Es argentino, economista y vive en Abu Dhabi: su pronóstico sobre el Merval y el plan Milei
Camilo Cisera arrancó su camino en el mundo de la economía y las finanzas en Rosario. Hoy, sigue por ese camino, pero la vida lo ha llevado a más de 14.000 kilómetros. En concreto, a Abu Dhabi. En diálogo con El Economista, Cisera comenta cómo es la vida allí y, obviamente, nos ofrece su view sobre el Merval y lo que viene por delante.
Contame un poco qué estás haciendo en Abu Dhabi, con quién estás allá y para quién trabajás —lo que se pueda contar, claro—. Más allá de eso, ¿cómo es el día a día allá? Y, dentro del mapa de los grandes centros financieros globales —con Nueva York a la cabeza—, ¿qué lugar ocupa hoy Abu Dhabi?
-Vivo en Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, desde 2022. Nos mudamos inicialmente con mi esposa y hace un año se sumó nuestro hijo, Felipe, que nació acá.
Trabajo en el Departamento de Finanzas, equivalente al Ministerio de Economía en Argentina. Su titular, Jassem Al Zaabi, es una figura muy influyente en el país: preside Etisalat (un gigante de las telecomunicaciones valuado en unos US$ 45.000 millones) y Modon (un desarrollador inmobiliario que ronda los US$ 16.000 millones), además de ocupar cargos de jerarquía en el directorio de la petrolera nacional ADNOC, First Abu Dhabi Bank (el banco más grande del país), el fondo de pensiones ADPF y los fondos soberanos ADIA y ADQ.
Mi función es apoyar sus tareas y facilitar la toma de decisiones informadas. Para ello formo parte de un equipo multidisciplinario con profesionales de todo el mundo —China, India, Turquía, países árabes, entre otros— y con distintos perfiles, desde economía y finanzas hasta políticas públicas. Ingresé como especialista en análisis estratégico dentro del equipo financiero, el cual lidero desde hace un tiempo. Mis compañeros de equipo vienen de los grandes nombres de la gestión de fondos, incluyendo Goldman Sachs y Lazard.
El día a día es impredecible. Aunque elaboramos reportes regulares sobre mercados, tendencias y resultados corporativos, nuestro mayor valor agregado está en los temas imprevistos: evaluar una posible emisión de deuda, analizar el impacto financiero de una medida gubernamental, revisar propuestas de inversión y otros materiales enviados por los fondos soberanos antes de reuniones de directorio. A menudo trabajamos de noche o fines de semana, pero el trabajo es desafiante e intelectualmente muy estimulante.
Abu Dhabi está consolidándose como un nuevo centro financiero global. Esto se apoya en zonas francas que ofrecen condiciones ideales para la instalación de fondos de inversión y family offices: un entorno tributario favorable para preservar y expandir la riqueza, y un marco regulatorio en inglés bajo jurisdicción internacional.
Cada vez más fondos globales abren oficinas en el país. Entre ellos, el family office de Ray Dalio, Apollo (el mayor gestor de crédito alternativo del mundo) y Brevan Howard.
A eso se suman una excelente calidad de vida, bajos impuestos (sin gravámenes a la renta, bienes personales ni herencia) y el hecho de ser la ciudad más segura del mundo. En 2025, Emiratos fue el país que más inmigración de millonarios recibió, unos 10.000. Lo mismo sucedió en 2024.
Más allá de las zonas francas, se destacan los fondos soberanos. El año pasado Abu Dhabi superó a Oslo, la capital de Noruega, y se convirtió en la ciudad con más activos gestionados por fondos soberanos, unos US$ 1,7 billones, sin contar los activos petroleros.
El mercado de acciones local está en auge, es el segundo con mejor rendimiento en los últimos diez años (subió 14% anual, ligeramente por debajo del 15% que rindió el mercado americano). Hoy cotizan más de 160 empresas, que operan desde sectores tradicionales como bancos, energía y telecomunicaciones hasta firmas de inteligencia artificial como Presight y Space42, o vinculadas a criptomonedas como Phoenix Group. Se negocian unos US$ 500 millones por día, un nivel comparable al de Singapur.
