Panorama

El riesgo pierde valor y el dólar vuelve a ser elegido como refugio

La incierta situación en el Medio Oriente volvió a entregar un día complicado para las finanzas mundiales. El petróleo subió de nuevo. Las zonas del mundo sin crudo entran en gran incertidumbre. EE.UU., gran exportador, se ve favorecido. Y con esa situación, los inversores venden todo lo riesgoso y el dólar global es elegido como refugio. Cayeron todas las Bolsas del mundo y Buenos Aires fue la peor de todas. Y los bonos argentinos ceden con un riesgo país que vuelve a acercarse a 600 puntos.
Si en tres semanas no hay un acuerdo, la economía mundial puede entrar en un colapso
Luis Varela 23-04-2026
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Con muchísimos movimientos cruzados que deben ser analizados de manera minuciosa, la situación incierta por la Guerra de Medio Oriente sigue recalentando el petróleo, las reservas de Occidente empiezan a agotarse, los países asiáticos están entrando en escasez y hay varios especialistas en energía que advierten: si en tres semanas no hay un acuerdo, la economía mundial puede entrar en un colapso.

Frente a esto, se producen muchos movimientos contraproducentes. Convencidos de que el dólar de mediano y largo plazo estará más débil, varios bancos centrales importantes del mundo venden bonos de la Fed, al tiempo que la propia Fed los compra, liberando dólares, con el objetivo de que las tasas largas norteamericanas no se disparen, pero al mismo tiempo empieza a generar un plan platita en billetes verdes que puede llevar la inflación de EE.UU. a niveles elevados.

Pero a pesar de este elemento bien concreto, como se estima que regiones económicas sin petróleo (Europa, China, India, Japón y Corea) pueden complicarse más, la movida de hoy fue en contra de la estimación de mediano y largo plazo. Los inversores optaron por subirse al dólar como posición de refugio, abandonaron al oro, la plata y las criptomonedas y directamente se colocaron como claramente vendedores en activos de riesgo, por lo que hoy se concretó una marea roja en las Bolsas mundiales.

Y, obviamente, por nuestro particular "alto beta" (sobre reacción a lo que pasa en todas partes), el mercado argentino mostró de manera aún más exagerada ese movimiento. Subieron todos los dólares, con un BCRA que realizó una gran compra de divisas y pudo sumar reservas al punto de volver a superar una posición neta de más de US$ 46.000 M. Mientras que, con tasas negativas en los plazos fijos, el dinero no fue ni a los bonos (que bajaron, por lo que subió el riesgo) ni tampoco se orientó hacia las acciones, ya que la Bolsa de Buenos Aires fue la que más bajó de todo el mundo, con una caída en bloque de hasta el 7% en las ADR argentinas en NY.

Esto sucede porque hay muchos elementos internos que generan intranquilidad. Además de la baja en el dato de actividad económica, en medio una nueva ronda de ajuste se conoce que aumentó la cantidad de pagos atrasados del Gobierno, por lo que eso pone dudas sobre la veracidad del superávit fiscal.

Además, como si vivieran en Narnia, sin entender la situación por la que estamos pasando, los gremios aprietan para llevarse la de ellos, sin pensar que eso le hace daño a la sociedad. Por ejemplo, el gremio anunció una huelga para el lunes 27 de abril, algo que puede complicar la liberación de pesos en las cuentas. Y también hay un paro en el puerto de Quequén, por lo que al menos 18 buques de granos están retrasados por protesta de camioneros. Y, con todo eso en el medio, la Universidad Di Tella señaló que la Confianza del consumidor cae 5,68% en abril en base mensual.

Esta situación genera desconfianza entre los que hacen negocios y, por ejemplo, por suba de costos, los productores de soja empiezan a ser renuentes para liquidar, ya que piensan que en vez de recibir pesos hoy quizás sea mejor usar el grano para más adelante pagar alquileres de sus campos. Y como ni la tasa, ni los bonos, ni las acciones seducen, con un dólar más firme pero no demasiado, se piensa por ejemplo en inversiones alternativas.

