Análisis

El giro inesperado del Gobierno: por qué ahora priorizan los dólares y no la inflación

El Gobierno cambió de estrategia: dejó en segundo plano la inflación y salió a juntar dólares a toda costa. Retenciones cero, rulo cambiario y ayuda de EE.UU.: el detrás de escena de una jugada urgente.
Scott Bessent y Javier Milei EE
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Desde mediados de 2024, la desinflación fue el objetivo central del equipo económico: anclar expectativas y reducir la nominalidad de la economía. 

Sin embargo, la actual administración parece haber recalibrado su estrategia. La urgencia de la crisis cambiaria y financiera obligó a priorizar la acumulación de dólares por encima de la desinflación. 

En este marco, el apoyo del Tesoro de Estados Unidos apuntó a blindar los próximos vencimientos de deuda.

Retenciones cero e ingreso récord de divisas

Una de las medidas más relevantes fue la decisión de llevar las retenciones a cero, lo que incentivó una rápida liquidación del sector cerealero: en apenas tres días ingresaron US$ 3.618 millones. Gracias a ello, el Tesoro Nacional logró recomprar US$ 1.698 millones en el mismo lapso.

FMI, cepo y dinámica cambiaria

Tras el levantamiento del cepo, a pesar de que el acuerdo con el FMI exigía metas de acumulación de reservas, se explicitó que no se comprarían US$ salvo que la cotización alcanzara el piso de la banda cambiaria. Así, entre abril y junio, ni el BCRA ni el Tesoro adquirieron divisas. 

En julio, en el marco de la negociación del segundo desembolso del FMI (y de la primera revisión del programa), el Tesoro compró US$ 1.230 millones, según el balance cambiario del BCRA. 

No obstante, desde mediados de agosto el Tesoro comenzó a desprenderse de una gran parte de los dólares acumulados. 

  • En septiembre, el propio BCRA se vio obligado a sacrificar US$ 1.110 millones en apenas tres jornadas (17 al 19 de septiembre) para sostener el dólar oficial en el techo de la banda cambiaria.

El auxilio de Estados Unidos y el esquema transitorio

La señal encendió todas las alarmas: bonos en baja, riesgo país en alza y caída de las acciones argentinas. En ese contexto, el Tesoro de Estados Unidos salió en auxilio y se comprometió a hacer "todo lo necesario". 

Antes de ese apoyo externo, se había resuelto establecer un esquema transitorio de "retenciones cero" hasta el 31 de octubre, o hasta que las liquidaciones alcanzaran los US$ 7.000 millones. La medida buscaba incentivar la liquidación de divisas y asegurar una oferta significativa de US$.

Resultados y limitaciones de la medida

El resultado fue inmediato: en apenas tres días ingresaron nuevamente US$ 3.618 millones del complejo cerealero, lo que permitió al Tesoro recomprar US$ 1.698 millones y engrosar su posición en divisas. Sin embargo, esta dinámica no fue lineal. 

Según CIARA, hasta el 25 de septiembre la liquidación de divisas fue de US$ 1.872 millones, mientras que el Tesoro solo acumuló US$ 348 millones.

Rulo cambiario y nuevas restricciones del BCRA

El levantamiento total del cepo para personas humanas permitió que parte de las compras minoristas se canalizaran hacia empresas sin acceso pleno al dólar oficial.

En los días de mayor turbulencia, la cotización de los dólares financieros superó al dólar mayorista, generando un "rulo cambiario": los US$ liquidados en el mercado libre se recompraban casi de inmediato vía MEP o contado con liquidación, y esos pesos retornaban al mercado oficial, incrementando la demanda.

Para contener este fenómeno, el BCRA implementó nuevas restricciones. La Comunicación "A" 8336 estableció que quienes compraran US$ en el mercado oficial quedarían inhabilitados por 90 días para operar en MEP o contado con liquidación. 

Gracias a esta normativa, el Tesoro logró capturar el 77% de los dólares liquidados por el agro, frente al escaso 20% que retenía previamente.

Reservas por encima de la inflación

En síntesis, se trata de un giro operativo que refleja que la prioridad ya no es únicamente la inflación, sino también la reconstrucción de las reservas netas del Banco Central y de los depósitos en divisas del Tesoro. 

Con reservas netas negativas —si se excluyen los US$ del FMI—, el objetivo inmediato es consolidar un colchón de divisas que permita resistir tensiones cambiarias y enviar una señal clara: más allá de la ayuda externa, se busca preservar los US$ para afrontar los compromisos de deuda que vencen a partir de enero próximo. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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