Crisis energética venezolana

Venezuela, el gigante petrolero donde millones cocinan con garrafas al límite

El consultor Antero Álvaro reveló la paradoja de un país con enormes reservas de gas pero con una red residencial colapsada y dependiente de bombonas inseguras.
Sobre Venezuela, remarcó que la falta de inversiones durante décadas es uno de los principales obstáculos para recuperar la producción. (Archivo)
Daniel Barneda 14-07-2026
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Venezuela enfrenta una de sus mayores contradicciones energéticas: mientras posee algunas de las reservas de hidrocarburos más grandes del mundo, cerca del 80% de la población todavía depende de garrafas para cocinar

La postal refleja una crisis estructural que se profundizó tras el terremoto que golpeó al país y dejó al descubierto las fallas de un sistema marcado por décadas de falta de inversión.

Así lo explicó Antero Álvaro, socio director de Gas Energy, en una entrevista exclusiva con Eco Medios, donde analizó la situación energética venezolana, el futuro del gas regional y los desafíos de reconstrucción luego del desastre que afectó principalmente a La Guaira y Caracas.

"País petrolero, mientras haya dinero, las cosas se resuelven a realazo", señaló Álvaro al describir la paradoja de una nación con recursos energéticos abundantes pero con una infraestructura residencial deteriorada. 

Según el especialista, apenas el 7% de los venezolanos cuenta con acceso a gas por red, mientras que la mayoría depende de bombonas, como se denomina a las garrafas en Venezuela, con problemas de seguridad, distribución y costos.

Para Álvaro, la raíz del problema está en que históricamente Venezuela concentró su atractivo inversor en el petróleo y dejó relegados otros segmentos de la cadena energética. "El que venía a invertir aquí venía buscando petróleo, la Faja del Orinoco. Los negocios de downstream y midstream nunca fueron atractivos y quedaron en manos del Estado", explicó.

El consultor sostuvo que la distribución residencial de gas terminó funcionando como una herramienta de control social a través de estructuras comunitarias vinculadas al Estado. "Si hablabas mal del gobierno, no te afectaban la bombona", afirmó durante la entrevista con Eco Medios.

El terremoto, una reconstrucción millonaria

Álvaro también relató el impacto personal que tuvo el terremoto del 3 de enero, ocurrido mientras se encontraba en Surinam participando de encuentros sobre el mercado regional de gas. El especialista contó que había estado en La Guaira junto a su familia apenas 24 horas antes del desastre.

"Yo estuve en La Guaira con mi familia 24 horas antes en un Airbnb. 24 horas después, el edificio se desplomó. Solo tres sobrevivientes", relató.

El fenómeno expuso además la magnitud del desafío económico que enfrenta Venezuela para reconstruir su infraestructura. Según Álvaro, el país acumula compromisos financieros pendientes por unos US$160.000 millones en bonos en default, reservas de oro retenidas en el exterior y recursos internacionales bloqueados por la falta de reconocimiento político.

El gas venezolano 

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el futuro exportador del gas venezolano. Álvaro confirmó que avanza el proyecto para conectar el campo Dragón, ubicado cerca de la frontera marítima con Trinidad y Tobago, con la infraestructura de Atlantic LNG mediante un gasoducto submarino.

"No hay que inventar la rueda", sostuvo el especialista al referirse a la posibilidad de utilizar infraestructura existente para desarrollar las exportaciones.

Según explicó, Venezuela podría convertirse en proveedor de gas para Trinidad y Tobago, un mercado que atraviesa dificultades por la caída de producción y que busca recuperar su protagonismo en la industria del gas natural licuado (GNL). En ese escenario, los equipos petroleros internacionales analizan oportunidades tanto en Venezuela como en Argentina, especialmente en Vaca Muerta.

Durante la entrevista, Álvaro también comparó la situación venezolana con el crecimiento energético de Guyana y Surinam. Guyana ya produce entre 700.000 y 800.000 barriles diarios y proyecta superar el millón de barriles, impulsada por inversiones internacionales.

Sin embargo, el consultor advirtió sobre el riesgo de que la riqueza energética no llegue a la población. "Si la gente no ve que esas riquezas permean a la población, eso es un barril de pólvora", alertó.

Sobre Venezuela, remarcó que la falta de inversiones durante décadas es uno de los principales obstáculos para recuperar la producción. "No vemos inversiones de US$10.000 millones desde hace más de 30 años. Las empresas no buscan grandes poetas ni parques estilo francés. Buscan que respetes las reglas", concluyó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar