En otro día intenso, dominado a nivel local por las protestas en torno a la condena contra Cristina Fernández y por los movimientos de Caputo para conseguir reservas para el BCRA y a nivel internacional por el acercamiento comercial entre EE.UU. y China y una inflación menor a lo esperada en la economía norteamericana, al mercado argentino le tocó atravesar otra rueda opaca, sin ningún brillo.
Mirando de reojo todas las movilizaciones, tomas de universidades e incluso a la condenada Cristina Fernández bailando en su balcón del departamento del barrio de Constitución, el ministro Luis Caputo acordó otro Repo con siete bancos internacionales. En enero ya se había realizado una movida similar con cinco entidades por US$ 1.000 millones con una tasa del 8,8% anual a dos años y cuatro meses, y esta vez fue contraído con siete bancos, por US$ 2.000 millones, con una tasa del 8,25% anual, con vencimiento en abril de 2027, es decir a dos años y dos meses.
Mientras hay inquietud por el alcance de las protestas, y por la reconfiguración que puede tener el peronismo para las elecciones de septiembre y de octubre, el equipo económico está ocupado en lo que pide el FMI y en lo que más miran los inversores internacionales: la recomposición de las escuálidas reservas del BCRA. Este Repo ya acordado fue concertado fue a través de operaciones de pases pasivos con títulos Bopreal Serie 1-D. Pero el endeudamiento para llegar a la meta acordada con el Fondo no termina ahí: hay en curso otra licitación por US$ 1.000 millones ofreciendo Lecap a tasa fija con vencimientos a uno, dos y tres meses con acceso tanto para inversores locales e internacionales.
Además, con vistas a la licitación del viernes, día en el que vencen $2,15 billones, se ofrecerán títulos con vencimientos superiores a un año bajo distintas modalidades: tasa fija, ajustados por CER, vinculados a la tasa de política monetaria (Tamar), dollar linked y denominados en moneda dura (hard dollar). Y esta vez el BCRA les avisa a los tomadores que con todos estos papeles operará en el mercado secundario, por lo que puede haber rescates anticipados.
Y todo este movimiento, a su vez, llegó con un agregado que cruzó a todo el sistema financiero: el BCRA modificó los encajes, elevándolos en 20%, apuntando a llevar a la baja las tasas de interés en pesos, tanto para plazos fijos como para billeteras virtuales y fondos de inversión. Hasta ahora las billeteras pagan tasas que van del 24% al 33,22% anual (Cocos Pay 33,22% anual, Naranja X 31%, Ualá 29,3%, Bica y Brubank 29,05%, Personal Pay 26,65%, Taca Taca 25,5%, Prex: 25,37%, Mercado Pago 25,26%, Supervielle 25,25%, Claro Pay 25,19%, Astropay 24,51%, Letsbit 24,46%, Comafi 24,24%, Galicia 24%) y se busca achicar rentas para que el carry trade no se convierta en una bola de dinero peligrosa, que se pueda dolarizar en los sesenta días anteriores a la elección de octubre.
Además de todos estos elementos, hubo grandes novedades en los mercados internacionales. En Londres con apenas dos días de conversaciones se dio un acercamiento entre Beijing y Washington para aplacar la guerra comercial: según se acordó hasta ahora EE.UU. unifica en 55% el arancel a las importaciones chinas y China impondrá un arancel del 10% a lo que llegue de EE.UU. Y, al mismo tiempo, se difundió en EE.UU. el dato de inflación de mayo, que fue mejor al esperado: con una variación mensual del 0,1% y del 2,4% anual. Esto generó buen humor inicial entre los inversores, pero al mismo tiempo hubo un brusco salto en el precio del petróleo, de casi 5%, lo cual dejó al día con una sensación de inquietud.
