el sistema bancario argentino.
Este jueves comenzó con tensiones y con los dólares a la suba, e incluso con el economista Ricardo Arriazu, favorito del círculo rojo argentino, quien afirmó que "el Gobierno debe evitar una devaluación para que haya gobernabilidad; tiene que hacer lo imposible para contener el dólar o perderá las elecciones rotundamente".
Más allá de la preocupación en algunos especialistas, ni bien se conoció el contundente apoyo de Bessent, los inversores se lanzaron a la compra de papeles que en lo que va del año habían perdido precio con caídas que iban del 30% al 60%. Además, en una reunión con Santiago Caputo, el estratega político norteamericano Barry Bennett señaló: "a partir de esto, esperamos una gran inversión extranjera en Argentina".
Contando con que este viernes es feriado y que el próximo lunes lo será en EE.UU., se estima que recién para el martes próximo podrá verse cuál es el impacto directo en el riesgo país argentino: los expertos esperan que vuelva a ubicarse en solo tres dígitos nuevamente. Y, de manera desconcertante, en medio de la larga sesión del Congreso, Máximo Kirchner lanzó un proyecto de ley oponiéndose al paquete de ayuda de EE.UU., sin que nadie supiera hasta ese momento de qué se trataba.
Este anuncio de Bessent llega en un momento complicado para EE.UU. Los datos laborales e inflacionarios no vienen bien, y en la reunión del 28/29 de octubre la Fed deberá decidir si vuelve a bajar su tasa base. Por ahora, sin embargo, siguen sostenidas las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7%% anual a 30 años. Y en base a esos rendimientos, en el exterior, el dólar subió 0,7% contra la libra, 0,6% en Brasil y Suiza, 0,5% contra el euro, 0,2% en México y Japón, 0,1% en China y sin cambios en Chile.
En el mercado cambiario local, con el Santander Internacional comprando pesos, sin necesidad de que el Tesoro argentino siga desangrándose sus últimas gotas, con el dólar oficial a $1.459,28, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por otros US$ 10 millones.
Frente a esto, mientras Bessent afirma que se sostendrá el esquema de bandas cambiarias, aunque eso dependerá del resultado específico del 26-O, todos los dólares estuvieron a la baja. El dólar oficial bajó $3,42 pesos hasta $1.459,28, el blue no cambió y siguió a $1.475, el Senebi bajó $3,57 hasta $1.471,91, el MEP cayó $27,90 hasta $1.505 y el contado con liqui perdió $36,82 hasta $1.521. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la del CCL con el mayorista fue del 7%.
En títulos públicos, con operadores estadounidenses afirmando que "el que no compre activos argentinos a estos precios y con este respaldo está loco", por lo que, con volumen récord, los bonos argentinos tuvieron una suba del 3,3% y el riesgo país bajó 3 unidades hasta 1.071 puntos básicos.
En papeles privados, hubo cierre en rojo en la Bolsa de Nueva York, con descenso del 0,5% para el Dow, merma del 0,3% para el S&P 500 y achique del 0,1% para el Nasdaq. Mientras que la Bolsa de San Pablo bajó 0,3% y la de México cedió 0,1%.
A nivel bursátil local hubo directamente euforia. Con $158.588 millones operados en acciones y $192.438 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires saltó 5,8%. Y lo mejor se vio en los ADR argentinos que anotaron un salto en bloque del 6% al 19% para Supervielle, Macro, Galicia, BBVA, Central Puerto, Edenor, TGS, YPF, Pampa E, IRSA, Cresud, Loma Negra y Telecom.
Finalmente, en commodities, por el acuerdo entre Israel y Hamás, hubo una nueva caída del 1,8% para el petróleo. Se aplacaron los ánimos y se vio una toma de ganancias para los metales preciosos. Los metales básicos sin embargo siguieron para arriba. Con el conflicto entre EE.UU. y China aún en un pantano, en China bajaron los precios de todos los granos. En Rosario, en cambio, el girasol subió, pero la soja y el maíz perdieron valor, con un gran anuncio de la Bolsa de Rosario, anticipando que en tres semanas empezará a liquidarse una cosecha de trigo récord, como jamás se vio, que traerá muchos dólares a Argentina. Por último, al igual que lo visto con el oro y la plata, hubo una baja del 2% para el Bitcoin, con descensos de hasta el 4% para el resto de las criptomonedas.
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