Finanzas

El Merval en dólares quedó a 8% del récord histórico que hubo con Macri

Mientras Warren Buffett se desprende de posiciones en acciones para mantenerse en efectivo, los papeles argentinos están volando. La Bolsa de Buenos Aires saltó, los ADR subieron en bloque y los precios están cerca del récord de enero de 2018. Los bonos están sostenidos.
El BCRA suma reservas y los dólares libres siguen planchados, a pesar de la baja local en las tasas de interés
Luis Varela 04-11-2024
Compartir

A un día de la elección presidencial en EE.UU., mientras el ultra multi millonario Warren Buffett, apodado como el oráculo de Omaha, se sigue desprendiendo de acciones y se está colocando en dinero en efectivo, previendo un posible impacto en la Bolsa de Nueva York, los papeles privados argentinos siguieron elevando la cabeza, al punto que el índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires quedó a apenas 8% de alcanzar el máximo histórico tocado en enero de 2018 cuando la presidencia de Mauricio Macri empezaba a desmoronarse.

Esta gran reacción de los papeles privados argentinos llegó en un momento en el que el Financial Times destacó en uno de sus editoriales el plan desregulador de Federico Sturzenegger para convertir a Argentina en la economía más libre del mundo. Y todo fue acompañado por una continuidad en la pax cambiaria, con otra baja para el dólar blue, más reservas para el Banco Central y títulos públicos sostenidos, con el riesgo país manteniéndose en 955 puntos. En un momento en el que la tasa a 10 años de la Argentina está en el 15% anual, con la tasa a 10 años de Brasil en 13%, con una distancia que se acortó tanto que deja con la boca abierta a los principales analistas.

Mientras en Argentina juraba Gerardo Werthein como nuevo Canciller y se inauguraba la reversión del Gasoducto Norte que permitirá llevar gas de Vaca Muerta hacia siete provincias, el foco de las conversaciones de operadores y todo el mundo económico estuvo puesto en el súper martes norteamericano, donde los estadounidenses elegirán como nuevo Presidente entre Donald Trump y Kamala Harris, en una votación extremadamente reñida y con mucho interés, ya que casi 80 millones de personas ya votaron de forma anticipada.

Por supuesto, Trump o Harris definirán políticas que apuntarán a diferentes objetivos y moldearán lo que viene, pero en este momento crucial, en el que EE.UU. acaba de informar que en octubre se creó poco empleo, mucho menos de lo que se esperaba, el jueves Jerome Powell anunciará qué hará la Fed (el Banco Central norteamericano) con su tasa de interés base, que fue reducida de 5,5%  a 5% hace dos meses, y que bajaría en por lo menos 25 puntos básicos, hasta 4,75% esta semana.

Previendo ese descenso, un día antes de las urnas, las tasas largas de EE.UU. iniciaron la semana dando un paso atrás: se pagó 4,2% anual a 1 año de plazo, 4,2%% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y esto provocó un descenso en bloque del dólar global contra todas y cada una de las principales monedas del mundo. En el exterior el dólar cayó contra todo: perdió 1,4% en Brasil, 0,8% en Chile, 0,7% en México, 0,5% en Japón, 0,4% contra el euro y 0,3% contra la libra y el yuan.

En el mercado cambiario argentino, sin embargo, a pesar de que el BCRA bajó su tasa de política monetaria de 40% a 35% anual y que varios bancos empezaron a descomprimir las tasas que pagan por los plazos fijos, el valor de los dólares libres continuó completamente tranquilo. Con el dólar exportador a $1054,34, el BCRA logró comprar US$ 30 millones en el mercado y al final del día, gracias a exportaciones energéticas, el BCRA sumó US$ 327 millones a las reservas.

Y detrás de esa consistencia, el dólar blue cayó $20 hasta $1.170, mientras que el Senebi subió $2,73 hasta $1.181,32, el MEP subió $3,73 hasta $1.151,54 y el contado con liquidación subió $5,18 hasta $1.179,99. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 14% y la del CCL con el mayorista fue del 19%.

Entre tanto, con el pago de la deuda en dólares que debe efectuarse el próximo 9 de enero ya garantizado (tanto en lo que se debe de intereses como de capital), lo que masticaban los operadores fue tratar de adivinar que menú de papeles ofrecerá este martes la Secretaría de Finanzas para la licitación de deuda en pesos que se realizará este jueves. 

Sin dudas, será un llamado complejo, ya que el mercado no quiere bonos CER (ajustados por inflación) porque los IPC van a la baja, y solo se buscan Lecaps con tasa positiva, que en el mercado secundario ya escasean. En la última licitación de octubre Economía debió haber captado $ 1,7 billones para cubrir vencimientos y solo captó $ 892.552 millones porque no ofreció Lecaps  tasa de interés sino cuatro bonos largos ajustados por CER (inflación).

En base a esta duda, con buen volumen y muy diversificado, los bonos argentinos tuvieron un día aceptable pero sin la fuerza que vinieron mostrando en los últimos tres meses. Los papeles públicos argentinos subieron 0,3% y el riesgo país se mantuvo en 955 puntos básicos.

En papeles privados, con los toros y los osos masticando tachuelas, a la espera del recuento de votos, hubo un día en baja en la Bolsa de Nueva York antes de la elección presidencial en EE.UU.: el Dow perdió 0,6%, mientras que el S&P y el Nasdaq cedieron 0,3%. En tanto que la Bolsa de San Pablo mejoró 1,6% y la de México subió 0,6% (beneficiadas porque -al bajar el dólar global- las materias primas tuvieron un día de alivio).

Pero lo mejor de todo no estuvo en el exterior sino nuevamente en el mercado bursátil argentino. Con $66.047 millones operados en acciones y $52.605 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,1% en pesos (3,8% medido en dólares). Mientras que las ADR argentinos anotaron una suba del 1% al 5% para YPF, TGS, Loma Negra, Telecom, Central Puerto, Cresud, IRSA y Edenor; con baja del 1% únicamente para Despegar.

Y en esto debe destacarse que el Merval medido en dólares llegó a los 1.640 puntos, por lo que está 607% arriba de octubre de 2020, el peor momento que hubo con Alberto Fernández. También se ubica 140% por encima de los 682 puntos que es el promedio de la Bolsa porteña de los últimos 20 años, desde que Néstor Kirchner asumió su presidencia. Y lo más destacable de este crucial momento es que si el Merval llega a subir otro 8% alcanzará el récord histórico de todos los tiempos que se logró con Macri en enero de 2018.

Esta particular situación se dio porque, con la baja del dólar global, las commodities volvieron a apuntar hacia arriba, especialmente los energéticos. Hubo una suba del 2,9% para el petróleo (algo esencial para Vaca Muerta). Mientras tanto, hubo de igual modo una fuerte alza para los metales básicos. Los granos anotaron una suba suave en Chicago y estuvieron mixtos en Rosario. Y, con mucha atención en la jugada de Buffett, los metales preciosos estuvieron sostenidos. Pero la sorpresa del momento fue una baja del 2,2% para el Bitcoin con mermas similares para el resto de las criptomonedas, un panel que debería volar si Trump se quedara con la Casa Blanca. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

En esta nota