FMI

¿El tamaño importa? El mercado dice que sí. Pero también la habilidad para usar el paquete.

La directora gerente del FMI dijo que el pedido de Argentina de un desembolso inicial del 40% bajo el nuevo acuerdo es "razonable".

Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI
Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI .
1 abril de 2025

El tamaño y la capacidad de uso: en eso se enfoca hoy el mercado en relación con el préstamo del FMI a Argentina.

El ministro de Economía, Luis Caputo, había confirmado el monto total del programa (los famosos US$ 20.000 millones), pero no había dicho nada sobre la cuotificación de los giros. En rigor, había dado a entender que llegarían juntos. Algo (casi) imposible.

Ayer se empezó a aclarar un poco ese panorama. La directora gerente del FMI dijo en una entrevista con Reuters que el pedido de Argentina de un desembolso inicial del 40% bajo el nuevo acuerdo es "razonable". Kristalina Georgieva afirmó que el país lo habría ganado por su desempeño. También mencionó que espera que el nuevo acuerdo se cierre antes de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington, del 21 al 26 de abril. "Con un paquete total esperado de US$ 20.000 M, el adelanto de US$ 8.000 M implicaría que probablemente la mitad del préstamo se desembolsará en 2025, alrededor de US$ 10.000 M, en línea con nuestras estimaciones previas", dijeron desde Max Capital.



En principio, es una buena noticia. Es bastante inusual que haya un desembolso up-front de esa magnitud y Argentina lo estaría logrando, sugiriendo que el back channel diplomático con EE.UU. estaría funcionando.

El uso de los dólares

"Es probable que el FMI blinde los recursos mientras exige un mercado cambiario más flexible, permitiendo intervenciones solo por encima de ciertos niveles y requiriendo una acumulación mensual de reservas netas para evitar una caída de las reservas. Así, la mitad de los desembolsos de Argentina estarán condicionados a metas vinculadas al mercado cambiario, incluyendo una meta de reservas netas, mayor flexibilidad y la eliminación de restricciones. Para el Gobierno, avanzar hacia un mercado más flexible no solo implicará flotación, sino también desarmar regulaciones sobre inversores y empresas, a menudo necesarias para evitar la dolarización de 'stocks'. Desde el Gobierno, se argumenta repetidamente que el programa actual busca resolver esos stocks, asegurando que los flujos no son un problema, aunque la alta presión sobre importaciones y servicios sugiere que podría serlo pronto. Sin embargo, por ahora, las autoridades confían en que manejar los flujos en un mercado flexible no representará un riesgo para la moneda, por lo que creemos que las restricciones sobre stocks, que afectan principalmente a las empresas, se mantendrán inicialmente, mientras se ofrece una salida gradual para dividendos o deuda comercial pendientes", dijeron desde Max.

Según el informe, firmado por Alejo Costa, Head of Economics Research & Strategy, la vara del éxito del nuevo "deal" es que las intervenciones cambiarias se minimizan y, a la vez, se desmantelen regulaciones y restricciones dentro de un mercado unificado. 



Por eso, el tamaño importa, pero también la habilidad para usarlo y orientar expectativas.

"En esa línea, un programa más pequeño de lo esperado es una buena noticia si implica mayor flexibilidad cambiaria, con un alto desembolso inicial sugiriendo una aceleración en esa dirección. Incluso si esto lleva a una moneda más débil, sería un ajuste saludable, ya que el ancla fiscal evitaría una espiral inflacionaria, liberando algo de inflación retenida y reduciendo salarios medidos en dólares. No obstante, la inflación debería retomar su tendencia a la baja dentro de un esquema más creíble y con cuentas externas y fiscales más sólidas". 

El peor escenario, en cambio, "sería uno en el que el Gobierno intervenga agresivamente para controlar el tipo de cambio, viéndolo solo como un fenómeno monetario". En ese caso, quizás más similar a lo que pasó con Cambiemos en 2018, Costa dice que "los bonos en dólares seguirían débiles y el acceso a los mercados de crédito se vería comprometido".



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