Si bien aún estamos lejos de Nueva York, el ritmo de avance sorprende.
Sos un gran seguidor del Merval a largo plazo. ¿Cómo estamos parados hoy, después de la victoria de Milei y el rally de estos días?
-La volatilidad del Merval es impresionante. En enero de este año marcó un récord histórico de US$ 2.400, luego se desplomó más de 50% a medida que se evaporaban las expectativas de reformas estructurales y se ponía en duda la continuidad de Milei. Pero tras las legislativas, el lunes luego de la victoria de Milei, el índice saltó 31% en dólares, la mayor suba diaria de su historia.
Hoy el Merval ronda los US$ 2.000, apenas por encima de los máximos de enero de 2018 durante el gobierno de Macri, aunque todavía 20% por debajo de los picos de principios de 2025.
Personalmente creo que mirar el Merval en dólares sirve para detectar momentos de pesimismo extremo. Sin embargo, en contextos de normalización como el actual, es más relevante enfocarse en los fundamentos de las empresas que lo componen. Si las compañías crecen y sus ganancias aumentan, es natural que el índice acompañe.
¿Qué condiciones deberían darse para volver a los picos previos y cuáles han sido los obstáculos recurrentes para llegar o sostener esos niveles?
-Estamos solo 20% debajo de los máximos, y no me sorprendería ver al Merval en un nuevo récord antes de fin de año. El contexto internacional es favorable: la Fed bajando tasas, un boom de inversiones en inteligencia artificial, Trump cerrando acuerdos comerciales y China implementando estímulos fiscales.
A nivel local, con un horizonte político despejado (por ahora) y apoyo de Estados Unidos, solo falta cierta normalización del mercado de tasas en pesos, con menor volatilidad. Si eso ocurre, el escenario es altamente favorable. Me mantengo optimista.
Está claro que hay mucha gente contenta con la suba del Merval, pero también hay un lado B: esto podría haber salido para el otro lado, como en las PASO de 2019. Por suerte esta vez fue distinto, pero sigue mostrando que Argentina es un mercado de altísima volatilidad. ¿Cómo ves esa volatilidad hacia adelante?
-Es cierto. Argentina estuvo históricamente atrapada en ciclos de ilusión y desencanto. Sin embargo, por primera vez tenemos un gobierno no peronista asumiendo en el piso de una crisis, y eso puede marcar un cambio de era. Si la población percibe mejoras en la calidad de vida y reducción de la pobreza junto con reformas estructurales pro-mercado, podría cambiar la manera de pensar los modelos económicos.
Además, las nuevas generaciones tienen una mentalidad muy distinta a las del pasado. Ser un revolucionario de izquierda ya no es "cool". Los referentes de los jóvenes hoy son empresarios tecnológicos o youtubers, entre otros. Por eso, tal vez...finalmente esta vez sí sea distinto.
Mirando hacia adelante, ¿cuáles te parecen los sectores más atractivos para posicionarse en Argentina hoy? Imagino que Oil & Gas es uno de ellos, pero ¿ves oportunidades en otros sectores también?
-Sin dudas, el sector energético lidera en potencial: los fundamentos son sólidos, las valuaciones razonables y la narrativa del "Milagro Argentino" gira en torno a Vaca Muerta. Los inversores internacionales compran historias, y cuando se trata de Argentina, buscan Vaca Muerta. Ahí van a concentrarse los flujos.
El sector financiero, por lo castigado que está, también tiene potencial, aunque enfrenta desafíos de largo plazo, principalmente la disrupción fintech.
La industria argentina, capital intensiva y con bajo retorno sobre el capital invertido, la tiene más difícil, aunque hay casos de valuaciones muy bajas, como Ternium Argentina. Si se suman el valor de sus participaciones en México y Brasil y su caja neta, el total supera en más de US$ 1.300 millones el valor de mercado actual de la empresa, sin contar sus activos locales, donde además tiene una posición monopólica. Es un caso muy puntual.
En resumen, el mayor potencial está en energía. Y si tengo que dar dos nombres, te digo Pampa y Vista.