Energía y financiamiento internacional

Tras los apagones, el Gobierno sale a buscar dólares y cierra un préstamo de US$ 400 millones con la CAF

El Ejecutivo formalizó un crédito de la Corporación Andina de Fomento para apuntalar la sostenibilidad del sistema eléctrico, revisar subsidios y modernizar la regulación, en medio de fuertes tensiones por los cortes de luz.

El crédito fue aprobado mediante el Decreto 23/2026 y tendrá como destino el fortalecimiento de las políticas energéticas
El crédito fue aprobado mediante el Decreto 23/2026 y tendrá como destino el fortalecimiento de las políticas energéticas (Archivo)
25 enero de 2026

El Gobierno nacional cerró un nuevo acuerdo de financiamiento con la Corporación Andina de Fomento (CAF) por US$ 400 millones, en un intento por ordenar el sistema eléctrico y atender las debilidades expuestas por los apagones del último verano. El crédito fue aprobado mediante el Decreto 23/2026 y tendrá como destino el fortalecimiento de las políticas energéticas, más que la ejecución directa de obras.

El préstamo llega tras una serie de cortes de suministro que afectaron a millones de usuarios, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, y que alcanzaron su punto más crítico a comienzos de enero, en plena ola de calor. Las fallas reavivaron el debate sobre el estado de la red, el esquema de subsidios y la capacidad del Estado para regular un sistema bajo presión creciente.

A diferencia de otros financiamientos orientados a infraestructura puntual, el crédito de la CAF se encuadra dentro de un Programa de Enfoque Sectorial Amplio (SWAP), un mecanismo de apoyo presupuestario destinado a respaldar reformas estructurales. El objetivo central es mejorar la sostenibilidad del sector eléctrico mediante cambios regulatorios, administrativos y de asignación del gasto público.



El acuerdo establece cuatro líneas de acción principales: la modernización del marco institucional y regulatorio; la reformulación del sistema de subsidios con mayor foco en los sectores vulnerables; el impulso al uso eficiente de la energía; y el fortalecimiento de la gestión estatal a través de asistencia técnica y mejoras en los sistemas de información.

La integración de las redes de electricidad y telecomunicaciones podría ser una de las claves para acelerar la modernización de la infraestructura
La integración de las redes de electricidad y telecomunicaciones podría ser una de las claves para acelerar la modernización de la infraestructura

Los indicadores oficiales dan cuenta de la magnitud del desafío. Registros del Ente Nacional Regulador de la Electricidad muestran que, durante buena parte del último año, algunas distribuidoras superaron los límites permitidos de cortes y duración de las interrupciones, una situación que quedó al descubierto durante los picos de demanda del verano.



Desde el punto de vista financiero, los organismos técnicos del Estado consideraron que las condiciones del préstamo resultan más favorables que las alternativas disponibles en los mercados internacionales y que su impacto sobre la balanza de pagos será limitado. El crédito se suma así a otras herramientas destinadas a aliviar la presión sobre el sector energético sin comprometer el equilibrio fiscal.

El acuerdo con la CAF se inscribe en una estrategia más amplia que incluye inversiones privadas y planes de expansión de la red eléctrica. En los últimos meses, el Gobierno también impulsó proyectos para ampliar la capacidad de generación y transporte, con el objetivo de reducir los cuellos de botella y evitar que se repitan episodios de colapso del sistema.

Con este financiamiento, el Ejecutivo busca ganar margen de maniobra para avanzar en una reconfiguración del sector eléctrico, en un contexto donde la demanda sigue creciendo y las fallas del sistema quedaron expuestas de manera contundente.



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