La provincia busca evitar una "shale-dependencia"

Neuquén a dos velocidades: Vaca Muerta rompe récords y la provincia lanza un plan para rescatar al petróleo convencional

Con 547.545 barriles por día, la provincia alcanzó en agosto la mayor producción de crudo de su historia gracias al empuje del shale.

Neuquén busca evitar una "shale-dependencia" absoluta.
Neuquén busca evitar una "shale-dependencia" absoluta. (Archivo)
Daniel Barneda 23 septiembre de 2025

Mientras Vaca Muerta sigue haciendo historia con niveles de producción que superan todos los registros anteriores, el Gobierno de Neuquén lanzó una señal clara: la actividad convencional sigue siendo clave para la provincia y no será descartada.

En agosto, Neuquén alcanzó una producción de 547.545 barriles diarios de petróleo, la mayor en su historia, con un crecimiento del 3,44% respecto a julio, mes que también había marcado un récord. La gran mayoría de ese volumen proviene de desarrollos no convencionales, específicamente del shale oil de Vaca Muerta, que concentra casi el total del incremento productivo.

El dato tiene un impacto doble. Por un lado, confirma la consolidación de Vaca Muerta como el motor de la matriz energética nacional, acercando al país al récord global de 1998, cuando Argentina alcanzó los 847.000 barriles diarios. 



Pero, por otro lado, expone la creciente brecha con los campos convencionales, que, si bien siguen activos, han sufrido una caída progresiva en su producción y en el volumen de inversiones.

Una mesa para rescatar al convencional

Ante este escenario de contrastes, el Gobierno neuquino, a través del Ministerio de Energía y Recursos Naturales, encabezó la firma del acta que formaliza la creación de la "Mesa del Programa de Reactivación Hidrocarburífera Convencional", un espacio interinstitucional que convoca a empresas, sindicatos, municipios, pymes y universidades para relanzar la actividad convencional en la Cuenca Neuquina.

La mesa tiene como objetivo principal reactivar pozos maduros, mejorar la eficiencia operativa, reducir costos, mitigar el impacto ambiental y sostener el empleo en localidades donde el shale todavía no llegó con fuerza o simplemente no tiene presencia.



Según el acta firmada, "las partes reconocen la importancia estratégica de la producción convencional como motor de desarrollo energético, económico, ambiental y social de la provincia del Neuquén y del país". Además, se comprometen a articular esfuerzos para reducir los niveles de accidentabilidad, optimizar el uso de recursos y maximizar el valor agregado en toda la cadena productiva.

El ministro Gustavo Medele remarcó la necesidad de "generar las condiciones adecuadas, desde incentivos provinciales hasta la optimización de procesos, para sostener la producción convencional". 

Para el funcionario, el desafío no es menor: "Requiere inversión, trabajo colaborativo y un diagnóstico claro. Pero si lo abordamos juntos, podemos cuidar el empleo y seguir sumando producción".



Medele subrayó también el rol protagónico de las operadoras, los sindicatos, las pymes, los municipios y el sector académico. "Cada actor tiene una función clave. Esta mesa no es decorativa, es una herramienta concreta de planificación, articulación y seguimiento para mantener activa una parte fundamental de nuestra matriz energética", afirmó.

Horacio Marín, CEO de YPF, junto al gobernador neuquino, Rolando Figueroa
Figueroa reivindica el rol de la producción convencional como complemento necesario para construir una matriz más robusta.

Una política de equilibrio energético

El lanzamiento de la mesa convencional llega en un contexto de expansión récord de la producción no convencional. 



Solo en agosto, la producción neuquina creció en más de 18.000 barriles por día, impulsada por nuevos desarrollos y eficiencias operativas en pozos horizontales de shale oil.

Sin embargo, el modelo de crecimiento basado exclusivamente en el no convencional presenta algunos límites estructurales: concentración geográfica, dependencia de grandes inversiones, alta exposición a variaciones de precios internacionales y dificultades para generar derrame inmediato en zonas alejadas del núcleo shale.

En ese marco, la apuesta por el convencional aparece como una estrategia de equilibrio territorial y social. "Hay cuencas maduras donde se puede seguir extrayendo petróleo y gas de forma eficiente. Pero para eso necesitamos infraestructura, tecnología, protocolos comunes y voluntad de inversión", explicaron desde la cartera energética.



El gobierno neuquino no niega el peso de Vaca Muerta como eje central del desarrollo energético actual y futuro del país. Pero al mismo tiempo, reivindica el rol de la producción convencional como complemento necesario para construir una matriz más robusta, más distribuida y más resiliente a las fluctuaciones externas.

  • Con esta iniciativa, la provincia busca evitar una "shale-dependencia" absoluta y sostener a los miles de trabajadores, técnicos y proveedores locales que aún están vinculados a los pozos convencionales. 

En tiempos de transición energética global, mantener activo ese segmento también significa preservar capacidades técnicas, conocimiento acumulado y redes de valor locales.

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