Con todo esto, mientras el dólar global apuntaba otra vez para abajo, a nivel local el dólar mantuvo al blue quieto, con descensos en los dólares oficiales y financieros, en tanto que el BCRA pudo recuperar unas pocas reservas. Los bonos argentinos siguen casi sin reacción, pero por movidas de los bonos norteamericanos el riesgo país argentino pudo retroceder algo. Pero la foto del día estuvo otra vez en la Bolsa porteña y en los ADR argentinos en Nueva York, que anotaron nuevamente la peor marca de todo el espectro. Tan es así que la frase del día fue "Caputo rema en dulce de leche, pero el mercado no reacciona".
En EE.UU. el Gobierno de Trump sigue presionando a Powell para que baje su tasa de interés y el mercado apuesta a que la Fed baje su tasa testigo en setiembre. Y con esa idea, siguen cediendo las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,1% anual a 1 año de plazo, 4,1% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y así, en el exterior el dólar subió 0,1% en China, no cambió en Japón y bajó 0,3% en Suiza y contra la libra, 0,4% en Brasil, 0,5% contra el euro y 0,7% en México y Chile.
En el mercado cambiario local, mientras tanto, con el dólar oficial a $1.200,23 (bajó $1,89), el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero al final del miércoles la autoridad monetaria pudo sumar reservas por US$ 25 millones. Con eso, el dólar blue no cambió y siguió a $1.190. Pero el Senebi bajó $2,70, hasta $1.204,65, el MEP bajó $65, hasta $1.188,37 y el contado con liqui bajó 28 centavos hasta $1.191,72. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 1% igual que la del CCL con el mayorista.
A la espera de las dos nuevas licitaciones, la de las Lecap y la de la colocación que se hace el viernes, el mercado de títulos públicos argentinos operó con bajo volumen. Con eso, los bonos argentinos bajaron 0,2% pero el riesgo país bajó 11 unidades hasta 655 puntos básicos, debido a la fuerte volatilidad que vienen mostrando los bonos de la Fed, que están en el eje cero del índice EMBI+.
Conocido el acercamiento comercial entre EE.UU. y China y la baja inflación norteamericana, las principales Bolsas internacionales iniciaron negocios hacia arriba, pero con el correr de las horas se fue enmarañando la letra chica de lo acordado, por lo que en definitiva los precios cambiaron de dirección, tanto que en definitiva hubo cierre en rojo en la Bolsa de Nueva York: el Dow terminó sin cambios, el S&P bajó 0,3% y el Nasdaq cedió 0,5%. En tanto que hubo suba del 0,5% en la Bolsa de San Pablo y baja del 0,6% en la de México.
Pero con todas las manifestaciones presionando por la condena definitiva contra Cristina Kirchner, y sin conocerse las cifras finales de las licitaciones de Caputo, a pesar de que se espera que este jueves el Indec difunda un IPC de mayo que posiblemente empiece con 1 (y que en agosto o setiembre empiece con 0), el mercado bursátil local fue nuevamente el peor de todos. Con $118.405 millones operados en acciones y $64.938 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,3%. Al tiempo que los ADR argentinos que se transan en NY mostraron una baja en bloque del 1% al 5% para IRSA, Telecom, Supervielle, Cresud, Bioceres, Loma Negra, Galicia, Edenor y BBVA.
En commodities, mientras tanto, hubo luces y sombras para Argentina. El acercamiento comercial entre chinos y yanquis derivó en un brusco salto del 5,3% para el petróleo. En un día en el que tanto los metales preciosos como los metales básicos terminaron con cotizaciones mixtas. Pero hubo descensos para todos los granos en Chicago, y una ola bajista también en Rosario, con un duro retroceso de casi 10% para la soja. Finalmente, luego de acercarse a los US$ 110.000 dólares en la apertura, el Bitcoin terminó con una baja del 0,9%, tratando de defender un piso de US$ 108.500, ya que cada vez se cree menos en lo que se anuncia sobre aranceles y tasas futuras, en tanto que el resto de las criptomonedas tuvo una debilidad similar al BTC.

