Menos impuestos, más pozos

RIGI al upstream: Neuquén acelera el blindaje fiscal para inversiones petroleras

La medida busca acelerar la producción de gas y petróleo, atraer capitales privados, generar empleo y consolidar a Neuquén como líder energético nacional.

La iniciativa apunta a consolidar el desarrollo del petróleo y el gas, en particular el no convencional.
La iniciativa apunta a consolidar el desarrollo del petróleo y el gas, en particular el no convencional. (Gobernación de Neuquén)
19 febrero de 2026

El gobernador Rolando Figueroa confirmó la incorporación de las inversiones de upstream al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), tras gestiones ante el ministro Luis Caputo y con aval del presidente Javier Milei.

La incorporación de las inversiones vinculadas al upstream de gas y petróleo al RIGI marca, según el mandatario neuquino, "un nuevo punto de inflexión" para el desarrollo energético provincial y nacional. El acuerdo, resultado de meses de gestiones iniciadas en diciembre pasado, habilita un esquema de incentivos orientado especialmente a la producción incremental.

"Fruto del trabajo realizado con el ministro Caputo, hemos logrado dar otro paso fundamental en la consolidación de la industria hidrocarburífera y la aceleración de las inversiones en nuestra provincia", expresó Figueroa. Y agregó que, con el aval presidencial, se avanzará en un marco de reglas claras y previsibilidad que potencie la inversión, las exportaciones y el empleo neuquino.



El gobernador subrayó que el RIGI permitirá reducir costos para las empresas, con beneficios impositivos como menores cargas en Ganancias e IVA, lo que —aseguró— se traducirá en mayor actividad económica. "Incentivamos la inversión porque tenemos solo una ventana de 30 años para poder producir gas y petróleo y venderlos. Tenemos que atraer las inversiones necesarias", enfatizó.

Vaca Muerta Sur
Entre los megaproyectos destacan el oleoducto Vaca Muerta Sur, una infraestructura que demanda unos US$ 3.000 millones

La iniciativa apunta a consolidar el desarrollo del petróleo y el gas, en particular el no convencional, considerado hoy uno de los principales motores de generación de divisas, sustitución de importaciones y recaudación fiscal. Además, se proyecta un impacto positivo en la balanza energética y en la integración regional con países como Chile, Brasil y Uruguay.



Figueroa ratificó el desafío de monetizar los recursos de Neuquén para fortalecer el desarrollo productivo, el turismo y el empleo. "Porque si a Neuquén le va bien, a la Argentina le va bien", concluyó.

Entre los megaproyectos destacan el oleoducto Vaca Muerta Sur, una infraestructura que demanda unos US$ 3.000 millones para conectar la producción de crudo con un terminal de exportación en Punta Colorada (Río Negro) con capacidad de hasta 550 000 barriles diarios, impulsado por un consorcio liderado por YPF junto a Chevron, Shell, Pluspetrol y otros socios, y el ambicioso proyecto de licuefacción de gas natural (GNL) que impulsa YPF con socios como Shell, ENI y el gigante emiratí ADNMOC, valuado en cerca de US$ 30.000 millones, orientado a exportar gas a mercados globales desde fines de la década de 2020 y aprovechando la enorme producción de gas de Vaca Muerta. 

A la par, proyectos complementarios como la ampliación de oleoductos y gasoductos (por ejemplo, el proyecto Duplicar de Oldelval) buscan aliviar cuellos de botella logísticos, asegurar el transporte de hidrocarburos y consolidar a Vaca Muerta como un centro exportador robusto que pueda generar divisas, empleo y energía para Argentina y mercados vecino



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