Así, luego de la exitosa licitación de la Obligación Negociable que hizo Edenor bajo ley NY, por US$ 550 M, en un papel con vencimiento en octubre de 2030, con amortizaciones anuales en octubre de 28, 29 y 30, y un interesante pago del 9,5% anual en dólares, todo está preparado para que ahora mismo se realicen lanzamientos de ON de Pecom al 7,5% anual a 4 años, Cresud al 6,7% anual a 1 y 2 años, y de Central puerto a 6,7% anual a 4 años. Y estas posiciones, y otras ON que pululan en el mercado secundario, están siendo elegidas como balsa para atravesar este momento.

A la Argentina, que es la más débil, le pasa esto, pero en EE.UU. las cosas son más confusas. Mientras Trump pierde imagen con vistas a la elección de medio término, las compras de bonos propios de la Fed no alcanzan para sostener el valor contado de esos papeles por lo que siguen repuntando las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 4% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años.

Pero, a la vez, como EE.UU. es un gran exportador de petróleo y gas, el dólar es elegido como refugio. Se ve una situación laboral confusa. Los pedidos de seguro de desempleo subieron a 214.000 solicitudes, pero hay pocos despidos. Por eso, como la expectativa de crecimiento de la economía norteamericana está por encima de las demás regiones, el dólar global es elegido como refugio y hoy en el exterior el billete verde subió contra todo: 0,9% en Chile, 0,6% en Brasil, 0,5% en México, 0,3% contra la libra, 0,2% contra el euro y el franco suizo, 0,1% en Japón y no hubo cambios en China.

Y en la Argentina, el movimiento fue tan marcado que, de estar bajando, todos los dólares pasaron a subir. Con el dolar oficial a $ 1412,88, el BCRA compró US$ 194 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria logró sumar reservas por nada menos que US$ 326 M, por lo que el nivel bruto superó los US$ 46.000 M. Pero las cotizaciones mostraron que la compra hormiga continúa: el dólar oficial subió $ 13,13 hasta $ 1412,88, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1420, el dólar senebi subió $ 9,23 hasta $ 1419,96, el dólar mep subió $ 5,23 hasta $ 1420 y el contado con liqui subió $ 1,33 hasta $ 1477,75. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.

En general, a pesar de que Caputo consiguió garantías de todo tipo para emisión de deuda nueva, los inversores siguen descartando comprar dólares porque los grandes vencimientos se acercan y el país sigue fuera del crédito internacional. Hoy las tasas son negativas, muchos inversores sofisticados sacan pesos y se van a ONs, por lo que la tasa de los plazos fijos tuvo un rebote: por plata chica se siguió pagando 21,3% (15% en bancos grandes y 25% en bancos chicos) y por plata grande subió de 24,9 a 25% anual.

Y en el panel de títulos públicos, que muestran tasas a vencimiento del 7 al 10% en dólares, tampoco hay interés, por desconfianza. Por lo que, con más negocios, los bonos argentinos bajaron 0,1% y el riesgo país subió otras 8 unidades hasta 543 puntos básicos, alejándonos cada vez más de la necesidad de tener un riesgo que empiece con 4.

En papeles privados, la perspectiva que ve el FMI y el Banco Mundial, con un crecimiento menor de la economía global hace que los inversores se bajen de las acciones. Hubo rueda en baja en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow y el S&P bajaron 0,4% y el Nasdaq perdió 0,9%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,8% y la Bolsa de México cedió 0,8%.

Y para el mercado bursátil local la respuesta fue claramente la peor de todas. Con $ 80.760 M operado en acciones y $ 200.298 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 2,3%. Mientras que las ADR argentinas en NY sufrieron una baja en bloque del 1 al 7% para BBVA, Galicia, Bioceres, Supervielle, Telecom, Macro, Edenor, IRSA, Loma Negra, Cresud, mercado Libre, Central Puerto y TGS.

Todo esto fue resultado de commodities que siguen bailando en torno a la guerra en el Golfo Pérsico. Así, el petróleo subió 3,5%. Los metales preciosos actuaron en descenso. Los metales básicos estuvieron mixtos. En Chicago, el trigo saltó, el maíz mejoró y la soja estuvo en baja. En Rosario hubo mejoras para el girasol y el sorgo, pero el maíz y sobre todo la soja bajaron. Y, por último, hasta el Bitcoin bajó 1,5%, con descensos mayores para el resto de las criptomonedas.

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