Carbajales cuestionó las cifras del RIGI: "Los US$ 100.000 millones tienen mucha letra chica"
El debate por el impacto real del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) volvió a abrir interrogantes sobre las cifras millonarias anunciadas para Vaca Muerta. El consultor energético Juan José Carbajales advirtió que los US$ 100.000 millones de inversiones proyectadas incluyen compromisos firmes, pero también montos potenciales que no tienen penalidades si finalmente no se concretan.
Durante una entrevista en el streaming El Fondo del Pozo, el titular de la consultora Paspartú analizó la estructura del RIGI y señaló que, de los 17 proyectos ya aprobados, la inversión efectiva obligatoria se ubica en torno a los US$7.000 millones, mientras que el resto corresponde a compromisos de mayor plazo o inversiones adicionales cuya ejecución no está garantizada.
Según explicó, la inversión mínima computable de esos proyectos ronda los US$16.000 millones hasta 2035, pero existe un componente adicional cercano al 30% que eleva las cifras anunciadas y que no cuenta con sanciones en caso de incumplimiento.
"Cuando se habla de US$100.000 millones hay que mirar qué parte está comprometida y qué parte es una expectativa", planteó Carbajales, al cuestionar la falta de información pública detallada sobre los planes de inversión de cada iniciativa.
El especialista también puso el foco en la ampliación del RIGI al sector petrolero y señaló que, si bien la incorporación de proyectos vinculados a líquidos del gas natural resulta necesaria para impulsar desarrollos como plantas de fraccionamiento y petroquímica, existen dudas sobre la inclusión de algunos proyectos petroleros de Vaca Muerta que, según su análisis, podrían haberse concretado igualmente por la dinámica propia del sector.
Carbajales destacó que Neuquén será una de las provincias más beneficiadas por la nueva ola de inversiones, junto con Río Negro por los proyectos vinculados al GNL y la infraestructura exportadora. En ese sentido, valoró el acuerdo alcanzado por la provincia con YPF para el desarrollo del GNL con un esquema de regalías variables según el precio internacional.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento económico de Vaca Muerta también expone fuertes tensiones sociales, especialmente en materia habitacional y de servicios.
"Estamos hablando de una ciudad que es presentada como un caso de éxito energético, pero donde también aparecen problemas sociales muy fuertes", señaló al referirse a la situación de Neuquén capital y otras localidades vinculadas al desarrollo hidrocarburífero.
El consultor remarcó que uno de los principales desafíos será la disponibilidad de mano de obra calificada para acompañar el crecimiento de los proyectos. "El empleo que se necesita no es cualquier empleo, es empleo especializado", sostuvo.
El desafío de abastecimiento
Durante la entrevista, Carbajales también analizó los cortes de suministro de gas que afectaron a unas 500 industrias durante el invierno, en un contexto en el que Vaca Muerta registra niveles récord de producción.
El especialista explicó que el problema no está únicamente en la disponibilidad del recurso, sino en la infraestructura de transporte, almacenamiento y capacidad de respuesta del sistema ante picos de demanda. En ese marco, vinculó la situación con la necesidad de acelerar inversiones en infraestructura energética.
También cuestionó la estrategia de importación de GNL y planteó la necesidad de contar con una planificación de largo plazo que permita equilibrar producción local, exportaciones y abastecimiento interno.
Para Carbajales, el futuro de Vaca Muerta dependerá no solo del volumen de inversiones anunciadas, sino de la capacidad de transformar ese capital en desarrollo económico y social para la región.
En ese sentido, advirtió que el crecimiento de la actividad puede generar nuevas presiones migratorias hacia Neuquén si no se acompaña con políticas de vivienda, infraestructura y formación laboral. "El desafío no es solamente producir más petróleo y gas, sino lograr que el boom energético se traduzca en bienestar para la sociedad", concluyó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar