"El camino hacia el crecimiento económico en Argentina parece finalmente despejado". Así comienza el último weekly de Delphos Investment, la consultora de Leonardo Chialva, titulada "Argentina en modo Australia".
Afirman que la combinación de orden macroeconómico, giro político hacia los consensos y una nueva composición legislativa favorable a las reformas estructurales "configura un escenario inédito de estabilidad y proyección".
"Tras las elecciones, el mercado pasó de descontar un país de alto riesgo político e inestabilidad económica a valorar una Argentina más previsible, con fundamentos sólidos y riesgo moderado, aunque sin señales de euforia en las valuaciones", sostienen. En este marco, Delphos cree que las condiciones están dadas para que el mercado incorpore, tarde o temprano, expectativas de crecimiento sostenido y expansión de múltiplos.
"Nuestros sectores preferidos son el financiero, petrolero y de la construcción, destacando dentro de este último a LOMA. La consolidación del orden macro y el nuevo equilibrio político allanan el terreno para un ciclo de crecimiento sostenido. La expectativa de mayor expansión del crédito, recuperación de la inversión privada y continuidad del boom energético de Vaca Muerta sustentan un escenario de crecimiento con estabilidad. Por ello, consideramos razonable un Merval encaminado nuevamente hacia máximos históricos, con expansión de múltiplos y valuaciones superiores a las de comparables regionales", aseguran.
Explican que el sistema financiero argentino tiene un enorme margen de expansión, lo que respalda el potencial de los bancos. El crédito al sector privado equivale apenas al 12% del PBI, frente al 35% de México, 40% de Colombia, 76% de Brasil y 103% de Chile. Este rezago implica un amplio recorrido estructural.
Informe Carry trade: calentá que entrás

A su vez, advierten, bancos como Galicia y Macro podrían duplicar sus ratios de apalancamiento para alcanzar los niveles de la década pasada. "Hoy los bancos argentinos cotizan a 1,7 veces Price Book, por encima del promedio regional (1,1 veces), pero lejos del 3,2 veces de la mejor etapa del macrismo, cuando el premio relativo alcanzaba el 92%. De converger a ese nivel de premio, el sector podría subir otro 20-25%, con un upside adicional si el crédito se normaliza", aseguran.
Las petroleras mantienen valuaciones bajas en relación con su potencial de crecimiento. YPF cotiza a 5 veces EV/EBITDA, con un crecimiento estimado del 30% hacia 2026, mientras Vista lo hace a 4,5 veces, con un consenso de crecimiento del 8% que "consideramos subestimado", dice.
"En comparación, Chevron (10,3 veces) y Ecopetrol (4,3 veces) operan con perspectivas menos dinámicas. En este contexto, Pampa Energía destaca por su solidez: su precio actual es apenas 17% superior al de 2018, pero con una deuda 45% menor y 27% menos acciones en circulación", apunta Delphos.
"Su negocio de exploración y producción podría duplicarse al 2027, impulsado por Rincón de Aranda por el lado del petróleo, y los proyectos de Argentina LNG por el lado del gas natural. Además, su segmento de generación eléctrica se beneficia de la desregulación del mercado spot, mientras sus participaciones en TGS y Transener agregan valor bajo el nuevo esquema tarifario RQT. Valuando por separado sus segmentos, el upstream de Pampa cotiza implícitamente a solo 2,2 veces EV/EBITDA, un nivel extremadamente bajo", remarcan.
Finalmente, para Delphos, el sector de la construcción podría ser el próximo motor de crecimiento, con Loma Negra como principal beneficiaria. La combinación de reactivación de la obra pública, expansión del crédito, mayor tipo de cambio real y recuperación de la confianza configura el entorno ideal para una recuperación sostenida de la construcción y, por ende, del cemento.

"A diferencia de otros sectores industriales, la baja competencia externa y la fuerte sensibilidad al ciclo local hacen de Loma Negra (LOMA) una apuesta destacada. Si volviera a cotizar en los múltiplos de su IPO (cercanos a 14 veces EBITDA), el potencial de suba sería del 55% con los números actuales y hasta 137% si el EBITDA regresara a los niveles de 2017-2018, algo que sonaría lógico en un contexto de crecimiento sostenido de la inversión", señala.
"En síntesis, Argentina enfrenta un punto de inflexión positivo. Con macro estabilizada, clima político favorable y recuperación de la confianza, los sectores financiero, petrolero y de la construcción aparecen como los pilares del próximo ciclo alcista. En este contexto, bancos, petroleras y LOMA conforman nuestras principales apuestas dentro del equity local, por su combinación de fundamentos sólidos, valuaciones atractivas y alto potencial de crecimiento en un escenario de normalización económica", concluye Delphos.

