Hay dudas, por ahora, en el Banco Central con respecto a qué hacer con las tasas de interés.
- La semana pasada, la autoridad monetaria no bajó el costo del dinero a pesar de anunciar que en febrero se reduce el crawling peg del 2% al 1%.
- Si bien en el mercado esperaban que lo hiciera ya mismo, en la entidad está primando la idea de esperar porque temen que la brecha se desestabilice. El BCRA lleva gastados más de US$ 700 millones en enero para intervenir en el mercado y frenar el alza del dólar, pero se cree que bajar las tasas presionaría aún más.
- "Se van a tomar su tiempo", aseguró un banquero con diálogo frecuente con el Central. "Lo van a hacer, pero el timing no es tan claro", agregó.
En la City sobrevuela la idea de que Santiago Bausili recortará 200 puntos las tasas de interés en febrero. Pero la decisión está siendo monitoreada a que la brecha no salte más en los próximos días o semanas, algo que no se puede descartar a pesar de que el Central intervenga todos los días.
Lo novedoso (para mal) es que en las últimas ruedas no solo vende en el MEP sino que en MULC. Este miércoles el Banco Central vendió US$ 82 millones y acumuló un saldo negativo de US$ 117 millones en los últimos dos días.
Sin embargo, en el mes el saldo positivo alcanza los US$ 1.360 millones. Ergo, tiene mucho resto para intervenir.
El Central tiene la disyuntiva de mover sus fichas, o sea modificar la tasa luego de anunciar la baja del ritmo de actualización del oficial, pero sin dinamitar el carry trade, el negocio de los inversores locales (privados, institucionales más que nada).
"La baja del crawling peg al 1% alineada con la inflación de precios mayoristas del 0,8% en diciembre, refuerza las expectativas de una desaceleración en la inflación de bienes —que promedió 1,9% en el último trimestre—, proyectando que la inflación del primer trimestre de 2025 podría ubicarse cerca del 2,4%. Este cambio genera incertidumbre respecto al futuro de la tasa de política monetaria, actualmente en 2,7% TEM, que podría ajustarse desde febrero para disminuir el elevado carry trade que facilita el nuevo ritmo devaluatorio, pero sin tornarse negativa en términos reales", sostiene Cohen Asset Management.
Para la consultora 1816, si el BCRA no baja la tasa de política monetaria, quedaría en 1,7% TEM medida en dólares oficiales (el 2,7% TEM de la LEFI menos el 1% del crawl). "Un spread así sería notablemente alto (1,7% TEM es más de 20% anual) y de hecho es algo que no vemos desde mayo del 2024", advierten.
"Semejante diferencia entre las tasas en pesos y las tasas locales en dólares incentivaría aún más la generación de préstamos en moneda extranjera. Ese stock voló los últimos meses (y tiene mucho potencial para seguir creciendo dada la expansión de los depósitos en dólares por el blanqueo), con una suba que explica prácticamente el 100% de las compras del BCRA en el MULC desde mediados de agosto (recordar que por normativa los préstamos que dan los bancos en moneda extranjera deben liquidarse en el MULC en el momento)", afirman.
A partir de la baja del crawl, dice 1816, si el Central recortara la tasa de política monetaria (TPM) entre 300 y 500 puntos básicos, seguiría siendo muchísimo más barato financiar el capital de trabajo con argendólares que con pesos. Si el BCRA decidiera mantener sin cambios la TPM habría incentivos más fuertes a usar este canal de crédito, advierte.
"Más allá de esta disyuntiva de muy corto plazo, el recorte de tasas luce prácticamente inevitable por el simple hecho de que la inflación va a seguir bajando. Lo que no es evidente es el timing. Los antecedentes inmediatos fueron post publicación del REM (diciembre) y post difusión del IPC (noviembre). Por lo que el 6 de febrero y 13 de febrero son dos fechas potenciales para una decisión", estimó 1816.